La nueva adquisición militar de Marruecos que debe preocupar a España: aviones espía
  1. Tecnología
El vecino del sur se sigue armando

La nueva adquisición militar de Marruecos que debe preocupar a España: aviones espía

El país norteafricano sigue con su política de gasto militar ingente y esta vez apuesta por cuatro aeronaves que podrían poner en riesgo nuestro país

Foto: Gulfstream G550 CAEW de la fuerza aérea de Singapur. (Owen65)
Gulfstream G550 CAEW de la fuerza aérea de Singapur. (Owen65)

Las noticias sobre nuevas adquisiciones de material militar por parte de Marruecos se han convertido en algo cotidiano. Lejos de sorprender a nadie, casi lo que se espera es ver cuál será la siguiente, qué nuevo armamento va a engrosar el arsenal alauita y de qué abultada cantidad de dólares estamos hablando. A los aviones, carros de combate, misiles, drones, helicópteros, artillería, etc. se une ahora algo que por sus características puede preocupar, y mucho, a España: aviones de guerra electrónica.

En concreto, se trata de tres ejemplares de modelos Gulfstream G550, reactores de uso privado o 'de negocios', modificados para misiones militares. Entre sus capacidades estarían las de análisis y recopilación de datos de otros sistemas de defensa. Esto, que en lenguaje no militar se podría calificar como aviones espía, permitirá a Marruecos obtener una valiosa información de todos los sistemas defensivos: radares, sistemas electrónicos, comunicaciones, etc. de otros países, entre los que estarían Argelia y, desde luego, España.

Foto: U-2 Dragon Lady. (USAF)

La guerra electrónica

La importancia de este movimiento se acrecienta si pensamos que la guerra electrónica es uno de los campos militares más complejos y, hoy en día, de los más importantes. El término es sumamente amplio y engloba muchos aspectos que conviene diferenciar, porque los aviones (equipos en general) dedicados a guerra electrónica se orientan cada uno a determinadas facetas de la misma. La guerra electrónica, en general, comprende todas aquellas acciones que llevan a controlar o actuar en el entorno electromagnético, permitiendo el uso propio y negando su utilización al enemigo.

Uno de los grandes grupos de EW es el de medidas activas o ECM (Electronic CounterMeasures) que se refieren a acciones electrónicas ofensivas o defensivas que tratan de eliminar o contrarrestar los sistemas electrónicos del enemigo. Dentro de este grupo, por ejemplo, estarían los equipos de interferencias o 'jammers', que realizan emisiones para interferir los equipos, radares, sistemas de búsqueda, etc. del enemigo.

NC-37B de la US Navy. (US Navy)
NC-37B de la US Navy. (US Navy)

Por otro lado, están las medidas de apoyo o ESM (Electronic Support Measures) cuyo objetivo es localizar, identificar o interceptar las emisiones enemigas, es decir, conocer el tipo de sus emisiones, a qué elementos se corresponden y dónde se localizan. Dentro de estas hay sistemas especializados en analizar las señales emitidas, lo que se denomina 'inteligencia de señales' o SIGINT (Signals Intelligence), que analiza todas las fuentes de emisión, desde radares a teléfonos móviles.

El SIGINT se divide, a su vez, en 'inteligencia electrónica' o ELINT (Electronic Intelligence); 'inteligencia de comunicaciones' o COMMINT (Communications Intelligence), algo de una importancia capital; y, por último, 'inteligencia de instrumentación' o FISINT (Foreign Instrumentation Signals Intelligence). Esta última es poco conocida y se especializa en analizar las emisiones de equipos que el enemigo pueda estar probando, lo que da una idea de los medios y características con los que puede contar.

El G550

Volviendo al modelo comprado por Marruecos, se trata de una versión militarizada del conocido avión birreactor de negocios Gulfstream 550, fabricado por la estadounidense Gulfstream Aerospace (filial de General Dynamics), un modelo de entre 14 y 19 plazas, con 18,5 m de envergadura y más de 15 m de longitud. Aparte de sus usos civiles, es utilizado por varias fuerzas aéreas como transporte VIP, pero también se han modificado ampliamente para transformarlos en aviones especializados en misiones de guerra electrónica y de alerta temprana.

Entre las versiones militares y sus usuarios, Estados Unidos tiene previstos diez ejemplares (aún no están todos en servicio) denominados EC-37B para cometidos SIGINT. También tenemos los cuatro aviones denominados MC-55A Peregrine, que Australia tiene previsto empezar a recibir en breve y que dedicará a cometidos SIGINT y ELINT. Israel utiliza cinco aeronaves, dos en cometidos de alerta temprana denominados Eitam (hay otro adicional previsto) y tres en tareas SEMA (Special Electronic Missions Aircraft) denominados Shavit, cuyos supersecretos equipos se dedican a vigilancia e ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance).

G550 CAEW fuerza aérea italiana. (J Veenendaal)
G550 CAEW fuerza aérea italiana. (J Veenendaal)

Italia es otro importante usuario con dos aviones ya en servicio más otro dedicado a 'misiones especiales' que llegará en breve. Los dos ejemplares en servicio son la versión israelí de alerta temprana CAEW (Conformal Airborne Early Warning), una especie de 'avión radar' o AWACS en versión reducida. Singapur utiliza cuatro G550 de la versión israelí CAEW; Turquía dispone de un G550; y Argelia tiene tres ejemplares, aunque se sabe muy poco sobre sus características y equipos.

Los aviones marroquíes

La noticia de esta adquisición saltó por una información facilitada por medios marroquíes y habla de hasta cuatro ejemplares. Marruecos ya adquirió un avión G550 en 2009, pero fue una versión civil para uso del monarca Mohamed VI. Un avión, por cierto, que debe ir muy bien equipado o muy lujoso cuando su coste fue de 142 millones de dólares, mientras que un G550 civil ronda los 60 millones.

Estos cuatro nuevos G550, de los que se desconoce precio y características, en principio parece que se dedicarían a tareas de guerra electrónica y reemplazarían sus dos Falcon 20 adquiridos a Francia y dedicados a estas tareas. Aunque los medios marroquíes hablaban de que los aviones estarían especializados en cometidos ELINT y COMMINT, no parece muy razonable para Marruecos, cuyos frentes abiertos (Sahara o Argelia) están muy próximos como para desplegar cuatro aviones de este tipo. Esto hace pensar que alguno de ellos, dos por ejemplo, podrían ser de la versión israelí CAEW, lo que sin duda representaría para su fuerza aérea un activo importantísimo al incorporar capacidades de control aéreo.

Aunque desconocido, el precio nada tendría que ver con el ejemplar para uso real. Si tomamos las cifras de venta de este modelo a otros países, cada avión de Singapur salió por 375 millones de dólares, y similar precio (350 millones de dólares) para el último adquirido por Italia. Estas abultadas cifras no son de extrañar, ya que este tipo de aviones son siempre muy caros, pues al coste de la plataforma (unos 60 millones) hay que añadir el de los equipos. En el caso de los CAEW se trataría, entre otros, del radar AESA (Active Electronically Scanned Array) y del EL/W-2085 de doble banda con cobertura azimutal, fabricados por IAI/ELTA (empresas israelíes) y que van conformados en el fuselaje, lo que implica además una importante y costosa modificación estructural del avión.

¿Qué tiene España?

Para el Ejército del Aire la guerra electrónica parece que es otra más de sus competencias en declive. Hace años nuestra fuerza aérea disfrutaba de una modesta pero suficiente capacidad EW. Se contaba con dos aviones Falcon 20 y, sobre todo, con el Boeing 707-315C, un avión con buenas características ELINT y COMMINT que fue equipado por Israel. Se le conocía como 'la Reina del Espectro', pero en 2014 se quedó en tierra para siempre. Hoy en día tan solo se cuenta para estos cometidos con un viejo avión CASA C-212, encuadrado en el 47 Grupo y al final de su vida operativa.

No obstante, existe un programa encaminado a dotar a nuestras fuerzas armadas de medios EW. Se trata del Programa Santiago y, a falta de aeronaves dedicadas a estos cometidos, que es lo ideal, se está trabajando en un sistema de captación para aeronaves, que se traduce en un 'pod' o contenedor diseñado para utilizarse con el F-18 y desarrollado por Indra.

Boeing 707 español para guerra electrónica. (CM San Juan)
Boeing 707 español para guerra electrónica. (CM San Juan)

Marruecos, demasiado cerca

La mera descripción de las capacidades que podría adquirir Marruecos en una materia tan crítica y estratégica como es la guerra electrónica debería hacer saltar todas las alarmas en Defensa, pues la situación de nuestros medios se encuentra cada vez más y más deteriorada.

A todo esto hay que añadir la delicada situación geoestratégica y los últimos acontecimientos, desde el tema de la consideración de aguas territoriales (ZEE) de Marruecos que afecta a Canarias hasta el conflicto saharaui, pasando por el reciente anuncio del presidente Trump reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental. Una maniobra respondida (y obviamente negociada) por el reino alauita normalizando sus relaciones diplomáticas con Israel, que es el que pone la tecnología en estos nuevos aviones.

El torrente de novedades no queda ahí. De inmediato ha habido dos sucesos que podrían estar relacionados. Por un lado, la suspensión del anunciado encuentro hispano-marroquí, "debido al covid-19". Por otro, la muy probable venta de última hora de nueva tecnología punta norteamericana. Lo citan varios medios (alguno marroquí) y se trataría de drones MQ-9B 'SeaGuardian'. Similar al modelo Predator B (o Reaper) adquirido por España y que ahora empieza a estar operativo, pero especializado en operaciones navales y antisubmarinas.

Drone MQ-9 Reaper. (Reuters)
Drone MQ-9 Reaper. (Reuters)

Todo este rearme se podría justificar en parte por sus tensiones fronterizas, pero cuatro aviones de EW resulta excesivo, sobre todo porque no parece que sean muy necesarios en el frente saharaui. Esto sumaría otros 1.400 millones de dólares (que podrían venir financiados por Arabia Saudí) a la ya larga lista de recientes adquisiciones, que no hace mucho ya estimábamos en más de 15.000 millones de dólares entre compras militares realizadas, comprometidas o previstas.

Aquí cada vez más voces piden que se expliquen algunos gestos políticos españoles que no se entienden muy bien en este contexto, como el regalo en 2019 de 384 vehículos para el control de fronteras (26 millones de euros) o la reciente adquisición por 9 millones de 130 vehículos policiales para su gendarmería. Compras en un contexto de crisis migratoria y penuria en nuestras fuerzas armadas y cuerpos de seguridad.

Tecnología militar Argelia Helicópteros Misiles General Dynamics
El redactor recomienda