debería estar cubierto de almohadillas

Spiderman, desmontado por la física: es imposible que trepe por las paredes

Un estudio publicado hoy en PNAS asegura que los gecos son los mayores animales capaces de subir por techos y muros. El culpable: la relación entre superficie y volumen

Foto: Gecos y hormigas son capaces de subir por las paredes como Spiderman. (Hackmann/Labonte)
Gecos y hormigas son capaces de subir por las paredes como Spiderman. (Hackmann/Labonte)

Los gecos son unos pequeños reptiles fáciles de ver en las casas de pueblos y ciudades. Su capacidad para 'pegarse' a paredes y techos como si fueran Spiderman es su aspecto más curioso. Pero el superhéroe de Marvel lo tendría muy complicado para trepar por el Empire State, y no sólo por ser un personaje de ficción. Según un estudio publicado hoy en la revista 'PNAS', un ser humano debería tener su cuerpo cubierto de almohadillas adhesivas para emular algo que para otros animales resulta tan sencillo como respirar.

Existen muchas especies 'trepamuros', desde ácaros y arañas hasta ranas. Pero según los investigadores, los gecos son los animales más grandes que pueden escalar paredes sin atentar contra las leyes de la física. El culpable es la relación entre superficie y volumen, una de las mayores limitaciones físicas a las que se enfrenta la evolución y principal responsable de acabar con los sueños de Spiderman.

"Un ser humano debería cubrir el 40% de su cuerpo con almohadillas adhesivas, algo completamente imposible", explica a Teknautas el investigador de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio, David Labonte. Si asumimos que estas 'ventosas' deberían estar sólo en la parte frontal para ejercer óptimamente su función, el porcentaje de órganos pegajosos ascendería hasta el 80%. Eso sin tener en cuenta que nuestros pies deberían calzar una nada desdeñable talla 145.

Los diminutos ácaros dedican 200 veces menos superficie corporal a las almohadillas adhesivas en comparación con los gecos

Cuanto más grande es un animal, menos superficie corporal tiene en relación con su volumen. “Una hormiga tiene muy poco volumen comparado con su superficie, mientras que a un elefante le sucede justo lo contrario”, aclara Labonte.

Por ese motivo los diminutos ácaros dedican 200 veces menos superficie corporal a las almohadillas adhesivas en comparación con los gecos, los mayores escaladores que permite la naturaleza. Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar el peso y la 'talla de pie' de 225 animales escaladores tan dispares como arañas, ranas, insectos y hasta un mamífero (un murciélago que emplea garras en lugar de apéndices pegajosos).

Estos animales tan diversos diferían hasta en siete órdenes de magnitud en su peso, lo que equivale a “comparar una cucaracha con el Big Ben”, en palabras de Labonte. Los resultados mostraron cómo, a partir de un determinado tamaño, los cambios morfológicos necesarios son imposibles desde un punto de vista evolutivo y los 'escaladores' optan por soluciones alternativas como las garras del murciélago.

Una araña es tan distinta de un geco como una hormiga de un ser humano, pero curiosamente las almohadillas adhesivas tienen muchos puntos en común entre las diferentes especies. Los sistemas 'trepamuros' parecen un claro caso de evolución convergente en el que especies muy alejadas evolutivamente llegan a la misma solución para un problema determinado. Esto implica, según Labonte, que se trata de una solución “muy buena”.

El funcionamiento de estas almohadillas pegajosas todavía no es conocido del todo: “Probablemente se basan en fuerzas de van der Waals de una forma similar al celo”. Estas interacciones entre moléculas son más débiles que un enlace químico normal, pero resultan fundamentales en campos tan variados como la biología, la nanotecnología y la química de materiales.

Geco. (Wikipedia)
Geco. (Wikipedia)

El peligro de crecer

El problema al que se enfrenta Spiderman también puede fastidiar a hormigas y gecos conforme aumentan su tamaño debido a la evolución. Como en una carrera armamentística, deben actualizar sus habilidades si quieren seguir corriendo por el techo. “El escalado es esencial conforme aumenta la relación entre superficie y volumen”, añade Labonte.

La mejor solución al aumento del tamaño depende de cada especie. Las ranas, por ejemplo, hacen sus almohadillas más pegajosas, mientras que otros animales aumentan el tamaño de las almohadillas. La evolución siempre juega con los materiales de los que dispone y siempre está limitada por los compromisos adquiridos en etapas anteriores.

Además de demostrar que Peter Parker lo tendría difícil para correr por los tejados de los edificios de Nueva York, Labonte pretende colocar la primera piedra para construir almohadillas adhesivas artificiales. “Si descubrimos cómo los gecos solucionan estos problemas podríamos diseñar robots que subieran por las paredes”. El sueño de un Spiderman robótico todavía es posible.

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