1.530 millones de litros de agua tratada al año

Valencia se libra de un desastre ambiental: estos filtros verdes son sus nuevos héroes

La albufera de Valencia se encontraba una situación crítica, con el agua contaminada y la vegetación muerta. Estos filtros verdes han conseguido depurar y mejor el ambiente de la zona

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La Albufera de Valencia es uno de los mayores tesoros ambientales de nuestro país. Declarado Parque Natural en 1986, este ecosistema suele ser sitio de visita obligada no solo para cualquier turista, sino también para cualquier amante de la naturaleza y la biodiversidad.

Sin embargo, hace tiempo que no goza de las mejores condiciones, precisamente. Lo que podría ser uno de los mayores escaparates naturales de nuestro país estuvo a punto de venirse abajo a consecuencia de un verdadero desastre ambiental. Sin embargo, Valencia ha evitado dicho desastre. Así lo ha conseguido.

Foto: EFE/Carlos Oltra Martínez.
Foto: EFE/Carlos Oltra Martínez.

El desastre que acabó con el agua y la vegetación

En los años 70, la Albufera de Valencia sufrió una crisis ambiental que a día de hoy aún mantiene. Con el tiempo, la zona, perteneciente a la Red Natura 2000, está luchando por sobrevivir a las deficiencias ambientales que arratra desde hace décadas.

"En solo un año, la laguna se colapsó", relata Mario Giménez, delegado de SEO/Birdlife en la Comunidad Valenciana. "Lo hizo fundamentalmente debido a los vertidos incontrolados de origen urbano, industrial y agrícola, junto con la reducción del caudal proveniente del Júcar, que en cantidad suficiente aseguraba unas adecuadas tasas de renovación del agua y contribuía a mantener la alta biodiversidad sumergida".

La vegetación subacuática, uno de los pilares fundamentales de la laguna, desapareció por completo

Fruto de ello, la vegetación subacuática, que suponía uno de los pilares fundamentales de la laguna, desapareció por completo. Esto dio paso a la eutrofización de las aguas, ya que el exceso de nutrientes procedentes de los vertidos (fósforo y nitrógeno, principalmente) provocó que el agua se contaminara.

La situación era crítica. La zona húmeda de la Albufera y sus arrozales no solo se habían venido abajo, sino que además ponían en serio peligro la situación ambiental de la zona. Fue entonces cuando surgió el inesperado 'héroe'.

Los humedales de la Albufera han recuperado el estado de hace medio siglo. Foto: EFE.
Los humedales de la Albufera han recuperado el estado de hace medio siglo. Foto: EFE.

Filtros verdes para depurar el agua

La solución empezó a fraguarse en 2009. Fue entonces cuando la Confederación Hidrográfica del Júcar decidió iniciar un proyecto piloto con dos objetivos: en primer lugar, devolver la transparencia a las aguas; en segundo, recuperar la vegetación sumergida, los hábitats y la población de aves.

El resultado de este proyecto fue el ya conocido como Tancat de la Pipa, un humedal artificial creado a partir de unos antiguos campos de arroz que consigue depurar el agua. En total, se trata de un humedal de 40 hectáreas situado en la entrada de agua a la laguna, en el corazón de la Albufera.

"El Tancat de la Pipa es una solución a pequeña escala de los problemas ecológicos de la Albufera"

"El agua eutrofizada que entra al Tancat pasa por una serie de parcelas antes de desembocar en la laguna", detalla Mario Giménez. "En estas parcelas se han introducido unos filtros verdes, plantas acuáticas como eneas, carrizo, masiega y lirios, muy eficaces en la absorción de nutrientes. Así, este agua que acabará en la Albufera, tras circular por los filtros mediante un sistema de canales naturales y compuertas, llega a la laguna con una reducción considerable de nitratos, fosfatos y sólidos en suspensión".

Objetivo conseguido. A día de hoy, "el Tancat de la Pipa es una solución a pequeña escala de los problemas ecológicos de la Albufera".

1.530 millones de litros tratados cada año

Pero la cosa no acaba aquí, ya que las labores de recuperación de la Albufera han continuado hasta la actualidad. Entre 2013 y 2016, este espacio ha contado con más de 10.000 nuevos ejemplares de siete especies de plantas acuáticas.

Además, de los 3.000 millones de litros de agua que circulan anualmente por el Tancat de la Pipa, 1.530 millones son tratados cada año por estos filtros verdes, que consiguen depurar el agua.

Con la vuelta a la normalidad, el Tancat de la Pipa ha vuelto a ser territorio de aves. Y es que , en los últimos ocho años, la Albufera ha visto volver al pato colorado y a la focha común, dos especies emblemáticas cuyas poblaciones habían mermado hasta estar en riesgo de extinción, pero que ahora han vuelto a asentar sus nidos.

"La laguna contaba en los años 60 con más de 1.000 parejas nidificantes, principalmente de estas dos especies que se alimentan de la vegetación sumergida", nos cuenta Mario Giménez. Sin embargo, "a partir de los años 70, el número de ejemplares descendió hasta las pocas decenas. Ahora, gracias a esta iniciativa, hemos conseguido duplicar su número".

En definitiva, el proyecto, con la participación de Coca-Cola entre 2013 y 2016, SEO/BirdLife, Acció Ecologista-Agró, la Universitat de València y la Universitat Politècnica de València, ha acabado siendo todo un éxito. A día de hoy, en el Tancat de la Pipa, la Albufera vuelve a presentar el aspecto que tenía hace medio siglo, cuando el agua era limpia y transparente.

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