genios olvidados por la historia

Diez tecnologías que no fueron inventadas por quien tú piensas

Por méritos, publicidad o simple suerte, algunos descubridores han grabado su nombre con letras de oro en la historia, mientras que las aportaciones de muchos otros han caído en el olvido

Foto: Xerox Alto fue el primer ordenador en disponer de escritorio
Xerox Alto fue el primer ordenador en disponer de escritorio

La vida no es justa, y la historia lo es aún menos. En muchas ocasiones, el nombre que pasa a la historia de la ciencia y la tecnología no es el del verdadero inventor, sino el de aquella persona que logró perfeccionar la idea inicial hasta hacerla viable comercialmente. O el que la patentó antes. O simplemente el que tuvo más suerte o mayores habilidades de marketing que sus compañeros y predecesores.

La ciencia ha sido construida sobre hombros de gigantes: cada invento tiene detrás a decenas de mentes que, durante siglos, han hecho posible que hoy disfrutemos de internet o de nuestros smartphones. Por este motivo a veces es difícil dar un único nombre, aunque también es verdad que cualquiera podría citar las aportaciones de genios como Thomas Edison, Guillermo Marconi y Alexander Graham Bell. Por el contrario, es mucho más difícil encontrar a alguien que conozca a Antonio Meucci, Joseph Swan o Louis Le Prince, inventores que han caído en el olvido.

El desconocido Louis Le Prince es el padre del cine, aunque su misteriosa desaparición impidió su reconocimiento

Esto no quiere decir que haya que menospreciar a aquellos inventores a los que la historia ha tratado con más amabilidad. Su fama no es menos merecida, pues sin su aportación, las tecnologías que sus nombres abanderan no se habrían difundido como lo han hecho. Pero tampoco quiere decir que estas diez personas merezcan permanecer en el ostracismo.

El telescopio

Es difícil pensar en el telescopio sin hacerlo en Galileo Galilei. El padre de la astronomía moderna consiguió ver la Luna, las estrellas y hasta Júpiter con esta herramienta que había construido él mismo en 1609 y mejorado durante 1610. El impacto de este invento sobre el trabajo del físico italiano y la ciencia en general es inmenso, pero su creador fue otro.

Normalmente el telescopio se atribuye a Hans Lippershey, un fabricante de lentes aleman que construyó uno por primera vez en 1608. Sin embargo, hay otros nombres que luchan por el título, entre los que se incluyen Jacob Metius y Zacharias Janssen, dos expertos en lentes neerlandeses. Curiosamente, también hay un nombre español en la porra: Juan Roget, un fabricante de anteojos de Gerona pudo haber fabricado el primer prototipo antes que Lippershey, quien luego le habría copiado la idea.

Lo inventara quien lo inventara, en cuanto a Galileo le explicaron el ingenio, este fue capaz de construir el suyo propio con tan sólo la descripción. Puede que la idea no fuera suya, pero no le costó comprender (y mejorar) el principio óptico del telescopio

Galileo muestra su telescopio
Galileo muestra su telescopio

El teléfono

Una de las atribuciones erróneas más sonadas. Alexander Graham Bell ha pasado a la posteridad como el inventor del teléfono moderno, aunque en realidad el italiano Antonio Meucci se le adelantó: su telettrofono fue inventado en 1856, cuando logró transmitir la voz a través de cables para comunicarse con su mujer, enferma, dentro de su propia casa.

Por desgracia, los problemas económicos le impidieron construir y comercializar un prototipo, y tampoco logró patentarlo con éxito. Bell llevó a cabo su primera demostración pública años más tarde, en 1876, y con ello se llevó el gato al agua. No fue hasta 2002 cuando el Congreso de los Estados Unidos reconoció el papel de Meucci en la carrera por inventar el teléfono moderno.

La radio

El papel de Guillermo Marconi en la comercialización de este dispositivo fue imprescindible, y gracias a su trabajo esta fue un éxito comercial. Pero no es el verdadero inventor de la radio. Huelga decir que sin el trabajo de muchos físicos, incluido el de Heinrich Hertz, descubridor de las ondas electromagnéticas, la radio moderna no existiría, pero el propietario de las primeras patentes al respecto fue un científico bien conocido. Nada más y nada menos que Nikola Tesla.

Marconi conocía el trabajo del olvidado investigador, y la patente del italiano se basó en muchos otros trabajos previos, incluido el de Tesla.

En 2002 el Congreso de los Estados Unidos reconoció el papel de Meucci en la carrera por inventar el teléfono moderno

La bombilla

En este caso fue el empresario con el ingenio necesario para perfeccionar el invento el que se llevó la gloria. Hablamos de Thomas Alva Edison, considerado popularmente como el padre de la bombilla. Su primera patente data de 1878, pero la primera prueba no tuvo éxito hasta 1879. A Joseph Swan, por el contrario, se le encendió la bombilla en 1878, un año antes de que Edison lo lograra.

Los méritos de Edison no son despreciables, pues consiguió lo que Swan (que posteriormente sería su colaborador) no pudo: obtener un vacío suficiente en el interior del bulbo de cristal como para que este durara encendido lo suficiente. En esta historia tampoco puede caer en el olvido Humphry Davy, un químico británico que demostró en 1809 que un hilo de platino iluminaba al volverse incandescente.

El submarino

Otra tecnología con muchos nombres a sus espaldas, en la que dos españoles pelean por ser los inventores del primer submarino moderno, que no funcionaba a pedales sino con combustión interna. El cartaginés Isaac Peral suele ser la primera persona que viene a la mente, gracias a su Peral, botado en 1888.

El modelo del catalán Narciso Monturiol, no obstante, se adelantó unos años con su Ictíneo II que, aunque estaba construido en madera en lugar de acero, funcionaba mediante un motor de vapor y logró su primera inmersión exitosa en 1864.

Réplica del submarino de Monturiol
Réplica del submarino de Monturiol

El cine

El cine es una palabra que se asocia rápidamente a los hermanos Lumière, autores del primer cinematógrafo, que da nombre al cine actual. Estos dos inventores franceses llevaron a cabo la primera exhibición en 1895. Aunque los Lumière popularizaran el invento, suele reconocerse a Edison como el autor de la primera película, en 1891, en forma de kinetoscopio.

Sin embargo, el desconocido Louis Le Prince es, probablemente, el verdadero padre del cine, con grabaciones filmadas mucho antes, en 1888. El motivo por el cual este olvidado pionero nunca ha sido debidamente reconocido reside en su misteriosa desaparición a bordo de un tren en 1890. Jamás se supo el motivo ni se encontró su cadáver, aunque algunas de las muchas teorías conspiranoicas al respecto señalan a Edison como el culpable (chascarrillos carentes de pruebas, pero que sí ejemplifican la dureza con la que el inventor trataba a su competencia).

El coche

La historia del automóvil va indisolublemente ligada a la de Henry Ford, debido a modelos clásicos tan reconocibles como el famoso Ford T. Sin duda Ford revolucionó la industria con sus cadenas de producción, que lograron que la adquisición de estos vehículos se extendiera entre la población y dejara de ser exclusiva de los más pudientes.

Pero no es Ford el padre del automóvil moderno (entendido como un vehículo impulsado por gasolina), sino Karl Benz que patentó su Motorwagen de tres ruedas en 1886. Ford, por su parte, desarrolló su primer cuadriciclo en 1896.

El primer automóvil construido por Benz
El primer automóvil construido por Benz

El avión

Muchos pioneros se jugaron la vida (y la perdieron) a los mandos de los primeros aeroplanos. Fueron los hermanos Wright quienes patentaron el aeroplano en 1908, y lograron el primer vuelo exitoso en 1903 y por ello suelen considerarse como los inventores del avión.

Mucho menos conocido es el nombre de Richard Pearse, un agricultor neozelandés que logró aterrizar una máquina voladora meses antes que los estadounidenses. Aunque en este caso, puede que el honor de los hermanos Wright permanezca intacto, pues las pruebas de esta hazaña no son contundentes. El propio Pearse descartaba haber sido el primero con humildad, y admitía que su primer vuelo aceptable no sucedió hasta 1904.

La radio es otro invento fruto de la mente del malogrado Nikola Tesla

Internet

Un invento tan reciente como internet no tiene un creador claro, hasta el punto de que incluso Al Gore alardea de haber participado en su desarrollo. El responsable más citado suele ser el ejército de los EEUU, así en general. Y no es una afirmación errónea: la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) jugó un papel importante en su nacimiento.

Pero pocas veces se cita el nombre de Joseph Licklider, un psicólogo y científico de la computación que describió, en 1960, el concepto de ordenadores conectados que hoy llamamos internet.

La interfaz gráfica de usuario y los escritorios

Hasta la aparición de las interfaces gráficas, la interacción entre personas y ordenadores era un proceso complejo reservado para los expertos. Un mito tecnológico bastante popular asegura que Bill Gates le robó la idea a Steve Jobs. Pero esta innovación no vino de Microsoft ni de Apple, porque el primer ordenador en contar con estas características fue el Xerox Alto de 1973 (que también fue el primero con un ratón).

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