¿Los 'reality shows' pueden dejar secuelas psicológicas en los concursantes?
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dOS psicólogos hablan con 'vanitatis'

¿Los 'reality shows' pueden dejar secuelas psicológicas en los concursantes?

Hay un antes y un después en todo concursante que entra en un 'reality show'. Parece algo inofensivo, pero en numerosas ocasiones este formato produce secuelas

Hay un antes y un después en todoconcursante que entra en un reality show. Parece algo inofensivo, pero en numerosas ocasioneseste formato deja secuelas psicológicas en los participantes.

"No hay ningún reality que no afecte a los participantes. El concursante está desnudando una parte de su vida, de su identidad. Su vida ya no le pertenece.Si este tiene la madurez suficiente como para afrontar la situación, bien; si no,irremediablemente, va a tener secuelas", detallaGuillermo Fouce, doctor en Psicología y especialista en tratamiento deadicciones.

Cuando esto pasa, los participantes se ven obligados apedir ayuda psicológica.En Gran Hermano, por ejemplo, son muchos losconcursantes que sufren el 'fenómeno del personaje de cristal'. "De repente tienen más fama, más atención de los medios, más dinero, todo el mundo conoce su vida… Esto produce un cambio y cuesta digerirlo, lo que puede llevar al concursante a tener serias dificultades en su vidaque le lleven a consumir sustancias, a malgastar dinero oa tomar malas decisiones…Por ello muchos tienen que comenzarun tratamiento psicológico", asegura Ponce.

Un tratamiento que ya se hace en numerosos realities de nuestro país, aunque el concursante no lo solicite. Un ejemplo de ello es Gran Hermano. "El equipo de psicólogos que trabaja con los participantes durante el programaes el encargado de hacer un seguimiento de estos cuandosalen, si lo consideran oportuno", comenta Enrique García Huete, director del equipo de psicólogos del reality de Telecinco, quien pone como ejemplo aMónica Ruiz, concursante de la primera edición.

Mónica no dijoque había sido prostitutaen el proceso de castingymientras estaba en la casados revistaspublicaron la información. Telecinco se lo comunicó a la concursantecon la intención de que pudiera defenderse. Al enterarse, esta abandonó la casa. “Su familia no lo sabía. Laafectó mucho.El equipo de psicólogos la ayudó y estuvotrabajando con ella después de salir", explicaGarcía.

"Para evitar ese tipo de situaciones –añade–es muy importante hacer unabuena selección. Por ejemplo, durante el casting de Gran Hermano, los psicólogos descartan a las personas con patologías clínicas, tendencias a la ansiedad o psicopáticas; y buscan a personas fuertes, que se puedan recuperar rápido de los altibajos.Esto es como una selección de personal.A través de las entrevistas, los psicólogos son capaces de predecir cómo actuaría un candidato ante determinadas situaciones para predecir los riesgos. No obstante,la última palabra sobre quién entra en la casa la tiene Zeppelin, la productora".

De pérdidas de identidad a suicidios

Muchos de losconcursantessalen con secuelasnegativas.Ania Iglesias, concursante de Gran Hermano 1, aseguró a El Paísque al salir de la casa nadie la tomaba en serioy que perdió parte de su identidad:"Cuando llega la siguiente edición, o das escándalos y entras en el mundo del corazón, o las cadenas empiezan a apartarte. Ese es el momento jodido”.

ARafael López, participante de la cuarta edición de Gran Hermano, le sucedió algo similar. Lópezera seminaristay abandonó el convento para probar la vida. Cuando salió, todos se mofabande él. El concurso le cambió la personalidad: "Me volví distante, triste, frío...".

Pero las secuelas van más allá de Gran Hermano.Mayte Prietotenía 17 años cuando entró en la primera edición deSupermodelo, unrealityde Cuatro. Cuando salió sufrió bajones emocionales, ya que sentía que habían explotado su imagen.

El cambio de vida es tan brutal que en ocasiones las personas toman medidas desesperadas.En Estados Unidos se han suicidado al menos tres concursantes de reality shows.Najai Turpin, de 23 años, se metió un tiro en la cabeza.Nathan Clutter, de 26 años, se tiró al vacío tras ser eliminado deParadise Hotel 2.Cheryl Kosewicz, de 35 años, se suicidó tras ser expulsada dePirate Master.

Depresiones, suicidios y trastornos son la cara amarga de los realities. Pero no la única. Hay numerosos exconcursantes que están encantados de haber pasado por uno, como los 'ex grandes hermanos'Amor Romeira, Marta López, Kiko Hernández oAlessandro Livi.

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