LARGAS JORNADAS Y RACIÓN DE CAMPAÑA

Blindados en marcha por la España vacía: así se viven las maniobras de la caballería

Dos países cuya frontera se sitúa al norte de Palencia. El del norte amenaza con invadir el del sur y hay que proteger Valladolid. Ese es el guion del operativo militar en el que nos hemos empotrado

Foto: Palencia, al amanecer.  (Juanjo Fernández)
Palencia, al amanecer. (Juanjo Fernández)

Tras casi dos días seguidos recorriendo los campos castellanos entre Valladolid y Palencia, el cansancio se acumula y los nervios se tensan. El Centauro en el que nos movemos, un blindado enorme de ocho ruedas, ya no tiene secretos para nosotros, vivir en él se ha convertido en rutina. Otra cosa muy distinta es descansar y dormir, o intentar hacerlo, en las pausas que se producen. Atravesamos campos de cultivo por caminos agrícolas y, de noche, cruzamos pueblos que parecen inhabitados. No es la guerra real, pero casi. En Teknautas nos hemos 'empotrado' en una de las mejores unidades de caballería para ver cómo se viven, desde dentro, las maniobras más duras y realistas que realizan.

Se trata del ejercicio 'Lanza Afilada' ('Sharp Lance') que acaba de finalizar y que es una de las maniobras más importantes y complejas que puede realizar una unidad de caballería. Son cerca de 250 militares con más de 40 vehículos tácticos y sus vehículos de apoyo, los que se han desplegado, lo que supone la participación casi al completo el Grupo de Caballería Ligero Acorazado (GCLAC) 'Santiago0 I/12, perteneciente al Regimiento 'Farnesio' nº 12 y encuadrado en la Brigada 'Galicia' VII.

Columna blindada en movimiento. (Juanjo Fernández)
Columna blindada en movimiento. (Juanjo Fernández)

La peculiaridad de este ejercicio, que le distingue de cualquier otro, es que no se realiza en un campo de maniobras, sino que tiene lugar en el terreno real entre Valladolid y Palencia. Esta circunstancia introduce un elevadísimo grado de dificultad y a la vez de realismo, ya que obliga a los vehículos a moverse por caminos y carreteras en un entorno rural donde, resulta obvio, hay población civil y campos labranza. Coordinar todo con las autoridades locales, causando las mínimas molestias y sin dañar cultivos, no es fácil.

Un ejercicio complejo y exigente

En este tipo de maniobras se simula una situación siempre compleja. En este caso se trataría de dos países en conflicto cuya frontera se sitúa al norte de la ciudad de Palencia. El país del norte amenaza con una invasión, el del sur solicita ayuda internacional y ésta llega en forma de la Brigada 'Galicia' VII, que despliega sobre el sur de Valladolid, importante ciudad que se debe proteger.

El general de la brigada no quiere ser sorprendido y para ello ordena a sus elementos ligeros de reconocimiento, el Grupo 'Santiago' I/12, que despliegue por la zona entre ambas capitales, compruebe que no hay enemigos infiltrados, establezca unas posiciones de reconocimiento en la frontera y, si se produce el ataque, realice un plan de retardo para dar tiempo de reacción a las fuerzas de la brigada.

Concentración en Villamuriel de Cerrato (Palencia)
Concentración en Villamuriel de Cerrato (Palencia)

Para llevar a cabo su cometido el Grupo se organiza en cuatro 'Task Force' (TF) o elementos de combate. Los más importantes son la TF1 y la TF2, cada una compuesta por un escuadrón ligero acorazado dotado de vehículos VEC y Centauro, reforzada con un núcleo de zapadores, que aportan capacidad de movilidad y contramovilidad (obstáculos al avance enemigo) así como elementos de coordinación de la artillería de la brigada, por si fuera necesario recabar su apoyo.

También se ha creado la TF3 compuesta por la Compañía Contracarro de la brigada, dotada de vehículos VAMTAC armados con misiles contracarro TOW y una TF4 formada por la Plana Mayor, donde se encuentra el mando, y Servicios, que aportan elementos de recuperación de vehículos (importantísima labor) así como intendencia, sanidad y comunicaciones.

Días largos y noches peores

El terreno a cubrir es enorme. Un área entre Valladolid y Palencia de unos 25 km de ancho por 50 de largo. La idea es que las TF 1 y 2 progresen hacia el norte en paralelo desde sus posiciones de partida, establecidas en Cigales y Trigueros del Valle, tomando como flanco derecho la autovía que une las capitales castellanas hasta establecer una línea de reconocimiento al sur de Palencia. Luego retroceder entablando combate con el enemigo en una acción de retardo y conducirle hasta unas posiciones preparadas donde la artillería y la TF3 puedan colaborar en la destrucción de las tropas enemigas.

Nos 'empotramos' en una de las secciones de la TF2, la del teniente Teruel y ocupamos el puesto del 'cargador' (soldado que se ocupa de la munición del cañón) en el Centauro del sargento García. Nos ponemos en marcha y vamos de pie, sobre el asiento, asomando medio cuerpo por la torre del Centauro. A nuestra izquierda está el puesto del Jefe de Vehículo y, en este caso, también del pelotón. La marcha nocturna es muy complicada. Vamos por estrechos caminos rurales y con las 'luces de guerra', que iluminan lo justo para que el vehículo no sea detectado.

Las típicas bodegas de los pueblos castellanos. Quintanilla de Trigueros (Valladolid). Foto: Juanjo Fernández
Las típicas bodegas de los pueblos castellanos. Quintanilla de Trigueros (Valladolid). Foto: Juanjo Fernández

Muy a menudo hay que parar pues el camino se complica. No está claro si el Centauro pasa y ahí decide el soldado Gutierrez, 'Guti'. Un joven como los demás, aficionado a los videojuegos y al cine, pero que cuando ocupa el puesto de conductor de un 'bicho' de 27 toneladas se transforma. Ahora es un experto y veterano al que otros consultan sus dudas. Se baja del Centauro y lo tiene claro: pasamos. De él dependemos los demás, porque si el Centauro vuelca…

Tras diversos avances ocupando posiciones establecidas tocan largos períodos de espera. ¿Por qué nos detenemos? Ni idea - nos dice el sargento García - pero hay que descansar ahora que se puede. Esto aplica a todos y tratamos de dar una cabezada dentro del vehículo, pues la orden de marcha puede llegar de improviso. Ahora comprobamos que el rumor es cierto: el puesto del cargador lo ha diseñado el enemigo. Imposible estar cómodo y eso que ahora disponemos de espacio, un falso espacio porque vamos sin munición en la santabárbara, que se sitúa a nuestra espalda.

Toca 'ponchear', dormir como se pueda, que las maniobras no permiten hacer paradas largas

La espera se debía a que elementos de la TF1 se habían encontrado con problemas en el camino, se estaban retrasando y no se pueden dejar huecos en el avance. Esto nos lo explicó posteriormente el comandante Domínguez, verdadera mano derecha 'del Jefe' y encargado de llevar a la práctica sus instrucciones.

La noche y el día siguiente transcurren con igual intensidad. No podemos dormir y menos montar una tienda, pues los movimientos son continuos. Es lo que se denomina 'ponchear', algo así como dormitar lo que se pueda como se pueda. Establecidas las posiciones frente a Palencia nos podemos relajar un poco, lo justo, pues la marcha en sentido contrario se reanuda y nos preparamos para la siguiente noche en vela, comiendo de raciones de campaña. Tampoco los mecánicos han tenido una noche tranquila, el blindado del teniente ha pinchado dos veces y cambiar una rueda de un Centauro no es como hacerlo en nuestro coche. Mala suerte - dice 'Guti' – dos pinchazos, ni a mí me ha pasado. Habla la voz de la experiencia.

El TCol Espiga expone a sus oficiales las líneas de acción. (Juanjo Fernández)
El TCol Espiga expone a sus oficiales las líneas de acción. (Juanjo Fernández)

En los pueblos la gente nos recibe con mucha cordialidad. Son pueblos sin muchos vecinos donde la presencia de las columnas de blindados causa gran expectación. Hablamos con algunos alcaldes, como Victor González Garabito, alcalde de La Mudarra o Roberto Martín Casado, alcalde de Villamuriel de Cerrato. D. Víctor nos decía que, lejos de molestar, la presencia de los soldados daba vida a un pueblo cada vez con menos vecinos. D. Roberto se mostraba encantado de la visita militar, es más, nos comentaba que, al pedirles permiso para acampar, el Ayuntamiento había solicitado que se hiciera alguna demostración y un Acto de Homenaje a la Bandera. Ya nos gustaría – apostillaba el alcalde palentino – que hubiera aquí una unidad militar de forma permanente. Cosas de la España vacía o “vaciada”, como dicen algunos.

Caballería del siglo XXI

Muchos de ustedes pensarán si tiene sentido hoy en día la caballería, más allá de esa idea romántica de las cargas con los corceles al galope y las banderas al viento. La respuesta es rotundamente afirmativa.

Como bien nos ilustra el jefe del 'Grupo Santiago', teniente coronel Ángel Espiga: “La caballería es una fuerza de combate que actúa en beneficio de una unidad superior. En este ejercicio el 'Grupo Santiago' actúa estableciendo una pantalla que protege su Brigada, evitando la infiltración de elementos hostiles, detectando movimientos del enemigo y, dado que actúa con medios más ligeros que el enemigo, estableciendo una acción de retardo que permita la reacción de las fuerzas propias mientras desgasta las del enemigo. La caballería, pues, realiza acciones específicas, con técnicas específicas y con material específico”.

Alto en la marcha. Binomio Centauro - VEC. (Juanjo Fernández)
Alto en la marcha. Binomio Centauro - VEC. (Juanjo Fernández)

Para ello la caballería ligera se apoya en la movilidad y en sus dos vehículos fundamentales: el Centauro y el VEC. El Centauro es un potente vehículo de origen italiano de casi 27 toneladas, con una longitud de más de 8 metros por 3 de ancho y con 8 ruedas motrices. Para el combate dispone de un cañón OTO-MELARA de 105mm, un arma con una muy buena capacidad destructiva incluso contra carros de combate.

El Centauro basa su eficacia en la alta movilidad por carreteras (supera los 100 km/h) y por todo tipo de caminos, con tal de que sean lo suficientemente anchos. Campo a través tampoco tiene problemas si el terreno no es accidentado y no está embarrado, pues este es el gran enemigo de las ruedas. Esto permite enviar con gran rapidez una fuerza de contención con suficiente potencia de fuego.

La caballería ligera se apoya en movilidad y en sus dos vehículos fundamentales: el Centauro y el VEC

España adquirió 84 de estos vehículos denominados aquí VRCC (Vehículo de Reconocimiento y Combate de Caballería), 22 de ellos en el año 2.000 directamente a Italia y el resto fabricados en parte en España con diversas mejoras, como sus equipos de visión térmica.

Es un vehículo que tiene importantes virtudes, pero también varias limitaciones. Quizás la principal sea su exigente mantenimiento y delicada operación, que hace que se produzcan pequeños fallos que dejan reducida la operatividad del vehículo, aunque la mayoría se resuelvan en breve plazo. Ya se encuentra pasada la mitad de su vida útil y precisa de varias modernizaciones, así como un plan a medio plazo para su sustitución por un vehículo similar más moderno.

Preparativos de marcha. Cigales (Valladolid). Foto: Juanjo Fernández.
Preparativos de marcha. Cigales (Valladolid). Foto: Juanjo Fernández.

Entre las mejoras sería preciso incrementar su protección con blindajes más eficaces, tipo reactivo por ejemplo, así como ópticas mejores e implementación de sistemas de mando y control como el BMS-LINCE que utilizan los Leopardo. Medios de protección activa y sistemas modernos de ocultación y enmascaramiento serían también algo interesante, a la vez que mejorar su capacidad ofensiva con un nuevo cañón que permitiera el empleo de munición de más potencia.

Complemento del Centauro es el veterano VEC, que actúa con él formando binomios tácticos. El Centauro proporciona potencia de fuego y el VEC agilidad y el rápido fuego de su cañón de 25mm. El VEC ya es de sobra conocido y pese a ser un referente en el material de caballería, ya pide a gritos el relevo. Habrá que esperar a la versión del 8x8 con torre tripulada para jubilar a este venerable blindado.

Habría que añadir a todo este material blindado el empleo a futuro (deberían llegar ya) de los vehículos de reconocimiento VERT (Vehículo de Exploración y Reconocimiento Terrestre), dotados de ópticas especiales que le permiten reconocer el terreno a una distancia superior a los 10 km, lo que unido al empleo de 'drones' y otros sistemas de reconocimiento y vigilancia, permitirán a la moderna caballería un control total del campo de batalla.

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