Nanotecnología en dermocosmética

Nano-revolución o cómo la tecnología ayuda a reparar tu piel

La nanotecnología permite crear partículas de tamaño ínfimo que consiguen traspasar todas las capas de la piel y la absorción íntegra del producto dermocosmético

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Uno de los principales retos de la empresa española es la inversión en I+D+i. El último informe Bloomberg sitúa la innovación española en el puesto 30º, por detrás de buena parte de nuestros colegas del Viejo Continente. El alto índice de pymes o la tardía industrialización son algunos de los factores que alejan a España del 'top 25'. Y aunque los expertos reconocen que existe un importante margen de mejora, la calidad de nuestros investigadores permite que la marca España destaque en campos tan diversos como la gestión de trasplantes, desalación del agua, agrobiotecnología, energía iónica o programas espaciales. Además, en terrenos punteros con un futuro prometedor, como es la nanotecnología, España se sitúa entre los 20 países con mayor número de patentes, de acuerdo con el 'Estudio sobre la evolución de las nanotecnologías en España', realizado por Icono (Observatorio español de I+D+i).

Pero... ¿qué es la nanotecnología? Esta se refiere a una gran diversidad de instrumentos, técnicas y aplicaciones potenciales que controlan la producción y aplicación de estructuras y sistemas, en la escala nanométrica (una milmillonésima parte de un metro). Es decir, control y manipulación de partículas a una escala prácticamente imperceptible para el ojo humano.

Nanotecnología en cosmética

Según NanoSpain, Red Española de Nanotecnología, en la actualidad existen 380 grupos de investigación y más de 3.000 investigadores trabajando en España con esta tecnología y sus diversas aplicaciones, además de 105 empresas dedicadas a la nanotecnología y la nanociencia. Utilizada principalmente en los ámbitos de la salud, TIC, fabricación, energía, transporte, construcción, medio ambiente y fotónica —generación, control y detección de fotones, partículas de luz—, sectores como el de la automoción y la cosmética ya aplican la nanotecnología en sus procesos productivos, resultando materiales más fuertes y eficaces.

Conseguir la penetración de los activos (ingredientes como vitamina C, retinol -derivado de la vitamina A- o ácido hialurónico) a través de las diferentes capas de la piel y su completa absorción es uno de los principales desafíos de los laboratorios dermocosméticos. Cómo solucionar esta cuestión y hacer que sus tratamientos sean efectivos se ha convertido en un desvelo para esta industria, que ha visto en la nanotecnología la solución a sus dilemas.

El principal desafío de los laboratorios dermocosméticos siempre ha sido la penetración de los activos y su absorción a través de la piel

Sesderma, compañía española de dermocosmética, lleva tres décadas usando la tecnología para mejorar sus tratamientos de la piel. La calidad de sus productos, vendidos en todo el mundo, hace que la corporación valenciana sea líder en el sector. Asimismo, destaca por su espíritu innovador. Fue el primer laboratorio en introducir ácido glicólico (activo con gran poder hidratante, exfoliante y regenerador) y pionero en el relleno de arrugas a nivel tópico con ácido hialurónico y esferas de colágeno. En 2008, en plena crisis económica, comenzó a desarrollar la nanotecnología. ¿Cómo? A través de la creación de unas partículas minúsculas llamadas liposomas. "La empresa tuvo que tomar una decisión importante y apostó por una tecnología innovadora que hasta entonces no se utilizaba en dermocosmética", reconoce Juan Manuel Serrano, CEO del laboratorio.

Los nanoliposomas, clave en la nano-revolución

"Un liposoma es similar a una célula humana, pero 100 veces más pequeño", explica Serrano. Estas microcápsulas tienen una particularidad: son, al mismo tiempo, hidrofílicas y lipofílicas, es decir, tienen afinidad tanto por el agua como por los lípidos o grasas. Característica que permite incluir en su espacio interior un alto volumen de ingredientes que ayuden a reparar la piel. Esas vitaminas y otros componentes, como la vitaminca C o el retinol, mencionados anteriormente.

Cada vez son más los laboratorios que trabajan con nanotecnología. Sin embargo, Sesderma va un paso más allá, confiriendo a los liposomas un tamaño nano, con un diámetro inferior a 200 nanómetros. Esta dimensión permite que el nivel de penetración sea mayor, de tal modo que consiguen traspasar todas las capas de la piel, llegando a los poros, los folículos pilosos e incluso a las glándulas sudoríparas. Además, su flexibilidad y única capa producen una absorción prácticamente íntegra.

Estos liposomas están formados principalmente por fosfatidilcolina, un elemento derivado de la lecitina de soja que se encuentra presente en todas las membranas celulares del cuerpo humano. Además, posee un alto contenido en ácido linoleico, un ácido graso con propiedades beneficiosas para la piel, ya que tiene efecto blanqueante, bactericida y seborregulador.

"El liposoma de por sí va a otorgar a la piel unas propiedades muy beneficiosas en cualquier formulación. Si además le añades un determinado ingrediente activo para cierta indicación, mucho mejor. Cuanto más azúcar, más dulce", explica Juan Manuel Serrano.

A través de diversos estudios realizados junto al Hospital General de Valencia y la Facultad de Químicas de la Universidad de Valencia, se ha podido comprobar cómo las formulaciones de Sesderma alcanzan el nivel de la epidermis e incluso de la dermis. Así, patologías como acné, pigmentaciones, rosácea o caída capilar son combatidas eficazmente con sus productos de dermocosmética de uso tópico. Y es que en torno al 95% de estos tratamientos están formulados con nanotecnología.

Genocosmética y nanotecnología, de la mano

Junto a la nanotecnología, la genocosmética está revolucionando la industria cosmética. En este caso los ingredientes pueden actuar por diferentes vías: regulando la expresión de los genes, modificando los telomeros que son pequeñas partes de los cromosomas, incluso protegiendo, estabilizando y reparando el ADN, para conseguir resultados en la piel.

Ambas aplicaciones van de la mano, puesto que si los activos no alcanzan el núcleo, el tratamiento perderá efectividad. Al encapsular esos ingredientes, se consigue transportarlos y que penetren exactamente donde deben, consiguiendo los resultados deseados. “Uno no puede hablar de genocosmética si el ingrediente activo no llega a entrar en el núcleo. Por eso, también es importante hablar de nanotecnología conjuntamente con la genocosmética”, reconoce el CEO del laboratorio valenciano.

A través de un estudio en embriones de peces con el Hospital de La Fe de Valencia, pudieron demostrar cómo las enzimas incluidas en Repaskin (su línea de fotoprotección) transportadas en los liposomas de la compañía dermocosmética llegaban al núcleo y conseguían proteger y reparar el ADN tras una exposición a la radiación ultravioleta.

Otras aplicaciones

“Sesderma, desde sus inicios, ha sido una empresa que ha apostado mucho por la investigación y el desarrollo”, reconocía Juan Manuel Serrano. Por ello, se encuentra en un proceso continuo de innovación.

Debido al éxito de los liposomas, el laboratorio, que también trabaja con productos sanitarios y complementos alimenticios, ha desarrollado unas ampollas bebibles con proteínas y vitaminas beneficiosas para la salud como la lactoferrina (presente en la leche) y la vitamina C.

Brumas MISTOLOGY de Sesderma.
Brumas MISTOLOGY de Sesderma.

Actualmente, la compañía se encuentra trabajando en varias líneas de cosmética: una natural y ecológica, y otra para pieles sensibles. Asimismo, la línea de brumas MISTOLOGY, con una alta concentración de liposomaS, permite hidratar, reparar y refrescar la capa córnea de la piel. Su formato permite tanto un uso fácil —el pulverizador evita tener que extender el producto— como llevarlo cómodamente en el bolso. “En verano va a ir muy bien, porque da una sensación de frescor cuando te lo aplicas”, afirma Juan Manuel Serrano.

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