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Cinco planes para disfrutar de la Costa Cálida dentro y fuera del agua
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Cinco planes para disfrutar de la Costa Cálida dentro y fuera del agua

Dos reservas marinas, cinco zonas de inmersión, pueblos pesqueros con encanto y una excelsa gastronomía son algunos de los secretos del litoral murciano

Foto:  Playa de Bolnuevo, en Mazarrón. (Foto: iStock)
Playa de Bolnuevo, en Mazarrón. (Foto: iStock)

Ahora que las horas de luz se prolongan hasta bien entrada la tarde, hemos sacado las sandalias a pasear y el calor aprieta, ya empieza a oler a vacaciones. Con el verano aquí, toca pensar dónde perderse unos días. ¿Eres más de sol y playa o de montaña? ¿Te gusta la aventura o planes más relajantes? Si aún no tienes destino pensado, te proponemos una escapada a la Costa Cálida.

La Costa Cálida engloba los 170 kilómetros del litoral murciano, que van desde las últimas playas alicantinas de El Mojón hasta la playa de Los Cocedores, en la localidad de las Águilas. El principal encanto de la zona es, precisamente, la temperatura de sus aguas. Y es que su ubicación evita la entrada de las corrientes frías del océano Atlántico desde Gibraltar. Esta particularidad provoca una biodiversidad singular, tanto fuera como dentro del medio marino. Te proponemos cinco planes para disfrutar de la Región de Murcia, en su superficie y fondo marino.

1. Reserva Marina de Cabo de Palos

Esta reserva mediterránea se extiende durante 1.931 hectáreas. La zona con mayor interés biológico es la que se encuentra en torno al islote de Las Hormigas, donde los fondos alcanzan hasta los 50 metros de profundidad. En ellos se pueden encontrar áreas rocosas, arenosas y praderas de Posidonia oceánica, así como corales, meros, doradas, abadejos, morenas, águilas marinas o cetáceos como delfines, lo que la convierten en un destino ideal para los amantes marinos. De hecho, según la Fundación Cousteau, es el mejor destino de buceo del continente europeo.

placeholder Buceo en Cabo de Palos. (Foto: ITREM)
Buceo en Cabo de Palos. (Foto: ITREM)

Además de su flora y fauna, alberga la mayor concentración de pecios históricos hundidos del Mediterráneo. Este trocito de costa ha sido testigo de algunos naufragios históricos. Uno de los más conocidos, el del transatlántico El Sirio a principios del siglo XX, recordado como el mayor hundimiento civil en aguas españolas y apodado el 'Titanic del Mediterráneo'. El italiano El Carbonero, hundido por un submarino alemán durante la Primera Guerra Mundial; o Naranjito, los restos del buque español 'Isla Gomera' que volcó en 1943 a causa de un cargamento de naranjas, son algunos de los misterios que guarda esta reserva marina.

2. Reserva Marina de Cabo Tiñoso

La reserva de Cabo Tiñoso es la segunda y más joven de la región. Se definió como tal en el año 2016. Esta se extiende durante más 1.173 hectáreas desde el sur de Cartagena hasta la Bahía de Mazarrón. Este enclave marino forma un ecosistema único al estar poblado por praderas de fanerógamas marinas (o pastos marinos) muy bien conservados, cuevas sumergidas, bancos de arenas o arrecifes artificiales. En algunos tramos se desciende hasta una profundidad de 70 metros.

placeholder (Foto: ITREM)
(Foto: ITREM)

Su fondo comparte singularidad con el Cabo de Gata o el Cabo de La Nao, hábitat de distintas especies propias del Mediterráneo como erizos, esponjas, anémonas, crustáceos como cigarras, bogavantes o langostas; moluscos como ostras rojas y pulpos; y peces como tordos, coloridas doncellas o salmonetes. Además, es enclave de comunidades de delfines mulares. Ya seas principiante o un avezado submarinista, hay cientos de escuelas homologadas donde poder realizar tu bautismo, rutas técnicas o inmersiones nocturnas.

3. Esnórquel y otras zonas de inmersión

Las reservas de Cabo de Palos y Cabo Tiñoso son las más extensas, pero no las únicas zonas de inmersión que tiene la Costa Cálida. En La Manga-Isla Grosa también existe un área protegida de origen volcánico. Ideales para principiantes son las zonas de Farallón o Isla Grosa, donde los arrecifes crean auténticos acuarios y pueden verse el 80% de las especies de nuestro litoral. Por su parte, en Águilas, la temperatura de sus aguas y sus increíbles acantilados hacen las delicias de los amantes del buceo. Algunas de las áreas más espectaculares son la Isla del Fraile, con fondos de desprendimientos y tramos de hasta 30 metros de profundidad en los que no es raro nadar con caballitos de mar; y La Fuente de Cope, de nivel avanzado y bancos de lechas, barracudas o pulpos. Y finalmente, la zona de buceo de Mazarrón se prolonga hasta 10 millas alrededor del puerto; se pueden realizar inmersiones de hasta 60 metros de profundidad en sus cuevas submarinas y llegar a ver incluso los restos de un barco fenicio.

placeholder La Bahía de Mazarrón. (Foto: ITREM)
La Bahía de Mazarrón. (Foto: ITREM)

Si prefieres estar más cerca de la superficie, puedes coger tus gafas y aletas para practicar esnórquel, recorriendo los casi 200 kilómetros de costa murciana: desde las calas Reona, Túnez o Fría de Cabo de Palos y la Isla de las Hormigas, pasando por las calas de Salitrona, Pozo de la Avispa o Cerrada de Cabo Tiñoso, hasta las playas de Calblanque (Cartagena) y los Cocedores (Águilas). Una actividad acuática apta para toda la familia.

4. Pueblo pesquero de Cabo de Palos

Ya en la superficie, Cabo de Palos guarda uno de sus mayores secretos, su pueblo de pescadores homónimo. Perteneciente a Cartagena, es una zona conocida por sus acantilados y pequeñas calas, en las que es muy común practicar deportes náuticos, como vela, 'windsurf', 'kitesurf' o piragüismo. Por supuesto, también esnórquel y buceo. Merecen una visita, asimismo, las salinas de Marchamalo.

placeholder Faro de Cabo de Palos. (Foto:ITREM)
Faro de Cabo de Palos. (Foto:ITREM)

Como no podía ser de otra manera, el puerto, pesquero y deportivo, es una parada obligada. En sus inmediaciones y a orillas del mar, hay numerosos restaurantes en los que deleitarse con el pescado fresco y uno de sus platos típicos, el caldero. Y finalmente, el emblema de la localidad, su faro. Situado a 85 metros sobre el nivel del mar, empezó a funcionar en 1875. Merece la pena realizar la visita guiada, ya que no solo se disfruta de una panorámica de la Costa Cálida, sino también se viaja en el tiempo a través de las distintas civilizaciones que han poblado tierras murcianas.

5. Los 1.001 sabores de la superficie

Además de estos encantos, los más sibaritas pueden disfrutar con la cocina murciana, a través de 1.001 sabores. Este recorrido gastronómico es el resultado de la combinación de vegetales de la huerta, carnes y delicias del mar, unidas a la herencia de sus antepasados. Un par de ejemplos: las conservas y salazones de pescado, aprendidas de los romanos; o el arroz, su cultivo y la forma de cocinarlo traído por los árabes, así como sus especias, condimentos y plantas aromáticas. De hecho, en la zona de Cartagena es imprescindible el arroz caldero, un plato a base de este cereal, ñoras, mújol, dorada y distintos tipos de pescado. Tampoco puedes irte de la Región de Murcia sin probar el zarangollo, un revuelto de calabacín, cebolla y huevo con aceite, o las migas murcianas.

placeholder Los 1.001 sabores de la Región de Murcia. (Foto: ITREM)
Los 1.001 sabores de la Región de Murcia. (Foto: ITREM)

El tapeo es otra máxima de la tierra. Algunas de las más conocidas son la ‘marinera’ (ensaladilla rusa sobre una rosquilla coronada con anchoas), caballitos (gambas a la gabardina) o los michirones (habas secas con pimentón, panceta, hueso de jamón, chorizo y picante). Y de postre, pan de Calatrava (flan, caramelo y pan del día anterior), ‘paparajote’ (hoja de limonero rebozada con harina, huevo, leche y ralladura de limón); o un ‘café asiático’, con leche condensada, brandy, unas gotitas de Licor 43, canela y corteza de limón.

Ahora que las horas de luz se prolongan hasta bien entrada la tarde, hemos sacado las sandalias a pasear y el calor aprieta, ya empieza a oler a vacaciones. Con el verano aquí, toca pensar dónde perderse unos días. ¿Eres más de sol y playa o de montaña? ¿Te gusta la aventura o planes más relajantes? Si aún no tienes destino pensado, te proponemos una escapada a la Costa Cálida.

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