¿estará preparada la red eléctrica?

Saltarán los plomos: el garaje de tu casa no podrá soportar el 'boom' del coche eléctrico

Una mayor inversión en digitalización o permitir vincular dos contadores a una única factura de la luz en una acometida comunitaria serán claves para soportarlo, según los expertos

Foto: Los vehículos eléctricos solo copan un 0,713 % de la cuota de mercado español.
Los vehículos eléctricos solo copan un 0,713 % de la cuota de mercado español.

Todavía estamos lejos de que nuestras carreteras se llenen de coches eléctricos, y los números facilitados por la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de Vehículo Eléctrico (AEDIVE) lo demuestran. Durante 2017 se matricularon en España 13.021 vehículos electrificados, entre eléctricos puros e híbridos enchufables. En el último mes de enero hay que sumar 1.287, incluyendo cuadriciclos, ciclomotores y motocicletas.

Las ventas han aumentado respecto al año anterior en un 226 %. Aun así, la cuota de mercado de turismos eléctricos (sin contar los vehículos comerciales) se sitúa en un escaso 0,713 %. La mayor de su historia, pero todavía lejos de las aspiraciones de los impulsores de la movilidad eléctrica. No obstante, dado que su crecimiento es exponencial, conviene empezar a preguntarse si nuestra red eléctrica está preparada para resistir un 'boom' de cargas por parte de estos vehículos.

"Lo veo como algo futurista. Ya nos gustaría a algunos que ese fuera el problema a corto plazo, que hubiera una saturación tal que en los garajes no se pudiera cargar", admite a Teknautas Jorge Morales, reconocido experto del sector eléctrico español y director de la compañía Geotlander. A pesar de esto, imaginando un futuro donde los coches eléctricos sean mayoría en nuestras calles y con el actual panorama energético, "si todo el mundo, en una comunidad de propietarios, se pone a cargar a la vez su coche eléctrico, seguramente la red con la compañía distribuidora se saturaría", indica Morales.

En estos casos, estaríamos hablando de la carga lenta, que precisa de una potencia de entre 2,3 y 7,3 kilovatios y está pensada para estacionamientos de larga duración en los que el vehículo podría tardar en cargar entre 4 y 12 horas. Las semirrápidas, a partir de 7,3 kW, y la rápida, de 40 kW, que permitirá cargar el coche en media hora, quedarían para las electrolineras (en centros de trabajo, centros de ocio, estaciones de servicio, garajes públicos y autopistas).

La saturación de la red no sería un problema de generación de energía, sino de la distribución y el actual sistema de consumo. "Como hay pocos puntos de carga, cada cual lo tiene vinculado a su contador", apunta Morales. En los hogares españoles la potencia contratada suele estar entre los 4 y los 5 kW. Cuando llegamos a casa tras un día de trabajo y preparamos la cena, ponemos la lavadora y utilizamos el calentador para ducharnos, el consumo se acerca al límite. Si en ese momento también enchufáramos nuestro coche eléctrico, con un consumo de 2,3 kW, nos pasaríamos de la potencia contratada y los plomos saltarían. Ante esto hay varias soluciones. La que podríamos pensar a priori, contratar más potencia (con el consiguiente aumento de la factura) o, la más beneficiosa, programar la carga para horas de bajo consumo, como la madrugada.

La recarga inteligente también nos ayudará a reducir la factura de la luz. (Lablascovegmenu/Flickr)
La recarga inteligente también nos ayudará a reducir la factura de la luz. (Lablascovegmenu/Flickr)

Lógicamente, no todos los usuarios de coches eléctricos unen su punto de carga con sus contadores particulares. "Cuando todo el mundo tenga coche eléctrico sería una locura que cada cual tirara un cable desde su plaza de garaje hasta su contador; se llenaría el garaje de cables", explica Morales. Por eso, ya en los garajes con varios de estos vehículos los vecinos acuerdan instalar una nueva acometida de la comunidad con todos los puntos de carga vinculados.

Sin embargo, con las normas actuales, esto tampoco parece una buena opción. Morales advierte: "La compañía eléctrica cobra el doble, porque le cobra por la potencia que tiene en casa más por la potencia que tiene en el punto general de la comunidad". Ante ello habría que cambiar la regulación eléctrica para permitir, en estos casos, "un punto de suministro vinculado a dos contadores, y que así se cobrara por la suma de los dos pero en un único contrato de electricidad". Según Morales, esto sería factible porque, gracias a la recarga inteligente, el usuario no pondría a cargar su coche cuando en su hogar estuviera consumiendo la máxima potencia.

Así se planifica la red de nuestros hogares

El suministro de electricidad a nuestros hogares está perfectamente planificado. "Nosotros para construir redes tenemos que hacer una previsión de cuál puede ser la mayor exigencia que va a recibir la red", explica Gabriel Tevar, subdirector de regulación de distribución de Endesa. En cuanto a la red de baja tensión (la que llega a nuestras casas), por ejemplo, en Madrid, las mayores demandas suelen darse "los días de más frío, por la noche, en día laborable y cerca de Navidades".

En base a esos momentos se planifica la red cada año y, en el caso de Endesa, se hacen estimaciones con vista a los tres próximos años. Para ello no solo miran el mercado en una zona, sino también el crecimiento previsto que puede ir desde las previsiones económicas para el barrio hasta los nuevos edificios que allí se instalarán. Todo ello se presenta a las comunidades autónomas, luego a la Comisión Nacional de Mercado y Competencia y finalmente al actual Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, que será el que corrija y apruebe esas inversiones en redes.

"Si ahora pasa a haber una avalancha de coches eléctricos, nosotros empezaríamos a notar el crecimiento en nuestras instalaciones", explica Tevar. "Nosotros vamos midiendo e iríamos anticipando la inversión para mantener siempre la red con suficiente holgura".

Las redes actuales necesitarán de inversión para enfrentarse al futuro 'boom' de los coches eléctricos. (Pixabay)
Las redes actuales necesitarán de inversión para enfrentarse al futuro 'boom' de los coches eléctricos. (Pixabay)

Entonces el consumidor también debería asumir su parte de responsabilidad. Y esto pasaría por el uso de la recarga inteligente, de forma que cada consumidor programara la carga para las horas con menor consumo energético. "Lo óptimo es que la diferencia entre la potencia de la hora valle (la de menos consumo) y la de la hora punta (la de mayor) fuera muy pequeña", reflexiona Tevar. "Esto significaría que estamos aprovechando las instalaciones y optimizando los costes de inversión muy bien".

Para Tevar la recarga inteligente es "imprescindible". "Si hacemos una recarga no inteligente, no solo la red del edificio sino todas las redes tendrán que incrementarse" y eso es "antieconómico", asegura.

Por eso, desde Endesa señalan que además de invertir en redes, también lo harán en digitalización para gestionar la demanda, "aunque ahora mismo la normativa no nos lo permite al nivel que nos gustaría", señalan. ¿Un ejemplo? "Sí, si yo pudiera decir hoy cuáles son las horas previstas donde la red está más cargada en una zona para el mes que viene. Si yo puedo dar la señal de precio, el consumidor se podría beneficiar, por ejemplo, cargando el coche donde menos repercusión tendría para él", explica Tevar.

Desde Red Eléctrica Española (REE) también consideran que es muy importante que la demanda para el suministro del coche eléctrico se desplace hacia las horas de menor consumo. En la información que han remitido a este medio, aseguran que "permitiría optimizar las infraestructuras eléctricas y aprovechar la energía renovable que, en ocasiones, se deja de producir por la noche al no haber suficiente demanda para poder integrarla en el sistema".

Además, en su web afirman que, en los próximos años, será posible alimentar hasta la cuarta parte de los coches en nuestro país "sin inversiones adicionales en generación y en la red de transporte, si se hace una recarga inteligente en horas valle".

Cómo instalar un punto de carga en mi garaje comunitario

Si estás pensado en comprar un coche eléctrico pero te preocupa tener más de un lío con los vecinos por la carga en el garaje del edificio, verás que la ley está de tu parte. Según el artículo 17 de la Ley de Propiedad Horizontal, la instalación de un punto de recarga, siempre y cuando se ubique en una plaza individual de garaje, solo requerirá la comunicación previa a la comunidad. Así que no será necesario pedir permiso ni aprobar en junta.

El precio puede ir de 600 a más de 1.000 euros

Eso sí, la comunicación deberá hacerse por escrito al presidente de la comunidad o al administrador de fincas. Además, para evitar problemas, es recomendable que guardes una copia del documento con la fecha y la firma correspondiente.

Para su instalación deberá cumplirse la instrucción técnica complementaria del Reglamento electrotécnico de baja tensión ITC-BT-52, que regula la infraestructura de recarga de los coches eléctricos. Como ya se ha mencionado, las opciones son fundamentalmente dos: bien vincularlo a tu contador particular, si es posible y puedes tirar un cable desde él hasta la plaza de garaje, o bien dar de alta un nuevo suministro exclusivo para el garaje, lo que supondrá un gasto más elevado al tener dos facturas de la luz. Otra alternativa sería colocar otro contador a partir del comunitario, pero esto deberá ser aprobado por la comunidad de vecinos.

En cuanto a precio, varía mucho. Puede ir de 600 euros a más de 1.000 al depender de factores particulares como la distancia al cuadro de contadores.

Más allá de los garajes: el futuro del eléctrico

"También hará falta que en la vía pública haya puntos de recarga, no para recargar todos los días allí, sino para si me pilla a mitad de camino o si un día tengo un imprevisto. O un día pasa cualquier cosa, siempre tenga un refugio y una seguridad de que puedo cargar el 80 % en 15 minutos", explica Tevar.

Según un informe elaborado por Deloitte, se necesitarían para 2020 unos 230.000 puntos de recarga particulares, unos 4.000 postes en vía públicas y 11.000 electrolineras rápidas y semirrápidas para los vehículos eléctricos. Unas cifras que pretenden responder a un parque de aproximadamente unos 150.000 vehículos eléctricos dentro de dos años, según las estimaciones publicadas en 2014 por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Las estaciones de cargas rápidas están pensadas para viajes largos e imprevistos. (Pxhere)
Las estaciones de cargas rápidas están pensadas para viajes largos e imprevistos. (Pxhere)

Además del incremento en su uso, otro reto de la movilidad eléctrica y la red es el desarrollo de sistemas V2G (siglas en inglés de 'Vehicle to Grid'). La idea es que el propio coche funcione como suministrador de energía hacia el sistema eléctrico, de forma que cuando los vehículos se encuentren parados puedan ofrecer energía en las horas punta. Esto precisaría de una implantación de sistemas de comunicación bidireccionales entre los usuarios y el operador del sistema que, por el momento, la regulación no facilita.

No cabe duda de que las bondades del coche eléctrico pueden ser muchas. Sin embargo, todavía hemos de cambiar en numerosos aspectos para conseguir que estos vehículos se conviertan en una ventaja y no en un incordio más para nuestra red eléctrica.

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