solo apto para aventureros

De Valporquero a Nerja: un viaje para hacer espeleoturismo por las cuevas de España

Algunas grutas turísticas de España ofrecen la posibilidad de adentrarse en las galerías más allá de las zonas acotadas. Una forma distinta de descubrir las maravillas del subsuelo

Foto: Cueva de Valporquero, León. (CC)
Cueva de Valporquero, León. (CC)
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30.000 cavidades exploradas en España

Cuevas de Nerja, Málaga (CC/Flickr/Min Zhou)
Cuevas de Nerja, Málaga (CC/Flickr/Min Zhou)

Enfundados en un mono impermeable, con la luz frontal del casco apuntando a una formación de estalactitas y estalagmitas de figuras imposibles o descendiendo por el cauce de un río subterráneo. Esa es la épica imagen que la mayoría tenemos de la espeleología, una práctica muy extendida en España que -con un poco de espíritu aventurero- también podemos realizar de una manera fácil y segura.

En nuestro país existen más de 30.000 cavidades exploradas, según la Asociación de Cuevas Turísticas Españolas (ACTE), institución que agrupa las principales grutas visitables de España. Muchas de esas galerías únicamente son accesibles para espeleólogos expertos, aunque cada vez más cuevas turísticas se están apuntando al espeleoturismo, una forma distinta de explorar los rincones menos conocidos de estos universos subterráneos. A continuación, te mostramos algunas de ellas.

 

 

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Cuevas de Nerja (Málaga)

Una parte de la Cueva de Nerja en Málaga. (EFE/Enrique Hidalgo)
Una parte de la Cueva de Nerja en Málaga. (EFE/Enrique Hidalgo)

De las grutas más importantes de España y de las que más turistas atraen -por sus galerías pasearon el año pasado más de 400.000 turistas-. Se descubrieron en 1959 y se divide en galerías bajas o turísticas, con una superficie de 9.371 m2 y más de 106.286 m3; y las galerías altas y nuevas, que en conjunto aportan aproximadamente otros 25.000 m2 y 200.000 m3.

Estas dos últimas galerías de las cuevas de Nerja no están abiertas al público y solo se pueden explorar a través de visitas espeleoturísticas en las que participan un máximo de 10 personas, acompañadas por un equipo de guías especialistas. En estas laberínticas galerías se pueden contemplar pinturas rupestres con más de 20.000 años, un yacimiento arqueológico del Paleolítico Superior y del Neolítico, así como formaciones naturales únicas.
 
 

 

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Cueva de Valporquero (León)

Cueva de Valporquero, León. (CC)
Cueva de Valporquero, León. (CC)

El pleno corazón de la montaña leonesa, a 1.309 metros de altitud, se abre una gran boca por la que se desciende a esta impresionante cueva de grandes dimensiones. El límpido arroyo de Valporquero nos guía al interior de esta gruta de un kilómetro de recorrido turístico y siete salas visitables, algunas tan impresionantes como la Gran Rotonda -un espacio de 100.000 m3- o la Gran Vía -un camino natural de interminable longitud y altura-.

Pero la Cueva de Valporquero posee otro nivel inferior, el Curso de Aguas, al que solo se puede acceder con equipo de espeleología: trajes de neopreno, arneses, cascos y frontales son imprescindibles para vivir esta experiencia, material que te ofrece alguna de las empresas de turismo activo autorizadas para realizar el recorrido.

Se trata de una impresionante ruta que atraviesa la montaña siguiendo el curso activo del arroyo durante dos kilómetros, hasta desembocar en las espectaculares Hoces de Vegacervera. Consta de una serie de galerías y salas con más de una veintena de pequeños lagos y cinco cascadas y rápidos, un lugar ideal para vivir una aventura -de hecho ha sido el escenario de uno de los desafíos del popular montañero Jesús Calleja-.

En 2016 cumple 50 años desde su apertura al público.

 

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Cueva El Soplao (Valdáliga, Cantabria)

Cueva El Soplao, Cantabria.
Cueva El Soplao, Cantabria.

Es una gruta de más de 15 km de longitud -cuatro de ellos visitables-, situada en la Sierra de Arnero. Su descubrimiento se debe a la actividad del Grupo Minero La Florida, que durante la prospección del túnel de La Isidra tuvo el primer contacto con la misma y decidió utilizarla para la aireación de las minas. De hecho su nombre procede del argot minero, en el que ‘soplao’ se refiere a la corriente de aire que se produce cuando una galería minera ‘pincha’ una cueva natural.

Se accede mediante un tren minero a través de La Isidra. Una vez dentro, la cueva nos muestra en todo su esplendor la gran concentración y diversidad de excéntricas formaciones de nidos de perlas, aragonitos, estalagmitas de gran tamaño, coladas o grandes columnas, piñas subacuáticas, etc.

Pero más allá de la ruta turista, El Soplao ofrece un recorrido aventurero en el que los más osados pueden explorar las galerías menos accesibles y conocidas, como el Campamento, el Órgano o el Bosque. En total, unas tres horas de visita que se realizan en grupos reducidos de 15 personas.

 

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Cueva de Oñati-Arrikrutz (País Vasco)

Cueva de Oñati-Arrikrutz. (www.oñati.eus)
Cueva de Oñati-Arrikrutz. (www.oñati.eus)

Esta cueva es popular gracias a los importantes restos paleontológicos descubiertos en su interior. Destacan las huellas del paso de rinocerontes lanudos, hienas de las cavernas, ciervos gigantes, osos cavernarios y, sobre todo, del león de las cavernas. De esta especie, uno de los mayores félidos que han existido, se conserva un esqueleto completo, y representa el primer hallazgo de este tipo en la península Ibérica.

La cueva se ubica en el espectacular Parque Natural de Aizkorri-Aratz y forma parte del sistema kárstico Gesaltza-Arrikrutz, que con 15 km de desarrollo es el mayor sistema subterráneo de Guipúzcoa.

Además del recorrido turístico, esta galería ofrece una visita guiada de espeleoturismo en la que se puede contemplar la gran excéntrica de Arrikrutz o seguir el cauce subterráneo del río Aldaola. Está dirigida exclusivamente a mayores de 18 años y se realiza en grupos de hasta 20 personas, con una duración aproximada de tres horas.

 

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