casi todo el mundo está en su contra

Los últimos amigos del eucalipto gallego: "Gustará o no, pero no es justo demonizarlo"

El debate sobre su inclusión en el catálogo de especies invasoras ha puesto de nuevo en el tintero a este árbol, australiano de origen pero que lleva con nosotros desde el siglo XIX

Foto: Un bosque de eucaliptos australianos en Tokai, cerca de Ciudad del Cabo (EFE)
Un bosque de eucaliptos australianos en Tokai, cerca de Ciudad del Cabo (EFE)

La guerra por el eucalipto en Galicia, ¿cuántos años lleva? Ni se sabe. Pero ahora hay un nuevo argumento sobre la mesa, la posibilidad de declarar al árbol como especie invasora, que ha inaugurado un nuevo capítulo de esta lucha.

Todo empezó cuando, en septiembre de 2017, Rafael Sisto, alcalde del municipio coruñés de Teo presentó un escrito a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, solicitando la inclusión de cualquier especie de eucalipto en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

El Comité Científico se pronunció, meses después, a favor de la medida, sugiriendo meter en el catálogo "a todas las especies de 'Eucalyptus' naturalizadas en España por su carácter invasor y capacidad transformadora del medio, y se recomienda extremar la precaución con cualquier otra especie de este género cuyo destino sea la explotación forestal debido al alto riesgo de invasión".

Hasta aquí todo correcto. La movida llega cuando, como publicaba 'El País' hace unos días, el Ministerio de Medio Ambiente obvia este dictamen y rechaza incluir al árbol de origen australiano como especie invasora.

Las plantaciones más abundantes de eucalipto y pino marítimo se encuentran en la Península Ibérica (EFI)
Las plantaciones más abundantes de eucalipto y pino marítimo se encuentran en la Península Ibérica (EFI)

El debate es apasionante porque, en este tema, nadie sabe realmente dónde trazar la línea roja. En Viveiro tienen el Souto da Retorta, un eucaliptal que comenzó a plantarse en 1880 y que desde hace años está declarado como Monumento Natural y que incluye a 'O Avó', El Abuelo, un eucalipto globulus centenario del que se sospecha es uno de los árboles más grandes de España.

En Galicia, prácticamente todos se han posicionado ya: el ayuntamiento de Teo está en contra, la Xunta va a bonificar con 500 euros su retirada, las asociaciones ecologistas están en contra y el Comité Científico está en contra. ¿Quién está a favor del eucalipto? La industria papelera, que obtiene de los eucaliptos gallegos un 32% de la madera que usan en toda España, la Xunta de Galicia —que juega a dos bandas y planea introducir otras 25.000 hectáreas— y finalmente, los agentes forestales e ingenieros de montes.

Estos han sido los últimos en sumarse a la contienda, que veían excesivamente inclinada hacia un lado. Esta semana, Luis Alfonso Gil, catedrático en Silvopascicultura de la Universidad Politécnica de Madrid, ha publicado una tribuna defendiendo al eucalipto. Gil es, precisamente, el autor de un informe contrario al veredicto del Comité Científico, que el Ministerio empleó para tumbar la idea de declarar invasora a la especie.

Te puede gustar o no, pero no utilices sentimientos para demonizar al eucalipto, porque eso no es justo

El criterio de Gil es compartido por otros compañeros. "Te puede gustar o no, pero no utilices sentimientos para demonizar al eucalipto, porque eso no es justo", explica a Teknautas Inés González Doncel, vicedecana del Colegio de Ingenieros de Montes. "Hemos salido en defensa del eucalipto porque el ataque estaba siendo desproporcionado y poco fundamentado: no tiene sentido demonizar especies".

¿El eucalipto arde más que otros?

La principal crítica que se hace de estas plantaciones es que arden muy fácilmente: "Los eucaliptales tienen elevada susceptibilidad a arder, lo que puede explicarse por la acumulación de hojarasca y la presencia de aceites inflamables, que aumentan la carga combustible", reza el dictamen del Comité Científico citando un estudio de la bióloga María Calviño Cancela, de la Universidad de Vigo.

Para la ingeniera de montes, sin embargo, esto no es específico de los eucaliptos. "Cualquier otra especie con las mismas condiciones de sequía y de sotobosque ardería igual, no tiene sentido culpabilizar al eucalipto ni de los incendios ni de su propagación", dice.

Personal de las brigadas contra el fuego trabajan en la costa de Lugo para evitar un fuego que afecta a varias hectáreas de bosque, sobre todo eucalipto (EFE)
Personal de las brigadas contra el fuego trabajan en la costa de Lugo para evitar un fuego que afecta a varias hectáreas de bosque, sobre todo eucalipto (EFE)

Por otro lado, hay que señalar que en Galicia el 95% de los incendios son accidentales o provocados, lo cual vuelve a complicar las cosas un poco más. Como decía recientemente Enrique Valero, ingeniero forestal en la Universidad de Vigo, "El eucalipto no se prende fuego solo".

¿El eucalipto empeora la biodiversidad?

El eucalipto entró en España en el siglo XIX y por el norte, como se desprende de 'La Regenta': "Y respiraba don Víctor las auras de abril con placer voluptuoso, tragando aire a dos carrillos. Volvió a componer sus maquinillas, soñó con nuevos inventos, y envidió a Frígilis la aclimatación del Eucaliptus globulus en Vetusta".

En el fondo, el debate sobre las especies invasoras siempre se reduce a dos formas de ver la naturaleza: una de ellas pretende congelar el instante actual en el tiempo, cree que lo que tenemos ahora es lo que debe de haber y cualquier elemento que lo perturbe, ya sea humano o de otra especie, debe ser controlado. Los ingenieros de montes ven más la naturaleza como algo en cuya elaboración siempre intervino el ser humano.

Eucaliptos movidos por el viento en Ribadeo, Lugo (EFE)
Eucaliptos movidos por el viento en Ribadeo, Lugo (EFE)

"Llevamos moviendo especies muchísimo tiempo, y el eucalipto es una de ellas", afirma González Doncel. Lo que en tiempos de Alas Clarín era un árbol ornamental pronto se convirtió en una industria en sí misma. "Su demanda de agua no es mucho mayor que otras especies, pero la utiliza de forma muy eficiente, consume y produce mucha madera", explica la vicedecana. "Se utilizó mucho para desecar zonas húmedas entre el siglo XIX y el XX y así poder usarlas para el cultivo, el eucalipto siempre ha tenido un uso muy utilitario".

Y esa es una de las flaquezas que sus detractores señalan: que el eucalipto sólo deja crecer eucaliptos a su alrededor. "¿Qué ha pasado debajo de los eucaliptos de Chavín, que se les ha dejado crecer? ¡No se han expandido! Al contrario, han dejado pasar al bosque gallego: tenemos unos robles de 15, 20 y 30 metros espectaculares".

La ingeniera niega, en este punto, la naturalización de los eucaliptos que predica el Comité Científico del ministerio. "Los estudios que realmente han investigado este tema vienen a concluir que esa naturalización no existe", dice González Doncel. "¿Que te encuentras eucaliptos sueltos por ahí? Claro que sí, pero eso no es una invasión".

¿Qué ha pasado debajo de los eucaliptos de Chavín? ¡No se han expandido! Al contrario, han dejado pasar al bosque gallego

Hay muchos otros argumentos que estos ingenieros, probablemente de los últimos que defienden públicamente a esta especie, blanden a favor del eucalipto, por ejemplo que su eliminación sería otro clavo en el ataúd de La España Vacía, pero simplemente quisieron salir a defenderlo ante los desproporcionados ataques.

"No es por el eucalipto. Si hubiera sido el tejo, Antonio, habríamos hecho lo mismo".

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