¿Pandemia sobre pandemia?

La amenaza de la nueva gripe porcina china: "Hay que trabajar ya en una vacuna"

El hallazgo de una nueva cepa de gripe porcina, en parte similar a la que saltó de cerdos a humanos en 2009, ha desatado la preocupación de los investigadores

Foto: Foto: EFE.
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No ganamos para sustos. Mientras el coronavirus SARS-CoV-2 sigue creciendo imparable en el mundo, científicos chinos acaban de anunciar la existencia de una nueva variante de gripe porcina que tiene potencial para contagiar al ser humano. ¿Pandemia sobre pandemia? La investigación, publicada en la revista ‘PNAS’, se basa en la recogida de muestras en miles de cerdos entre 2011 y 2018. Entre los 179 virus que localizaron destaca uno al que han denominado G4 que incluye tres linajes, entre ellos, la cepa del H1N1 que mutó de cerdos a humanos en 2009 y provocó la pandemia de gripe A. Entonces, ¿hay que preocuparse?

Los investigadores comprobaron en el laboratorio que el nuevo virus se podía replicar en las células epiteliales de las vías respiratorias humanas. Aunque creen que la transmisión entre personas no es muy probable, si llegase a suceder, nos pillaría sin inmunidad respecto a algunos de sus elementos, por ejemplo, genes de los virus de la gripe aviar. Además, por los experimentos realizados con otros modelos animales, prevén que G4 causaría una patología muy infecciosa y con síntomas graves.

Los virus de la gripe se recombinan, mutan y cambian muchísimo más que el de la pandemia actual de coronavirus”, explica a Teknautas la experta en gripe porcina María Montoya González, viróloga del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB Margarita Salas, del CSIC) y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Inmunología (SEI). En definitiva, este tipo de virus varía enormemente y cuando esto ocurre en cerdos “tienen la posibilidad de infectar a humanos, pero no siempre ocurre”.

En este caso, “tiene todas las características de un virus que puede infectar a personas, pero todavía no se ha detectado que haya ocurrido”, señala. La importancia del estudio radica en los experimentos realizados con hurones, un modelo de investigación animal que en teoría reproduce de forma muy fiable lo que sucedería en el cuerpo humano. Así han confirmado que produce enfermedad con síntomas graves y es capaz de transmitirse.

Foto: EFE.
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De hecho, “han visto que hay personas que tiene anticuerpos contra ese virus, particularmente entre los trabajadores de las granjas”, pero este hecho tiene varias interpretaciones. “Se puede inferir que han estado en contacto con el virus o que tienen anticuerpos por una reacción cruzada, pero no han detectado ninguna persona infectada, son cosas distintas”, señala la experta.

Para Agustín Valenzuela Fernández, virólogo y director del Grupo Inmunología Celular y Viral de la Universidad de La Laguna, el hecho de que esta publicación científica vea la luz en realidad es una buena noticia, porque demuestra que los científicos chinos están llevando a cabo un trabajo de vigilancia en las granjas. “No dicen que este nuevo virus se encuentre ya en expansión, pero sí están advirtiendo de que está cogiendo ganancias cromosómicas que hacen posible el salto a la especie humana. Como va mutando, ese salto puede ser inminente, quizá en los próximos años”, apunta.

Si da el salto, ¿tenemos inmunidad?

Si finalmente llegase a suceder, en los humanos debería manifestarse como una enfermedad “parecida a la gripe A de 2009”, según Valenzuela. Sin embargo, hay muchos factores que podrían influir en la transmisión y en la letalidad. Los virus de la gripe son de tipo A, B y C. El A y el B generan un cuadro más grave, pero los que registran una mayor modificación génica en las proteínas externas del virus son los del tipo A. Dentro de este grupo, los expertos hablan de H1N1 para referirse a la combinación genómica del virus de 2009 y del virus de la letal gripe de 1918, la mal llamada gripe española.

En teoría, el hecho de que una versión de H1N1 lleve años circulando de forma estacional podría traducirse en cierta inmunidad. “Es posible que no tuviéramos una enfermedad tan severa, el problema sería el cambio antigénico, que incorporase una H o una N diferentes a las que circulan”, comenta. Por ejemplo, “Imaginemos que aparece, por ejemplo, un H11N4, al que nunca nos hemos expuesto, podría infectar nuestras células epiteliales del tracto respiratorio y generar un cuadro grave con una letalidad importante”.

Un trabajador desinfecta una granja de cerdos en la provincia de Sichuan, China. (EFE)
Un trabajador desinfecta una granja de cerdos en la provincia de Sichuan, China. (EFE)

Sin embargo, los científicos chinos analizan la posible inmunidad y “llegan a la conclusión de que no existe mucha protección, pero hay que tener en cuenta que es un estudio ‘in vitro’ realizado con anticuerpos y el sistema inmunitario es un complejo ejército con muchas más unidades”, señala Montoya. Así que para responder a la pregunta habría que hacer más experimentos.

En cualquier caso, “los síntomas pasarían por una afectación pulmonar que puede desencadenar una neumonía”. En ese aspecto, la especialista del CSIC cree que no se puede comparar con el coronavirus de la pandemia actual. No obstante, dentro de los virus de la gripe también existe mucha variabilidad: “El de 1918 tenía componentes específicos que lo hacían más patogénico, pero este no es el caso”.

¿Y ahora qué?

La situación exige mantener la vigilancia en las granjas chinas e implementar medidas profilácticas, según los expertos. “Sería bueno desarrollar vacunas para los cerdos”, pero normalmente “las granjas chinas no vacunan”, señala el virólogo de la Universidad de La Laguna. Ante la ausencia de esta medida de protección —quizá por razones económicas— en China optan por la monitorización. “Las granjas tanto aviares como porcinas son focos de este tipo de virus, que pueden saltar a la especie humana”, añade.

Los propios autores del estudio publicado en ‘PNAS’, en declaraciones a ‘Science’, explican que tendría sentido no solo investigar una posible vacuna para los animales, sino ir pensando en la vacuna humana. En los países occidentales sí es habitual vacunar a los cerdos. No obstante, los científicos que han hallado este nuevo virus reconocen que tienen poco efecto porque a menudo las que se administran están desactualizadas y no coinciden con las cepas de virus circulantes.

Un mercado de carne en Guangzhou (China). (Reuters)
Un mercado de carne en Guangzhou (China). (Reuters)

En cualquier caso, “el cerdo es una coctelera viral, por los receptores que tienen sus células epiteliales del tracto respiratorio puede infectarse tanto con virus aviares como con virus humanos”, destaca la investigadora del CSIC. “En el cerdo mutan, como nos mostraron en 2009, pueden surgir virus que infecten a la población, así que las medidas de vigilancia, rastreo o vacunas que protejan a los cerdos nos van a proteger a nosotros en última instancia. Toda la investigación que se pueda hacer para saber los virus que están circulando en las granjas de cerdos y actualizar las vacunas nos va a ser de utilidad para poder prevenir posibles pandemias futuras”, añade.Llegado el caso, “tenemos tecnología de vacunas contra los virus de la gripe”, recuerda Valenzuela, lo que facilitaría su desarrollo frente a lo que está sucediendo con el covid-19. Además, “creo que este tipo de estudios de vigilancia desde las granjas de la posible emergencia de cepas que pudieran saltar al hombre son cada vez más serios, porque los países asiáticos lo tienen cada vez más claro: ellos son foco potencial de transmisión de este tipo de virus y eso implica invertir dinero en su monitorización; este estudio es un ejemplo”.

¿Por qué otra vez en China?

El hecho de que China vuelva a ser el centro de atención ante una infección viral tras el SARS-CoV-2, puede ser en parte casual —la pandemia de 2009 surgió en México—, pero también hay que tener en cuenta la superpoblación del país asiático y el hecho de que en sus granjas existe una “convivencia” y una relación muy estrechas entre los trabajadores y el ganado, según el virólogo.

Influye mucho el manejo de las granjas y las revisiones sanitarias”, opina Montoya. “En Europa tenemos unas restricciones muy importantes y un control sobre el estado de las granjas. La regulación en China quizá se puede mejorar, y por eso se debe vigilar, la clave es que haya una epidemiología y un control más importantes”, comenta.

El cerdo es uno de los animales más consumidos en el país, pero esto no quiere decir que exista un peligro de contagio a través de los alimentos. Esa posibilidad es “muy remota”, ya que se trata de “un virus respiratorio que tiene fundamentalmente una afectación pulmonar”. Además, “nosotros tomamos la carne de cerdo cocinada o tratada para hacer embutidos y ese procesamiento inactiva cualquier rastro que pueda haber de virus. Como pasó en 2009, no hay ningún peligro para el consumo”, según la experta del CSIC.

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