con cena para dos

Tuk tuk Madrid o cómo conocer la capital sobre tres ruedas

Si está cansado del metro y el autobús no le parece divertido, eche un vistazo a esta original propuesta para recorrer las calles

Foto: Tuk Tuk frente a la plaza de Neptuno, en Madrid (Foto: Inés Carriazo)
Tuk Tuk frente a la plaza de Neptuno, en Madrid (Foto: Inés Carriazo)

Ni es una onomatopeya para llamar a la puerta, ni es el comienzo de ningún juego infantil ni se trata de una antigua palabra india. 'Tuk tuk' es el nombre de un medio de transporte de lo más original: con sus ruedas bajas, sus redondeados faros y su tejado plano, este singular vehículo se convierte en el mejor aliado para conocer las ciudades. Incluida la capital. En Madrid, el tuk tuk también recorre las calles donde los coches tradicionales y las motos ocupan la mayoría del asfalto.

Para disfrutar de Madrid de una forma nada común, el tuk tuk se postula como el medio de transporte ideal para disfrutar de la primavera. Al no estar cerrado por completo permite sentir el buen tiempo mientras se palpa el pulso de la ciudad, aunque si el termómetro no es benevolente y no supera la temperatura de confort dispone de una cómoda capota que protege a los pasajeros de las inclemencias meteorológicas.

Los que decidan sumarse a esta singular experiencia tendrán la posibilidad de recorrer algunos de los puntos principales de la ciudad en este 'descapotable' tan original. El tuk tuk pasará por enclaves tan destacados de Madrid como las fuentes de Neptuno y Cibeles a las que 'peregrinan' en cada victoria los forofos colchoneros y merengues, respectivamente.

No faltará el paseo por la Gran Vía, centro neurálgico de la ciudad donde los comercios y restaurantes nutren de vida su pavimento hasta llegar a la Plaza de España. Allí, los pasajeros del tuk tuk divisarán el monumento a Miguel de Cervantes y su famoso Quijote situado frente al Edificio España desde finales de los años 20. La obra, que firma el arquitecto Rafael Martínez Zapatero junto al escultor Lorenzo Coullaut Valera, ofrece la representación en bronce del famoso hidalgo junto a la de su escudero Sancho, ambos a caballo. Detrás, una bola del mundo sustentada por los cinco continentes es la alegoría perfecta para simbolizar la difusión del idioma español por todo el mundo.

El tuk tuk es perfecto para disfrutar del buen tiempo (Shutterstock)
El tuk tuk es perfecto para disfrutar del buen tiempo (Shutterstock)

Muy próximo a este homenaje, el Templo de Debod es el lugar elegido para que el tuk tuk haga una parada. Es el momento de sacar la cámara de fotos e inmortalizar la puesta de sol que siluetea este templo egipcio regalado por el gobierno del Cairo a España en 1968. Tan maravilloso presente respondía al agradecimiento de Egipto ante la ayuda española prestada para salvar de morir 'ahogado' al templo de Abu Simbel –en peligro por la construcción de la presa de Aswan–.

El tuk tuk, una moto de tres ruedas muy popular en Asia que debe su nombre al curioso ruido que hace su motor al estar en marcha –tuc, tuc, tuc, tuc, tuc, tuc...– continúa su recorrido por una de las zonas más románticas de Madrid. El Palacio Real aparecerá ante los pasajeros cargado de historias regias y leyendas populares. Los conductores de estos 'triciclos' suelen ilustrar a sus acompañantes con datos sobre el origen de los monumentos y enclaves que visitan, por lo que conviene prestar atención para volver a casa habiendo aprendido muchas cosas nuevas. La ruta pasa por delante del Congreso de los Diputados y por Sol antes de poner punto y final junto al Mercado de San Miguel.

Tuk Tuk frente al Palacio de Cibeles (Foto: Inés Carriazo)
Tuk Tuk frente al Palacio de Cibeles (Foto: Inés Carriazo)

El servicio de tuk tuk en Madrid ofrece la posibilidad de contratar de manera opcional refrigerios con los que amenizar la velada. Gominolas, agua, patatas fritas o incluso Lambrusco y champán se encuentran entre los productos que se pueden disfrutar a bordo de esta moto de tres ruedas tan peculiar, pero recuerde hacer hueco en el estómago para el lo que le espera a continuación.

Menú para dos

Interior del Rústika Café
Interior del Rústika Café

El día aún guarda experiencias para usted. Tras bajar del tuk tuk, ponga rumbo a un restaurante que ha llenado su carta con sabores del mundo. Recetas de diferentes rincones del planeta se pueden degustar en el Rustika Café, como las previstas en el menú para dos que le habrán preparado. Humus, tabla de quesos y patés, crêpe oriental, carpaccio de calabacín, fajitas o cuscús son algunos de los platos que salen de las cocinas de este local decorado con espíritu aventurero.

Es frecuente que el tuk tuk se disfrute en pareja, pero si lo desea se puede contratar el viaje de un pasajero más. En caso de que este tercer usuario no sea mayor de 12 años, en Rustika le ofrecerán un menú infantil que le hará chuparse los dedos: croquetas de jamón, filetes rusos con tomate y un sano cóctel de frutas.

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