NO TODO ES APPLE, HUAWEI Y SAMSUNG

Xiaomi, Oppo, LG o Motorola: probamos 5 grandes móviles 'olvidados' por la pandemia

Si hay un sector que recuperó la actividad rápido fue el de la tecnología. Si estás pensando en renovar móvil, aquí tienes cinco alternativas de peso más allá de Apple, Huawei o Samsung

Foto: Montaje: C. Castellón.
Montaje: C. Castellón.

Que el 2020 ha sido el año más atípico en la existencia de miles de millones de personas es algo más que sabido a estas alturas de la vida. Esto también es aplicable al mundo de los negocios. Pero si hay un sector que haya sido capaz de recuperar pulsaciones rápido, mucho más rápido que otros, es el de la electrónica de consumo. Mientras nosotros estábamos encerrados o centrados en la desescalada se produjeron un buen puñado de estrenos. Algunos esperados, otros no tanto. En estos meses hemos visto el iPhone SE, la renovación del Pocophone F2 Pro o el P40 de Huawei, otro terminal que tiene que resolver eso de vivir sin los servicios de Google Play.

Pero hay mucha más tela que cortar. Ya se sabe que no todo es Apple, Samsung y compañía pero no todos tienen la capacidad de generar el mismo ruido. Durante este tiempo ha llegado al mercado muchos móviles de esos 'pata negra'. Marcas como Xiaomi, Oppo, LG, Motorola o Realme han puesto en circulación sus primeros espadas. Así que si estás pensando renovar tu móvil y hacer con un tope de gama, aquí van cinco modelos que deberías tener en el radar antes de decidirte.

Oppo Find X2 Pro

Oppo Find X2 Pro. Foto: M. Mc
Oppo Find X2 Pro. Foto: M. Mc

Este es el móvil más ambicioso de Oppo. Se trata de un terminal grande, de 6,7 pulgadas, con resistencia IP68, sin apenas marcos (93% de la frontal) rematado en cuero vegano o cerámica (un acabado muy agradable y que no se mancha tanto como el cristal templado) y con curvas en la parte delantera (bastante disimuladas). A pesar de ser una máquina que supera los 200 gramos de peso, no me ha resultado incómodo de manejar.

Uno de sus puntos fuertes es la pantalla tanto en términos de luminosidad como de resolución o color. Durante el tiempo que lo he probado puedo decir que probablemente se el mejor panel del mercado al día de hoy, junto con el del recién presentado Note 20 Ultra. Cuenta con una resolución QuadHD+, con una densidad 513 megapíxeles por pulgada y picos de hasta 800 nits, así como compatibilidad con HDR10+. Una de las cosas más llamativas es que llega con 120Hz de tasa de refresco, pudiéndose utilizar también a máxima resolución, no como en otros terminales, que te hacen elegir entre una cosa u otra. Si eres de los que le das a juegos en el móvil, vas a disfrutar de esta pantalla. Destacar en este punto, el sonido estéreo y la respuesta táctil.

Juegos que podrán ser exigentes, porque en el plano del rendimiento este Oppo Find X2 Pro es una mala bestia a la altura de su precio. Cuenta con el Snapdragon 865 de Qualcomm y 12GB de RAM. No titubea por pesada que sea la tarea y no he notado absolutamente ningún calentón. Viene con 512GB de memoria interna ( con estándar UFS 3.1, el más alto tanto para escritura como lectura de datos). En el plano de conectividad tenemos 5G y Wifi 6,. La biometría corre de parte de un sensor de huellas bajo la pantalla, fiable y bastante rápido. La pega que se le puede sacar aquí es la falta de tarjeta dual SIM. Tampoco tenemos la opción de ampliar almacenamiento por microSD pero hablando de estos guarismos a mí me parece prescindible.

La cámara del Oppo Find X2 Pro es una de las mejores de Android. Foto: M. Mc.
La cámara del Oppo Find X2 Pro es una de las mejores de Android. Foto: M. Mc.

Es cierto que las cifras de su batería no son tan apabullantes al contar con 4.260mAh pero su autonomía está en líneas generales con lo que se espera de un terminal así. Se nota aquí que cuenta con unas tripas poderosas y sobre todo que está bien optimizado. Si no abusas de cosas como la resolución y la tasa de refresco vas a poder llegar pasar un día y pico sin enchufarlo. Si haces un uso intenso, recurres al Quad HD+ y los 120 HZ es probable que dejes el tanque de gasolina tiritando y necesites incluso enchufarlo a última hora de la tarde. Aquí entra en juego la carga rápida. Llega al 100% en menos de cuarenta minutos. Sorprende la renuncia a la carga inalámbrica. Por mucho que no la uses, a estos niveles de precio debería incluirse todo

En este caso se ha optado por una cámara triple clásica (sensor principal, de 48 megapíxeles; gran angular, de 48 megapíxeles; y telefoto 13 megapíxeles). Puede grabar hasta 4K en 30 o 60fps. Es una de las mejores que puedes encontrar a día de hoy en Android. Se comporta muy bien en escenarios poco iluminados e interiores. Su modo noche puede levantar imágenes bastante oscuras con un resultado logrado dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que estas funcionalidades pecan de ser poco naturales.

El modo retrato rinde también a un muy buen nivel, a pesar de no tener un ToF o similar. El zoom ofrece cinco aumentos ópticos y diez híbridos, siendo de los más interesantes del mercado y compitiendo de tú a tú con el Huawei P40 Pro, el rey de la categoría. El mayor dilema que se puede presentar a la hora de comprar un Oppo Find X2 Pro es su precio. 1199 euros en Amazon. También está en el catálogo de varios operadores en España o en su página oficial.

- Lo mejor: Probablemente la pantalla más capaz del momento, una cámara muy capaz y un rendimiento bestial

- Lo peor: Un precio muy elevado, ausencia de doble SIM y carga inalámbrica.

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Mi 10 (y Mi 10 Pro) de Xiaomi

Aunque el terreno donde Xiaomi es realmente fuerte es la gama media y la gama alta, lo cierto es que ha conseguido dar un impulso a sus terminales más caros con la familia Mi 10, tanto con el modelo normal como con el Pro.

Cuenta con un diseño tan bien rematado como discreto. Construído con un cristal templado de acabado mate, está ligeramente curvado por ambas caras lo que facilita el agarre muchísimo, a pesar de ser un terminal de más de 200 gramos y 6,67 pulgadas. Los laterales están hechos de aluminio, dando un gran empaque al aspecto exterior.

Las curvas del cristal delantero, que a muchos no les gustan, no son exageradas. Personalmente no me resultan un gran problema, aunque pueden resultar ligeramente molestas a la hora de ver vídeos hasta que te acostumbras. Sobre la construcción, solo una queja: la ausencia de certificación IP68.

Xiaomi Mi 10 Pro. Foto: M. Mcloughlin
Xiaomi Mi 10 Pro. Foto: M. Mcloughlin

La pantalla, como decimos de casi 6,7 pulgadas, opta también por la fórmula del agujero en la pantalla para la cámara frontal y marcos muy reducidos. En este caso ofrece Full HD+, 90Hz de tasa de refresco y HDR 10+. Este panel SuperAMOLED no es impresionante, pero es en general se puede decir que es bastante completa. Si tuviese que destacar algo sería su buen comportamiento en exteriores. Hay que concluir que es una pantalla en la que todo se ve fluido y sin grandes errores. Eso sí, el calibrado por defecto de la imagen me resulta un poco antinatural y conviene que le eches un repaso en configuración en los primeros pasos. Cuenta con sonido estéreo, y aunque no es tan fino como el del anterior modelo, es bastante aceptable.

El motor es un Snapdragon 865, también preparado para la era del 5G, que además cuenta con sistema de refrigegación. No llega a las cifras del Oppo Find X2 Pro (por algún lado hay que recortar) pero maneja 8GB de RAM -la versión que se vende en España- lo que le da una soltura más que suficiente para el 99,9% de los usuarios. La memoria por defecto es de 256GB (el Mi 10 normal tiene una versión de 128GB) y no cuenta con la posibilidad de ampliar por microSD. La biometría depende de un sensor bajo la pantalla, que funciona bien, aunque a veces se le podría pedir algo más de soltura. Funciona con Android 10 corriendo sobre MIUI 12.

La autonomía es una de sus grandes bazas. Fácilmente puedes rozar las ocho horas de pantalla, gracias a la combinación de resolución moderada y un procesador así. Esto se traduce que si no eres un usuario intenso te puedes pasar fácilmente jornada y media sin tener que cargarlo. Incluso haciendo un uso intenso puedes pasar el día más que de sobra. La carga rápida, de 50W, te permite cargarlo al 100% en menos de una hora, logrando la mitad en unos 25 minutos. Tiene también carga inalámbrica, de 30W, pero no es tan efectiva y se demora bastante. Por último cuenta también con carga inversa, para dar energía a otros dispositivos. En el caso del modelo normal, la carga rápida es de 30W pero tiene 4.780 mAh en lugar de los 4.500 de la versión Pro.

Mi 10 Pro. Foto: M. Mcloughlin.
Mi 10 Pro. Foto: M. Mcloughlin.

Sobre la cámara, cabe decir que en el Mi 10 Pro nos encontramos un sensor principal de 108 megapíxeles, un gran angular de 20 megapíxeles y dos telefotos, uno de 8 y otro de 12. Este último es el que se encarga de la toma de retratos, aunque también actúa cuando queremos disparar con dos aumentos ópticos. A la hora de gestionar el 'bokeh' es bastante eficiente, aunque hay veces que peca de tener un resultado bastante artificial. Por lo demás, es una buena cámara y versátil, que gestiona bien las texturas. Quizás, bajando al detalle, se puede decir que flojea un poco el gran angular en situaciones interiores en penumbra o a contraluz.

El modo noche también resuelve bastante bien las diferentes escenas. Sobre el zoom, decir que tiene 3,8 aumentos ópticos y 10 híbridos y aunque no roza al nivel de otros modelos 'premium' ofrece mucha versatilidad. En el Mi 10 a secas nos encontramos un sensor de profundidad y otro macro -bastante limitados- en lugar de estos dos telefotos. El modelo Pro se puede encontrar por 999 euros en la página web oficial, mientras que Mi 10 normal está desde 585 euros en Amazon.

- Lo mejor: Diseño muy bien rematado, rendimiento en ambos modelos así como la autonomía.

- Lo peor: Precio del modelo Pro, la ausencia de IP68 y dos lentes prácticamente inútiles en el modelo estándar.

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LG Velvet

LG lleva varios años sufriendo en el mercado de los 'smartphones', especialmente en la gama alta, donde no ha podido seguir el ritmo de Samsung o Huawei y se ha visto muy apretado por los Xiaomi, OnePlus,... De esa necesidad de hacer una apuesta diferente ha surgido Velvet, su gran apuesta para este año, donde el diseño tiene un papel primordial. Es uno de los terminales más bonitos que he visto en este curso. Cuenta con una pantalla ligeramente en su parte frontal, con 'notch' en forma de gota. Sin embargo, es su espalda lo que más me ha sorprendido. El cristal templado con efecto espejo es francamente elegante. Cuenta con un aspecto limpio, muy minimalista. Es muy cómodo de manejar, gracias que pesa apenas 180 gramos y mide menos de 8 mm de grosor. En esto tiene que ver el formato 20.5:9, que le confiere un aspecto más alargado y más sencillo de gobernar con una sola mano. Y una buena noticia: tiene conector jack para auriculares, algo cada vez más atípico en móviles de cierta categoria. También dispone de resistencia a liquidos IP68.

El Velvet es uno de los móviles más elegantes y minimalistas que verás. Foto: M. Mc
El Velvet es uno de los móviles más elegantes y minimalistas que verás. Foto: M. Mc

El móvil cuenta con una pantalla de 6,8 pulgadas. Es una P-OLED marca de la casa. Cuenta con 1080x2460 píxeles de resolución, lo que sale a 395 pixeles por pulgada. En brillo y en colores responde correctamente. En general se puede decir que se ve bastante bien, aunque a estas alturas de la película se hace raro que no hayan apostado por una tasa de refresco de más de 60HZ, cuando terminales más baratos lo hacen. En general es un panel correcto, que no espectacular. Ocurre lo mismo con el sonido. En este caso cuenta con una combinación de dos altavoces estéreo, que son potentes pero no rinden al nivel que vimos en el V40 o en el G8.

LG se sube al carro del 5G, pero a diferencia de otros rivales deja de lado el Snapdragon 865, sino que opta por uno de un rango menor. Utiliza como motor el Snapdragon 765G. Aunque no es un punta de lanza, este chip funciona muy bien. Los 6GB de RAM son suficientes, sí, pero saben a poco. El teléfono rinde bien, aunque se notaría más fluido si hubiese optado por una combinación superior. No hay que olvidar que la personalización que hace LG de Android es profunda y consume bastantes recursos, así que cuando se le aprieta editando vídeo o jugando durante largas sesiones, si que podemos notar que se recalienta ligeramente, sin llegar a ser nada preocupante. La biometría es cosa de un sensor de huellas bajo la pantalla que cumple su objetivo sin hacer grandes alardes.

Sin embargo, una de las sorpresas agradables de este LG Velvet ha sido su batería. Sus 4.300 mAh se pueden estirar mucho más allá de una jornada sin excesivas medidas ni cuidado. Puede rondar, si cuidamos el brillo, las 8 horas de pantalla. Cuenta con carga rápida de 25W que en hora y tres cuartos nos carga toda la pila. También dispone de carga inalámbrica.

LG Velvet. Foto: M. Mc.
LG Velvet. Foto: M. Mc.

La cámara me produce sensaciones encontradas. Manejamos tres sensores. Uno principal de 48 megapíxeles y f/1.8, un ultra gran angular de 8 y uno de profundad de 5mpx. Sorprende que no hayan metido un zoom óptico de dos aumentos, algo que la hubiese hecho mucho más atractiva. Una de las cosas a destacar es que huye de esos procesados tan agresivos, algo que gustará a los partidarios de tomas sin saturación y colores naturales. De noche logra resultados naturales aunque está lejos de captar la luz y los colores como lo hacen el iPhone 11, los Huawei o los Oppo.

Su precio es de 594 euros en Amazon, aunque también se puede encontrar en el catálogo de los operadores y otras cadenas. Un detalle interesante es que LG incluye una garantía de 5 años para este teléfono en lugar del mínimo de 2 años que impone la ley.

- Lo mejor: uno de los diseños más minimalistas y elegantes del año, una autonomía muy buena y la garantía de cinco años.

- Lo peor: un procesador discreto para un software pesado, una cámara mejorable y la ausencia de los 90Hz.

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Motorola Edge

Motorola, ahora en manos de Lenovo, sigue buscando la tecla para paladear la gloria de tiempos pasados, cuando el Moto G era el rey de los teléfonos baratos. En este 2020 también se han querido centrar en la gama alta, con el Edge y el Edge +, recientemente anunciado para España. Nosotros pudimos probar durante varias semanas el modelo más básico, en el que comprobamos que es un móvil interesante, aunque tiene algunos puntos que no van a convencer a todo el mundo.

Es un teléfono elegante, con un aspecto que sigue las líneas de otros Motorola. Cuenta con una pantalla de 6,7 pulgadas, que cuenta un formato de 19.5:9, que hace que sea estrecho y alargado. Es cómodo de agarrar con una mano. En este caso, han optado por unas curvas muy pronunciadas en su parte frontal. El efecto es bonito y hace desaparecer los marcos laterales por completo pero es una apuesta arriesgada.

Juega a su favor que no se han limitado a que sea un elemento decorativo. Han incluido funciones como poder hacer scroll, accesos directos e incluso servir como 'gatillos' -al estilo de los mandos de la consola- cuando utilizas ciertos juegos. Sin embargo, el que sean tan profundas hacen que el efecto en vídeos y ciertas páginas web pueda resultar incómodo para muchos. Ya se sabe el debate que hay en torno a este elemento. Algo parecido ocurre con el plástico, material de la parte trasera del armazón. Aunque lo disimulan bastante bien, muchos querrán un material más 'premium'.

Frontal del Motorola Edge. Foto: M. Mcloughlin.
Frontal del Motorola Edge. Foto: M. Mcloughlin.

Sobre la pantalla en sí, cabe decir que esta OLED -1080 x 2340 pixeles de resolución- me ha resultado muy agradable. He tenido la percepción de que estaba bien calibrada en términos de ángulos de visión y color. No hay que hacer muchas más observaciones en este sentido.

El sensor de huellas también cumple con lo que se espera de un móvil que ahora mismo está en torno a los 500 euros. En este caso, nos volvemos a encontrar con un conector jack para auriculares y un sonido -que depende de altavoces estéreo- correcto. En el interior nos encontramos una configuración calcada la del Velvet: el segundo mejor procesador del año de Qualcomm, el 765G, jalonado con 6GB de RAM. La memoria, por su parte, es de 128GB. Sin embargo, la experiencia ha sido más fluida porque la marca apenas introduce cambios en Android, entregando un software limpio con los retoques justos. No ha sido una bestia, pero en el día a día no he notado falta de potencia. En este caso también viene con 5G.

En el apartado energético tenemos una buena noticia y una que no lo es tanto. Por una parte, hay que subrayar -y destacar- que sus 4.500 mAh dan para mucho. Durante las pruebas he sobrepasado holgadamente en varias ocasiones las ocho horas de pantalla. Esto hace que sea un terminal que a la mínima que no seas un usuario muy intenso no tengas ni que cagarlo a diario, ya que da para jornada y media. Sin embargo, nos encontramos con una carga rápida de tan solo 18W.

Los bordes del Moto Edge son pronunciados. Foto: M. Mc
Los bordes del Moto Edge son pronunciados. Foto: M. Mc

La cámara apuesta por un formato de cuatro piezas, con un sensor de 64 megapíxeles al frente de ellas. Se completa con un telefoto de ocho megapíxeles, un gran angular de 16 megapíxeles y un sensor ToF. Es más versátil que impresionante. En líneas generales cubre el expediente dando buenos resultados a plena luz del día, tanto en el sensor principal como en el gran angular. El zoom de dos aumentos ópticos, sin ser una maravilla, también cumple con lo que promete. Quizás donde más margen de mejora hay es en la fotografía nocturna, ya que pierde bastante detalle y hay escenas que se le atragantan. Todo a pesar de contar con modo noche, que en escenas poco iluminadas nos salva la papeleta muy bien, pero le cuesta levantar fotografías con muy poquita luz.

Aunque Motorola haya anunciado el próximo lanzamiento en España del Edge +, lo cierto es que el Edge a secas mantiene un perfil propio. No hay que olvidar que el modelo superior se dispara hasta los 1.199 euros, mientras que este en Amazon está ahora mismo por 526 euros.

- Lo mejor: Experiencia fluida, autonomía de hasta 8 horas de pantalla y versatilidad de la cámara.
- Lo peor: El plástico de su parte exterior, una carga rápida no tan rápida y resultado de las fotos en condiciones adversas.

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Realme X50 Pro 5G

Realme ha sido una de las marcas activas durante estos meses. No solo ha presentado una buena batería de móviles, sino que también ha lanzando nuevos auriculares, un clon de la Mi Band o su primer reloj inteligente. Entre sus 'smartphones' cabe destacar el Realme X50 Pro 5G, su modelo más costoso hasta la fecha. Lo primero que llama la atención es su color. Cuenta con un acabado granate mate. En mi opinión le da un aspecto bastante elegante y singular, sin caer en la estridencia de experimentos similares. El material en el que está construído es cristal templado. En general es bastante sobrio, aunque si que hay ciertas cosas -como la unión de los bordes con la pantalla- que parecen hechuras más propias de un terminal 200 euros más barato.

El peculiar color del Realme X50 Pro. Foto: M. Mc
El peculiar color del Realme X50 Pro. Foto: M. Mc

Es un terminal de 6,44 pulgadas y 206 gramos de peso. Su pantalla ocupa poco más del 84% de la frontal, debido a que tiene doble sensor en la cámara selfie (ofrece opciones de configuración para que no moleste en juegos y otras apps) y los marcos no están excesivamente apurados. Sobre el panel en sí, se puede decir que este Super AMOLED es bastante bueno. Ofrece una resolución Full HD+, HDR 10+, un brillo correcto (aunque en exteriores se agradecería algo más de luminosidad a plena luz del sol) así como una tasa de refresco de 90Hz.

Sobre el rendimiento pocas pegas se le puede sacar. Realme hace gala de un Snapdragon 865, con conectividad 5G, así como 8 o 12 GB de RAM. Se nota fluído y está al nivel del Mi 10 Pro o el OnePlus 8 Pro. La memoria interna puede ser de 128 o 256GB sin opción de aumentarla por microSD. La biometría corre de la mano de un lector -sorpresa- bajo la pantalla. Cuenta con altavoces estéreo y he de decir que me ha sorprendido para bien. Esperaba algo menos logrado y profundo.

Uno de los verdaderos puntos fuertes viene cuando hablamos de la cara rápida (no cuenta con carga inalámbrica). Consigue el cien por cien en tan solo 35 minutos. Y cumple con lo prometido si utilizamos el cargador que viene en la caja, claro está. Sus 4.200 mAh pueden resultar un poco cortos en comparación con otros modelos de este listado. Me ha costado muchísimo llegar al final del día con más del 15% de batería restante, así que obligatoriamente lo tenía que recargar cada noche.

Frontal del Realme X50 Pro. Foto: M. Mc
Frontal del Realme X50 Pro. Foto: M. Mc

El Realme X50 Pro es un terminal con buena calidad precio (en Amazon está disponible desde 579 euros) que echa el resto en aspectos como la pantalla o los componentes internos. Pero para que el coste no se dispare hay que compensar por alguna parte. En este caso en la cámara. Tenemos una cámara cuádruple que nos da la versatilidad de tener un sensor principal de 64 megapíxeles, un teleobjetivo con dos aumentos ópticos, un gran angular de 8 megapíxeles y uno de dos dedicado a captar la profundidad. No significa que sean malas pero en algunos aspectos están un poco justas.

Se comporta, como es de esperar, bien de día y en escenas bien iluminadas. Pero el teleobjetivo y el gran angular sufren cuando la luz escasea y generan más ruido de lo deseado. En el modo retrato nos encontramos algo similar: cuando vamos al detalle nos da la sensación que podría mejorar en algunos aspectos. El modo noche, sin ser una maravilla, se puede decir que salva el tipo relativamente bien. En la parte frontal, además del sensor principal nos encontramos un gran angular.

- Lo mejor: una pantalla más que digna por este precio, un procesador y RAM de primera línea y carga 'superápida'.
- Lo peor: cámaras bastante justas y algunos elementos del diseño.

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