NO LE DEJARON DECIDIR NADA

'GH' y su trato a Carlota Prado tras los supuestos abusos: "Fue otra agresión"

Varias expertas en casos de violación analizan el comportamiento del programa al mostrar a la exconcursante las imágenes que ocurrieron una noche antes con quien fuera su pareja

Foto: Carlota Prado, en el 'confesionario' de 'GH Revolution'.
Carlota Prado, en el 'confesionario' de 'GH Revolution'.

A las pocas horas de sufrir, supuestamente, abusos sexuales, Carlota tuvo que ver las imágenes de lo que pasó mientras ella estaba inconsciente. Sola, encerrada en una habitación y sin preguntarle, la productora de 'Gran Hermano' le puso lo que grabaron las cámaras mientras estaba en la cama con quien hasta entonces era su pareja en la casa.

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Los hechos ocurrieron en la madrugada del 3 de noviembre de 2017 y, como publicó este martes El Confidencial, la reacción de la exconcursante pasa de la estupefacción al llanto, el nerviosismo y la ansiedad. Como coinciden varias expertas en tratar estas situaciones, el marco y la actuación del programa no hicieron más que victimizarla de nuevo: "Lo lógico hubiera sido crear un ambiente de empatía, serenidad, e ir contándole poco a poco, en función de sus reacciones, respetando su tiempo y su proceso”, explica la psicóloga María Calvente.

“Esto se denomina ‘inundación”, continúa. “La persona se sumerge en situaciones de gran impacto emocional que no puede asimilar, y que le hacen daño, como manifiesta con la crisis de ansiedad. Y es más: lo expresa claramente diciendo que ‘quiten el puto vídeo’, y tampoco lo tienen en cuenta, con lo que ellos también actúan como agresores. Carlota fue doblemente víctima: del agresor y de la cadena de televisión, que no la tuvo en cuenta"

Lo lógico hubiera sido crear un ambiente de empatía, serenidad, e ir contándole poco a poco, en función de sus reacciones

Para Mariti Pereira, portavoz de la Federación de Asociaciones de Asistencia a Víctimas de la Violencia Sexual y de Género (Famuvi), con 25 años de experiencia tratando casos así, la actuación de la productora es “una agresión en toda regla" que le puede costar un trauma, porque "ninguna victima quiere ver ni sentir ningún estimulo que le recuerde la agresión, seguramente le cueste más superarlo que a otras víctimas precisamente por cómo tiene lugar. Y sin ninguna palabra para reconfortarla”.

Cuando Carlota pide reiteradamente que paren la reproducción del vídeo, lo primero que le comunican es que el programa “no comparte este tipo de comportamientos”, ante lo que ella explota. “¿¡Cómo puedes decir que la cadena comparte o no comparte!?”, se indigna Pereira.

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La exconcursante también pide ver al que fuera su pareja, pero le comunican que ya ha sido expulsado sin darle esa opción. Ese mismo día, desde la cuenta oficial de Twitter del programa, se informaba de la salida de José María por lo que consideraban “una conducta intolerable", sin dar más explicaciones.

“La están privando de su derecho a hablar con él, expresarle su malestar, enfado, dolor... Y poder descargar o asimilar lo que ha pasado, pero también la vuelven a anular, como si fuese un muñeco-robot, y no una persona. Tendría que haberlo decidido ella”, explica Calvente.

En este tipo de situaciones, es crucial que la víctima sienta que tiene el control sobre la situación

Para Ana Egido, de El Prado Psicólogos, en momentos así es fundamental que la víctima tenga una sensación de control y acompañamiento, algo que faltó en todo momento: “Siempre hay que dejarles decidir, respetar su voluntad, y facilitarles todo lo que necesiten para poder afrontar la situación. Pero ella se ve forzada a hacer las cosas sin ser consciente de lo que ha sucedido porque se está enterando en ese momento. Y lo último que necesita es esa sensación de rapidez, de inmediatez” que le transmiten desde la dirección del 'show'.

Durante varios minutos, tiene que procesar lo que acaba de ver, sin más apoyo que una voz en 'off', lo que le genera “un alto nivel de estrés, hiperactivación, crisis de ansiedad, miedo, culpa, ira… Está siendo altamente vulnerable porque su intimidad es expuesta. No es aconsejable, porque es recrearse en el dolor. Hay que evitar siempre el contenido morboso y ofrecer solo lo relevante”, añade Egido.

Pasados unos minutos, entran una psicóloga y la responsable del programa, a pesar de que ella manifiesta que no quiere ver a la profesional. “Y la psicóloga puede empatizar con ella o no. Hay que trabajar en un primer contacto y saber usar muy bien el lenguaje, incluso el corporal”, opina Pereira. De hecho, las primeras palabras de la psicóloga del programa son: "Soy yo, aunque no querías hablar conmigo".

Según la experiencia de las expertas, para abordar correctamente una situación así, se debería haber sentado primero a Carlota, sin cámaras, con gente de su confianza que le contase personalmente lo que había pasado, y después darle la opción de ver o no el vídeo, en ese momento o más adelante. Lejos de eso, ella pide al 'super' ver a algún amigo, pero no le dejan. “Por muy buena que sea nuestra labor como psicólogos, en esos momentos no hay nada más importante o que supere un abrazo, una mirada, unas palabras de cariño y apoyo”, explica Egido. “Más tarde, se puede acudir al psicólogo”, comparte también Calvente. “Pero cuando esté preparada, en su momento; no se trata de poner a una psicóloga impuesta, pues parece más bien un castigo”.

'Shock' postraumático, insomnio...

Las repercusiones de pasar por una situación así pueden ser muy diferentes en función de la persona, su red de apoyo y las circunstancias. Desde el 'shock' postraumático, ansiedad, insomnio o depresión. “Aquí son mayores, al darse en una cadena de televisión, donde la intimidad queda bastante más expuesta y se corre el riesgo de la estigmatización”, apunta Calvente.

Además, en este caso el supuesto agresor de Carlota era también su pareja, lo que complica su recuperación. “Es más fácil afrontarlo y superarlo para las víctimas si ha sido un desconocido”, comenta Pereira. “Por eso, esa chica no podía ver las imágenes sin más, hace falta más sensibilidad y conocimiento de cómo funciona la mente humana y cómo se debe reaccionar ante algo así”.

Como puede verse en el vídeo, que nunca se emitió en antena aunque está perfectamente montado con varios planos, el programa le pide que no salga de ahí, lo que para Pereira es contrario a la postura que deberían haber tomado en ese momento y posteriormente: “Yo le pediría responsabilidad social a la cadena. Pero ellos son los que mandan en todo momento y encima la dirigen y dicen lo que tiene que hacer: es un juguete más que da dinero”.

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