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He dado otra oportunidad a un Kindle de Amazon años después...y ahora sí
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PROBAMOS EL OASIS 2019

He dado otra oportunidad a un Kindle de Amazon años después...y ahora sí

Aprovechando el estreno la prueba del nuevo Kindle Oasis 2019, he intentado vencer los recelos que arrastro desde 2012 sobre estos dispositivos. El mejor argumento, una 'app' muy peculiar

Foto: El Kindle Oasis 2019 con la calidez a tope. (M. MC)
El Kindle Oasis 2019 con la calidez a tope. (M. MC)

De la misma manera que hay periodistas a los que les resulta mucho más orgásmico ver su nombre (y muchas veces su foto) sobre una página de un periódico en que en el encabezado de ese mismo artículo en la web, hay personas a las que les estimula mucho más, por razones que son incapaces de explicar, un libro físico que uno intangible contenido dentro de un lector de eBook. Trabajando en un medio nativo digital como este, faltaría más, no pertenezco al primer grupo presentado aquí. Pero sí que he militado en el segundo grupo. Esos a los que una novela, ensayo o el libro divulgativo de turno mejor impreso que otras cosas. 'Manda narices', pensará alguno teniendo en cuenta que mi ocupación es la de dar fe de las capacidades de 'gadgets' y demás artilugios tecnológicos.

Foto: Montaje: EC.

Lo intenté. Hace un porrón de años. Siete, para ser más preciso. Fue con un Kindle, digamos, primitivo. De los que pusieron de moda este mercado, para qué negarlo. Imagino que será una manía poco sólida heredada de la cultura reinante de que vende más lo que se toca. Pero acabé mandando el aparato al fondo del cajón utilizando un puñado de manidos argumentos como que a mí me gusta 'sentir' los libros. Ahora he vuelto a darle una oportunidad. Concretamente a un Kindle Oasis, que viene a ser como la casta de los Kindle. Es el modelo más premium del que dispone Amazon, que ahora lo ha renovado y le ha dado una capa de chapa y pintura. La mayor novedad es la inclusión de un filtro de luz cálida.

Un buen formato

placeholder Foto: M. Mcloughlin.
Foto: M. Mcloughlin.

Vaya por delante una apreciación. Que no le haya dado una oportunidad a un lector de eBooks en este tiempo no significa que no haya probado otros. Han pasado por mis manos otros firmados por la Casa del Libro o Fnac. El Kindle Oasis del 2019 es prácticamente igual que el de 2017. Como decimos, tenemos el filtro de luz amarillenta que nos ayudará a no desvelarnos, pero ya la valoraremos más adelante. Tenemos un formato prácticamente idéntico al de hace dos años, aunque personalmente me resulte nuevo porque no había tenido contacto con la anterior generación. Se agradece que sea más ancho y no tan alargado. Suele llamar la atención a los que no lo habían visto anteriormente. La pantalla, de siete pulgadas, no está centrada. Está ligeramente desplazada hacia un lado.

El diseño de este Kindle es súper agradable para sujetar con una mano

De esta manera los botones (para subir y bajar o pasar páginas) queda en un marco mucho más ancho que el contrario. Esto facilita tener una mayor zona para sujetarlo más firmemente con una mano sin tocar el área de lectura. Algo que refuerzan con una especie de 'agarradera' en la parte trasera. Esa pieza, que ocupa prácticamente el 40% de la espalda del aparato, es bastante más gruesa que el resto del composición: 8,4 milímetros frente a 3,4.

Pero esa ondulación tiene más funciones. La otra es imitar la sensación del peso que uno sostiene un libro con una mano, como puede hacerlo en el metro o en el bus mientras vas agarrado a la barra. Y aunque no sean comparables una cosa y otra, sí que consigue transmitir esa idea. El peso de este Kindle Oasis, por cierto, es de 188 gramos. Así que es bastante cómodo de llevar.

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Foto: M. Mcloughlin.

El armazón está hecho de aluminio pulido, muy agradable al tacto. Igual que el cristal de la parte frontal, que dispone de un recubrimiento que consigue que no se sienta nada resbaladizo. Es lógico que no hayan decidido cambiarlo. Si funciona, no lo toques, no vayas a liarla. Sobre el diseño, solo un pequeño lunar: puerto micro USB. A estas alturas y más en un gama de precios como esta (hablamos de 249 euros de partida) deberíamos tener ya una conexión de esta década. Es más, si tienes la anterior generación, creo que no encontrarás en este artículos razones suficientes para el cambio.

Tampoco dispone de conector jack para auriculares. Esto sería un drama, desde mi punto de vista, si se pudiese activar Spotify o Amazon Music aquí, que leer con música es agradable para muchos. El sonido que puedes reproducir aquí es el de los 'audiolibros'. Y mira aún no me ha dado por eso. Quién sabe si dentro de otros siete años. Si eres de los que te gusta esto, deberás conectarlo a un altavoz o cascos bluetooth.

P2K, la 'app' que me convenció

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Foto: P2K

Antes de entrar en las disquisiciones técnicas y profundizar con el continente, hablemos del contenido. Es cierto que en 2012, cuando me decanté del lado de los no creyentes en el libro electrónico, no existía un servicio como 'Kindle Unlimited' (lanzado dos años más tarde), que por 9,99 euros al mes te da acceso a un millón de titulos. Esto es bastante interesante porque tienes un abanico de géneros tremendo y encontrarás desde novelas, novelas autoeditadas -puedes encontrar joyas que han convertido a amas de casa en reinas de la 'paraliteratura'-, guías de viaje, manuales de inglés o de informática, ensayos...

Eso sí, ocurre como en todas las tarifas planas. De la misma manera que en Netflix tienes más posibilidades de dar con un bodrio que con una serie de culto, aquí hay que bucear para separar la paja del grano. Si eres de los que lees prácticamente todo lo que cae en tus manos, no se a qué esperas para suscribirte.

Poder enviarme lecturas guardadas en el móvil al Kindle es lo que terminó de convencerme

Sin embargo, ha sido un 'servicio independiente' la que ha puesto la guinda para convencerme para ver que podía sacar verdadero partido a un libro electrónico. P2K. Tras ese acrónimo se esconde una plataforma que te permite enviar contenido desde Pocket a mi Kindle, utilizando el 'mail' que Amazon genera para cada uno de estos lectores al activarlo. ¿No sabes lo que es Pocket? Se trata de una 'app' que te permite guardar lecturas mientras navegas para leerlas más adelante. Yo recurro bastante. Veo algo interesante en Twitter, a Pocket. Un reportaje que se me cruza en Chrome durante las horas de oficina, a Pocket.

El problema es que al final del día me encuentro con seis textos, por decir una cifra, para leer en el móvil, una tableta o en el portátil. Y eso es un peñazo. Al final o las leo en diagonal o las acabo dejando olvidadas. Es lo que más he utilizado. De largo. El plan gratuito te permite programar envíos diarios, semanales u ocasionales y te ofrece la posibilidad de 'archivar' automáticamente los que te envíen al Kindle (es compatible con varios modelos) cuando te conectas al wifi. Se presentan con las imágenes y gráficos en blanco y negro, así como sus links (se abren en el navegador y claro, aquí empiezan los problemas de compatibilidad). Todas las lecturas llegan en un mismo documento, con un sumario al principio de la compilación.

placeholder Foto: Michael Mcloughlin.
Foto: Michael Mcloughlin.

También puedes enviar libros electrónicos en otro formato, documentos de texto o PDF. Basta con enviar un mail con el adjunto a la dirección de correo que ha asignado Amazon al Kindle con el asunto 'Convert'. Muchas veces funciona bien pero en otras tantas hay errores por la codificación o el formato y puede ocurrir que desaparezcan las letras acentuadas o que todas las 'E' se vuelvan mayúsculas.

Lectura 'premium'

Ahora hablemos de las capacidades de la pantalla, que al final es lo que importa. Tenemos un panel 'Paperwhite' (como bautiza Amazon su tecnología) de siete pulgadas. La densidad, que al final es lo que importa, es de 300 píxeles por pulgada y 25 niveles en la escala de grises. Esto hace que los textos se puedan leer con una nitidez similar a los textos impresos. Cuando utilizamos el brillo al máximo y no tenemos calidez, conseguimos una reproducción que al ojo -obviamente no al tacto- cada vez está mas cerca a la del papel. Cuenta con 25 leds que son encargados de retroiluminar la pantalla.

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Foto: M. Mc.

Esta especificación, con pequeñas diferencias, está presente en toda la gama. No así lo de la calidez. Este Oasis 2019 es el primero del gigante del comercio electrónico que nos permite graduar la temperatura de color, hacia tonos más amarillentos y anaranjados. Esto viene bien para los que leen en la cama. Al evitar la luz azul, según los diferentes estudios, corremos menos riesgo de desvelarnos y ver alterado nuestra capacidad de conciliar el sueño. Lo cierto es que es más agradable. Aunque no a tope, he acabado por mantener la calidez activada -a un nivel menor- durante todo el día porque me resultaba agradable a la lectura.

Hay, tanto en brillo como calidez, 24 niveles. Cuanto más iluminada esté la pantalla, más anaranjada estará. Si pones todo a tope, te encontrarás con un color salmón propio de la prensa económica. Puedes optar por regularlo manualmente, automáticamente (algo que siempre afecta a la autonomía, como en todos los dispositivos) o hacerlo en función de la salida y puesta del sol.

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Foto: M. Mc.

Sobre el 'software' poco que decir. Esto no es un 'smartphone' y esos tirones serían imperdonables en un móvil, pero aquí son comprensibles y hasta soportables. Es bastante intituitivo. Puedes optar por varias vistas (en cuadricula o en listado), tener recomendaciones de contenido en portada o simplemente lo que tengas almacenado. Tiene un navegador web que lleva la etiqueta de experimental. A excepción de que sea una urgencia, mejor no lo uses si no quieres acabar desquiciado. Este aparato no es para andar por internet. Otras funciones interesantes son 'FreeTime', que te permite añadir libros para los más pequeños de la casa y seguir el progreso, 'Repasar vocabulario', que te deja guardar en un espacio las palabras que vayas consultando, así como la herramienta para subrayar textos. Solo un lunar aquí. Hay veces que le cuesta mucho reconocer el gesto para sacar la barra superior con las teclas de inicio y configuración, entre otras.

Batería indeterminada pero larga

El tema de la batería es harto complicado de medir con exactitud milimétrica en los Kindles. Para empezar, la empresa, como hace Apple por ejemplo, no desvela esta especificación en mAh. Se limita a prometer semanas. Concretamente, seis. Así, sin dar ninguna referencia más. Yo he estado dos semanas clavadas con este aparato. Y, con unos 40-45 minutos de uso al día (el 94,5% lectura, porque navegar es un dolor, para qué mentirnos) apróximadamente, he llegado a la recta final de esta prueba con cerca del 10% de batería. No es una cifra empírica pero nos da una idea.

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Foto: M. Mcloughlin.

Todo depende de cómo de empedernido seas como lector. Si eres de los que tocas un libro de ciento en viento me maravilla que hayas leído hasta aquí y te doy las gracias de corazón pero esto no está pensado para una persona como tu. Si lo tuyo es leer un poquito, quince minutos a lo sumo, antes de acostarte, rozarás el mes y medio. Si eres de los que le metes caña en el transporte público con una hora de ida y otra de vuelta pues tendrás que cargarlo una vez por semana.

Un apunte final del Oasis 2019 tiene resistencia al agua. Exactamente, IPX8. Dos metros en agua dulce, durante una hora. Ya lo tenía en la anterior edición, que data de 2017. Un lector de 'ebooks' que se puede utilizar en el fondo de un rio. Si esto no es I+D en estado puro...

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Foto: M. Mcloughlin.

Lo lógico no es el de que puedas sumergir el dispositivo, sino hacerlo 'inmune' a salpicaduras y remojones accidentales. En las campañas e imágenes promocionales la gente de Amazon se imaginan un placentero baño. ¿Qué quieren que les diga? Siendo un morlaco de 1,90 y con una bañera de un tamaño estándar no me parece el sitio más idóneo para dar fe de uno o dos capítulos. Eso sí, ahora en verano me ha parecido útil para utilizarlo en la piscina sin ninguna preocupación.

Kindle Oasis 2019: precio y modelos

El Kindle Oasis, como decimos, es el modelo superior de la gama de Amazon. Cuentas con dos versiones en base al almacenamiento. Tienes 8GB o 32. Depende al final del número de archivos que vayas a gestionar y almacenar. El precio de partida es de 249,90 euros. No es un aparato barato. Eso sí, tiene bastantes años de vida así que si eres de los que le das chicha a los 'ebooks' y a la lectura quizás te convenga hacer una inversión mayor. 

La versión de 32GB sube ya hasta los 279,90 euros. En la cumbre se situa la edición de 32GB con conectividad LTE, que asciende ya hasta en los 340 euros (sale a la venta en agosto). La historia de esto, teniendo en cuenta que ya dispones de conexión Wifi (solo de 2,4 Ghz), es saber qué sentido tiene un Kindle conectado a 4G. 

Como decimos este es un Kindle de casta. Si no quieres o no crees que vayas amortizarlo tienes otros modelos más discretos que parten de 89 euros (el básico) o de 129 (el intermedio). 

 

De la misma manera que hay periodistas a los que les resulta mucho más orgásmico ver su nombre (y muchas veces su foto) sobre una página de un periódico en que en el encabezado de ese mismo artículo en la web, hay personas a las que les estimula mucho más, por razones que son incapaces de explicar, un libro físico que uno intangible contenido dentro de un lector de eBook. Trabajando en un medio nativo digital como este, faltaría más, no pertenezco al primer grupo presentado aquí. Pero sí que he militado en el segundo grupo. Esos a los que una novela, ensayo o el libro divulgativo de turno mejor impreso que otras cosas. 'Manda narices', pensará alguno teniendo en cuenta que mi ocupación es la de dar fe de las capacidades de 'gadgets' y demás artilugios tecnológicos.