Grecia: atenas, mykonos y santorini

De centro de la civilización a paraíso terrenal

Grecia se ha convertido en uno de los destinos turísticos preferidos. Su variedad y la belleza de sus paisajes urbanos regados por el mar Egeo no se comparan a nada que hayas visto antes

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Si estás pensando dónde ir de vacaciones para que este verano se convierta en recuerdo imborrable en tu álbum de fotos, no lo dudes más y empieza a pensar en hacer un viaje a Grecia. Las orillas del Egeo están bañadas por una luz especial que adquiere un brillo más intenso al rebotar sobre las paredes blancas de sus localidades próximas al mar. El territorio heleno se muestra coqueto ante los ojos de los visitantes y 'maquilla' sus balconadas y portones de azul para contrastar con el albo espejo de sus muros. Dejarse enamorar por sus encantos es tan sencillo como abrir los ojos y caer rendido a sus pies.

La agencia de viajes Pangea te recomienda Mykonos, una de las ciudades con más atractivo de las que se pueden encontrar en las islas que salpican la costa griega. A ella se accede en un ferri que permite ir apreciando la belleza de su silueta desde la lontananza. Sobre el horizonte se contonean al ritmo del viento los siete famosos molinos que ejercen como emblema, supervivientes del paso del tiempo y reconocibles por todos los visitantes. Al este de Mykonos aparece el molino Boni, uno de los más destacados 'primos lejanos' de los 'gigantes' contra los que creyó luchar don Quijote.

Datados en el siglo XVI, durante 400 años ejercieron como impulsores de la economía de la isla, una función que queda reflejada en algunos de los museos más importantes de Mykonos. Entre ellos, no pueden faltar el dedicado a la agricultura, el folclórico y el arqueológico, este último con piezas egipcias muy valoradas en el mundo del arte. Déjate conquistar por el encanto de la ciudad mientras te pierdes por sus estrechos y concurridos callejones. Seguro que no pasa desapercibido ante tu mirada que las puertas y ventanas de las casas están pintadas con llamativos colores añil, rojo y verde, una singularidad de esta isla inmortalizada en fotos por todo el que las contempla.

Mykonos es, para muchos, la 'nueva Ibiza'. Playas increíbles, ocio nocturno, discotecas, fiesta... La ciudad recoge todos los factores de los que puede presumir la isla balear, aunque también ha 'copiado' de ella su rasgo menos tentador: el precio que se cobra en las salas de fiestas por una consumición resulta elevado para los bolsillos medios. Pero la oferta gastronómica no se reduce a un refrescante cóctel frente a los acantilados de los molinos, también es posible degustar un riquísimo pulpo secado sobre barcas por los pescadores de la zona.

Santorini, la isla de la luz

Si Mykonos te pareció espectacular, espera a conocer Santorini. Esta isla, a la que también se accede en ferri, ofrece a sus visitantes dos zonas muy diferenciadas: Fira y Oia. La primera es la que recoge la estampa más clásica de Santorini: muros blancos, cúpulas azules y escaleras impolutas. A la segunda, situada en la parte alta de la isla, se puede subir en burro para contemplar las tonalidades amarillentas de sus construcciones.

En temporada baja, unas 15.000 personas viven en Santorini. Sin embargo, con la llegada del buen tiempo y las vacaciones de verano, la población aumenta, hasta tal punto que a lo largo del año registra dos millones de turistas. Todos acuden a esta localidad para disfrutar de sus incomparables vistas al Egeo, con acantilados de origen volcánico y un encanto especial solo descriptible si se conoce en persona.

Santorini está lleno de mercados de textiles y artesanía donde se venden joyas y bisutería de gran calidad. No son productos excesivamente baratos, pero los materiales con los que están elaborados te permitirán disfrutarlos durante toda la vida.

Atenas, la capital

El arcoíris que se ha presentado ante sus ojos en las islas de Mykonos y Santorini cambia de paleta de colores al hacer un viaje a Atenas. La capital de Grecia se muestra más discreta en apariencia, pero ni mucho menos pasa desapercibida en cuanto a historia se refiere. Sede central de la civilización griega, entre sus calles se conservan monumentos de importantísima relevancia para el mundo: dar un paseo por el barrio de Plaka —el más antiguo de la ciudad y cuya entrada principal es Monastiraki— es una experiencia enriquecedora para ahondar en la cultura helénica actual y pasada.

Pero si Atenas es reconocida a nivel internacional por algo es por su Acrópolis, la más representativa del país. Conocida como la 'roca sagrada', este monumento maravilla a todo el que tiene la suerte de poder observarlo de cerca. Madrugar es un buen consejo si se tiene intención de visitar este lugar, ya que la enorme afluencia de turistas en las horas centrales del día puede llegar a entorpecer la contemplación tranquila de los templos que allí se conservan.

No se quede con ganas de ampliar sus conocimientos sobre la civilización griega y adéntrese en las maravillas que recoge el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Entre ellas, la famosa escultura de Zeus o Poseidón que, desde sus 2,10 metros de altura, parece retar a todos los que pasan frente a su cuerpo de bronce. El 'Jinete de Artemisión' es otra de las piezas que, al igual que el resto de Grecia, habrá conquistado su corazón para siempre.

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