Viajar tras el coronavirus: ¿dónde prefieres meterte, en un BlaBlaCar o un bus de línea?
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EL TRAYECTO A LA NUEVA NORMALIDAD

Viajar tras el coronavirus: ¿dónde prefieres meterte, en un BlaBlaCar o un bus de línea?

VTC, patinetes, bicis y coches compartidos se tienen que adaptar tras la pandemia. En cambio, con esta plataforma para poner en contacto a conductores particulares con usuarios no es tan fácil

placeholder Foto: Una pegatina de BlaBlaCar. (Reuters)
Una pegatina de BlaBlaCar. (Reuters)

BlaBlaCar se quedó mudo hace tres meses. Las conversaciones que deberían haber llenado los cientos de trayectos que cada semana se contrataban a través de esta plataforma, que pone en contacto a conductores particulares con gente que vaya en su misma dirección para ahorrar costes o simplemente para no hacerlo en solitario, no ocurrieron porque el volumen de viajes se derrumbó por culpa del covid-19.

Incluso antes de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez activase el estado de alarma cuya fecha de caducidad definitiva será el próximo 21 de junio, el CEO y cofundador de esta compañía, Nicolas Brusson, mandó una carta dirigida a su parroquia —de 85 millones a nivel mundial— pidiendo que redujesen los movimientos a lo estrictamente necesario, no viajasen a zonas de riesgo y no lo hiciesen si tenían síntomas. "Es lo que tocaba, ¿no? Viendo lo que pasaba en otros países donde estamos presentes, como Italia, pues consideramos que tocaba pedir eso, que es justo lo contrario de nuestra razón de ser", explica Álvaro Zamácola, 'country manager' de España y Portugal.

Foto: ¿Cuántas personas pueden viajar en el mismo coche en cada fase de desescalada? (EFE)

Ahora la fase 3, donde se encuentran, entre otros, territorios como Andalucía, la Comunidad Valenciana o Galicia, donde ya está permitida la movilidad interprovincial dentro de los límites de la comunidad, es una oportunidad para volver a la carretera, algo que se reforzará cuando llegue la ansiada nueva normalidad y se limiten las restricciones. Más que volver al asfalto, sería más correcto decir recuperar la velocidad de crucero de su negocio.

Y es que aunque las constantes vitales de su plataforma se redujeron al mínimo durante estas semanas, no llegaron a echar la persiana. "Decidimos funcionar, por así decirlo, en modo mechero. Al final tenemos muchos tipos de usuario y muchos podían necesitarlo y tener motivos justificados", cuenta el directivo. La actividad se detuvo prácticamente en su totalidad, pero tuvieron algunas excepciones. "Se contactaba con ellos a través de soporte y se chequeaba que cumplían las excepciones previstas".

La particularidad de BlaBlaCar

BlaBlaCar no es ajeno a la incertidumbre y las tensiones que trae la nueva normalidad bajo el brazo cuando se habla de transporte y que ha generado fuertes debates en gremios como el de las aerolíneas comerciales. La incertidumbre es todavía mayor en los nuevos negocios de movilidad compartida, esos que suelen ser identificados con la coletilla 'sharing'. Todas las empresas de este tipo que manejan flotas de algún tipo de vehículo bien sean automóviles eléctricos, motos, bicicletas o patinetes han tenido que activar planes de contingencia para retomar la actividad.

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Foto: EFE.

Empresas como Car2Go o Movo han reforzado la limpieza y han incluido paquetes de guantes y productos desinfectantes en las guanteras o baúles de sus coches y de sus motos. Cabify, Uber y las VTC han establecido algunas medidas como el uso obligatorio de mascarilla así como el aseo de los coches, en algunos casos incluso con cañones de ozono. En el caso de patinetes y bicicletas han tenido que cumplir las exigencias de ayuntamientos como el de Madrid y activar planes de desinfección de su flota al menos una vez al día.

Sin embargo, el negocio de BlaBlaCar, aunque también es transporte compartido, tiene una idiosincrasia completamente diferente. Ellos únicamente ejercen de intermediarios y el único control que pueden establecer, además de mecanismos para garantizar los pagos, es el de la valoración de conductores y pasajeros, un listado en el que tampoco intervienen, sino que es fruto de las interacciones de las diferentes experiencias de la comunidad. "Nosotros no podemos entrar a desinfectar esos coches. Eso recae en el usuario. Nosotros lo que podemos hacer y hacemos es ofrecerles guías de desinfección y varios avisos y consejos a través del proceso de reserva".

No pueden establecer medidas ni hacerlas cumplir. Aquí todo depende de los usuarios

Aunque el coche particular es una de las opciones que parece más reforzada ante la inminente nueva normalidad, otra cosa muy distinta es hacerlo en el de un desconocido. Además de las recomendaciones de cumplir con la obligatoriedad de las mascarillas y de que se viajen dos por fila, han abierto una nueva opción en su menú: la de ofrecer un viaje con una sola plaza. "Así se puede viajar manteniendo la distancia social aunque estén en un espacio pequeño", apuntan desde la empresa, que ya ha enviado una primera encuesta para ir pulsando la opinión de sus usuarios. La compañía ya creó en su momento, sabiendo que generar un entorno de confianza es clave para la plataforma, una opción que dejaba buscar u ofrecer trayectos donde todas las ocupantes del vehículo eran mujeres.

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Foto: Reuters.

Sin embargo, esto no es concebible siempre: no hay que olvidar que muchos de los que se enrolaron en la plataforma lo hicieron por el ahorro que supone. Los que conducían de una ciudad a otro por amortizar los gastos de gasolina o peajes si los hubiera y los pasajeros porque resultaba más económico que el tren, el avión o el autobús. "Somos conscientes de que todo el mundo no va escoger esa opción pero es adaptarse y dar posibilidades diferentes", remata Zamácola.

El problema es que al final el cumplimiento de las medidas es una historia de conciencia individual y habrá quien se relaje con las medidas. "Creo que los españoles, al final, hemos demostrado mucha responsabilidad en estos meses y es de esperar que sigan teniéndola", argumenta el responsable para España y Portugal. Un tiempo, el del confinamiento, que no ha sido de parálisis para la compañía. Un 'hackaton' -una especie de concurso de ideas- interno se saldó con el nacimiento de 'BlaBlahelp', una 'app' de ayuda vecinal lanzada en seis países, entre ellos España, donde miles de sus usuarios se han dado de alta.

"Resiliencia" del 'carsharing'

Con todo esto sobre la mesa, muchos se volverá a plantear la disyuntiva que encabeza este texto. ¿Dónde meterse: en un autobús repleto o en un coche compartido? Empresas del transporte de pasajeros por carretera como ALSA ya han anunciado planes de desinfección rutinaria para sus vehículos así como otras protecciones que serán homologadas por Aenor. Unos protocolos que podrían ser un punto decisivo Sin embargo, Zamácola defiende que el coche compartido "tiene más resiliencia". Y lo dice con base en los propios datos de la empresa, que también tiene BlaBlabus, un servicio que funciona en varios países de Europa.

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Foto: EFE.

En España cuenta con líneas que une con Francia. "Vimos que la demanda descendió más rápido. Al preguntar nos encontramos que ocurría así porque la gente quería evitar las aglomeraciones de las estaciones de autobús, un medio donde también están más expuestos al haber más gente en el mismo espacio", remata. Por otra parte explica que también están en disposición de cumplir con exigencias que, por ejemplo, el decreto de la nueva normalidad que el Gobierno ha pactado con Ciudadanos y PNV incluye para el transporte de pasajeros.

Defienden que un coche es un espacio cerrado con menos personas que un autobús

Aerolíneas, trenes, empresas de autobuses tendrán que guardar los datos de los pasajes durante cuatro semanas con el fin de facilitar el rastreo de contagios y evitar un gran brote si se produjo transmisión durante los trayectos. "Nosotros solemos almacenar esos datos conforme a la legislación vigente y si se hace un requerimiento oficial claro que podemos proporcionar esa información de forma segura".

No se sabe hasta qué punto impactará esa aversión al viaje en su crecimiento. El año pasado llegaron a ofrecer más de 10 millones de plazas solo en nuestro país, tras un crecimiento interanual del 15%. Este año empezaron a un ritmo del 5%, algo se cortó de raíz con el estallido de la crisis del covid-19 y el confinamiento. "En el antes íbamos bien y veremos el después de la pandemia. Ahora estamos en el durante y toca prepararse, aunque vienen unos meses difíciles para todos".

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