La disculpa por la Conquista que España (ya no) le debe a México, según México
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Un 55% de los mexicanos no la aprueba

La disculpa por la Conquista que España (ya no) le debe a México, según México

Hoy, más de la mitad de los mexicanos considera que la carta que envió López Obrador a Felipe VI, en 2019, es innecesaria, así como una estrategia de política interna

placeholder Foto: El presidente Andrés Manuel López Obrador celebra "el Grito", la conmemoración anual de la independencia mexicana de España. (Reuters)
El presidente Andrés Manuel López Obrador celebra "el Grito", la conmemoración anual de la independencia mexicana de España. (Reuters)

Se llama Luis. Se apellida Bárcenas. Sí, es tocayo del ex tesorero del Partido Popular, pero este Luis es mexicano, tiene 39 años y trabaja y vive en Alemania, país del que espera pronto ser ciudadano. Es economista y llegó a Bonn hace casi diez años gracias a una beca de prácticas profesionales en la multinacional DHL, pero su tesón y talento rápidamente lo convirtieron en una pieza indispensable para la empresa. Ante todo, Luis es un orgulloso mexicanista que apoya firmemente el proyecto de la Cuarta Transformación del presidente Andrés Manuel López Obrador, y, sobre todo, a la supuesta lucha contra la corrupción que él encabeza. También forma parte de la (considerable) minoría de sus compatriotas que aún considera como legítimas las exigencias de su presidente hacia la corona española por lo acontecido durante la Conquista.

En marzo de 2019, cuando López Obrador —con apenas dos meses en el gobierno— envió la misiva de la discordia al monarca español, las tensiones diplomáticas entre España y México llegaron a su punto más álgido en las últimas décadas y, sobre todo, causaron un revuelo en círculos académicos de Historia en ambos lados del Atlántico. Sin embargo, la semana pasada, El País publicó una encuesta de SIMO México (encargada por el mismo diario y con un nivel de confianza del 95%) que revela que el 55% de la población mexicana considera que la disculpa que AMLO —como es conocido popularmente el presidente— exigió al rey Felipe VI en 2019 es innecesaria, mientras que el 38% la respalda. Además, el 62% del país considera que la carta enviada por el mandatario respondía a una estrategia de política interna.

Foto: López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müller. (EFE)

Más allá de los números, voces como la de Bárcenas muestran la complicada naturaleza de la discusión y dan la razón a Alexis de Tocqueville, quien en su libro 'La Democracia en América', publicado en el siglo XIX, argumentaba que la democracia era un magnífico sistema para gestionar el presente, pero con serios problemas para hacerlo con el pasado. "No creo que todo sea blanco o negro. Es un tema con matices”, afirma el economista, que cree firmemente que la corona debe disculparse con los pueblos originarios por “los abusos cometidos, el genocidio y el saqueo” atribuidos a la empresa militar que lideró Hernán Cortés. Sin embargo, Bárcenas no se considera hispanófobo, sino todo lo contrario. Dice sentirse orgulloso de que su lengua madre sea el español y agradece tanto la influencia española como la autóctona en su herencia cultural. “No me siento agraviado por la Conquista, sólo creo que a los pueblos indígenas sí les vendría muy bien recibir esas disculpas. Considero que sería una postura muy moderna del estado español el admitir que en el pasado se cometieron errores”, añade.

Sin embargo, la postura de los pueblos indígenas mexicanos no ha sido una de gran respaldo a la medida. En 2019, Marichuy, la vocera y representante del Consejo Nacional Indígena, dijo que la petición de López Obrador era "una simulación”. En 2020, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) rechazó las exigencias del Gobierno mexicano a la Corona española sosteniendo que el objetivo del presidente era “sembrar el rencor racial y alimentar su nacionalismo trasnochado con el supuesto esplendor de un imperio, el azteca, que creció a costa de la sangre de su semejantes”.

Bárcenas también menciona el caso del estado alemán disculpándose con su propio pueblo y con el mundo por el genocidio cometido durante el régimen nazi. “¿Sí los alemanes no han tenido problema en pedir perdón, por qué los españoles sí?”, lanza la pregunta.

Un espectáculo “esperpéntico”

Del otro lado está Daniel Blanchet, cuyo apellido está ligado a los ‘emigrantes de Barcelonnette’. A principios del siglo XIX, un grupo de comerciantes de ese pueblo alpino francés se instaló en México, y sus descendientes –estimados en 60.000– han mantenido activas las relaciones culturales y económicas entre ambos pueblos. Músico de 42 años, se considera también muy mexicanista y un auténtico izquierdista. Pero, al contrario de Luis, no simpatiza en absoluto ni con López Obrador ni con su partido, MORENA, y muchísimo menos con el tema del ‘perdón histórico’. Lo dice claro y sin titubeos: “Eso de que España se disculpe por lo de la Conquista no va conmigo. Eso es puro show”.

Considera que su presidente “es un títere” porque “sigue sirviendo a los intereses de los grandes capitales, principalmente los mexicanos, pero también a los extranjeros”. Huye de lo políticamente correcto y no esconde su cabreo por vivir en una realidad en la que los precios de los productos básicos (las tortillas de maíz, la gasolina, la vivienda, etcétera) suben mucho más que los salarios. “(Gobierna la izquierda) y seguimos pagando cuotas interminables por todo”, suelta muy molesto.

"“Aquí te secuestran por nada, la violencia la encuentras a la vuelta de la esquina. Y el tipo ese se centra en exigirle a España que se disculpe".

En pocas palabras, lo que más le irrita, como así lo dice “es que la oligarquía mexicana siga mamando y explotando a este territorio”. Critica que en el consejo de asesores de AMLO se encuentren nombres como los de Ricardo Salinas Pliego (el tercer hombre más rico de México, según Forbes), Hank González (presidente de Grupo Financiero Banorte) o gente cercana al multimillonario Carlos Slim. “¿Por qué los premia? ¿qué les debe?”, se pregunta Daniel, que vive en carne propia la crudeza de la actual situación económica de México. Según una pieza publicada por The New York Times, el 61% de mexicanos que se asume clase media es, en realidad, pobre, ya que no cuenta con los ingresos suficientes para cubrir todas sus necesidades, o carece de cualquier tipo de seguridad laboral o sanitaria.

También se lanza contra el actual Gobierno por la inseguridad descontrolada que tiene en vilo al país. “Aquí te secuestran por nada, la violencia la encuentras a la vuelta de la esquina. Y el tipo ese (López Obrador) se centra en exigirle a España que se disculpe. De verdad que no tiene idea de lo que es realmente urgente e importante”, declara él, que vive con poco menos de 500 euros al mes. Para ser ‘clase media’ en la Ciudad de México, es necesario ganar, al menos, el equivalente a 1.500 euros, de acuerdo con un reporte del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, un think tank de estudios sobre movilidad social. Ese estudio fue hecho antes de que 10 millones de mexicanos cayeran bajo el umbral de la pobreza durante la pandemia.

Foto: El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, valora los resultados electorales. (EFE)

Por otra parte y como una voz académica reconocida en este debate, está Carlos Martínez Shaw, catedrático español emérito de Historia Moderna, miembro de la Real Academia de Historia y experto en la figura de Hernán Cortés. Él eleva un poco más la gravedad del asunto, pues califica de “esperpéntico” el hecho de que las exigencias del ejecutivo mexicano a la corona española sea un tema vigente.

Comienza su conversación con este diario y pone sobre la mesa la manera en la que el pasado mexicano (específicamente el prehispánico) se ha magnificado y mitificado, creando así una idea glorificada de cómo eran las culturas mesoamericanas antes de la llegada de Cortés. “Aquella idea no se corresponde para nada con la realidad. El mundo prehispánico y la Conquista son dos periodos históricos de gran complejidad. Reducirlos a la simplicidad sería tener siempre una idea incorrecta, incompleta y falsa de los hechos”, dice. Y añade que mucho de la intención glorificadora de las versiones ultranacionalistas de México tenía (en los siglos XIX y XX) la intención de generar y fomentar la cohesión social.

“(López Obrador) no está interesado en la Historia. Lo que le interesa es acentuar un carácter identitario sólo resaltando el pasado prehispánico. Su intención magnificadora sólo obra en clave de la política interior, no en un afán de divulgar estudios históricos serios”. Luego, Martínez Shaw habla sobre distintos autores que han ahondado en la biografía del conquistador extremeño en cuestión; una de ellas es ‘Hernán Cortés: una biografía para el siglo XXI’, de Esteban Mira Caballos. “En ese libro, que fue un verdadero hito cuando se publicó, se habla de Cortés como un conquistador y no se ocultan cosas, ni se simplifican los hechos. Habla de cómo el imperio mexica ya estaba consumido por sus propias guerras internas, de la oposición de los tlaxcaltecas, y de cómo Cortés tuvo en consideración un sinfín de elementos culturales para la construcción y organización de un nuevo mundo”.

Foto: Hernán Cortés frente al emperador Moctezuma.

En relación con la inquietud de Bárcenas sobre el perdón ofrecido por el estado alemán, Martínez Shaw dice que sería ridículo hacer cualquier tipo de paralelismo al respecto. “El régimen nazi fue responsable de un holocausto, su objetivo fue el exterminio de una población. Cortés jamás tuvo la intención de exterminar a nadie. Inferir algo semejante sólo significa desconocer por completo la Historia. Eso sería como compararlo con la política de exterminio que hubo sobre el pueblo armenio. No tiene nada qué ver un periodo con otro”, zanja el experto.

“Diplomáticamente, México no gana nada”

Al teléfono está Diego Gómez Pickering, ex embajador de México ante el Reino Unido (2013-2016), cónsul general de México en Nueva York (2016-2018), periodista y escritor. Pese a la complejidad del asunto en cuestión, si algo tiene claro el entrevistado es que México, en términos diplomáticos, no gana (ni ha ganado) nada con una exigencia que sólo ha tensado una de las relaciones más sólidas y prioritarias para su país.

“La encuesta refleja el parecer de los mexicanos, uno que asume que la identidad mexicana es el resultado de un largo proceso de mestizaje de razas y religiones. Uno en el que no todo es blanco o negro”, afirma. También cuenta que la mayoría de los mexicanos de hoy tiene bien digerido todo el proceso histórico y que el perdón que solicita la carta de AMLO no resolvería en modo alguno el largo tiempo que se ha desatendido a las comunidades indígenas. Para el diplomático, este tema tampoco supone un cambio en la manera de concebir lo que sucedió hace 500 años y mucho menos en cómo se comprende el México actual. En cambio, sí que abre un camino de incomodidad en la relación bilateral entre ambos países, ya que desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas en 1977 (en 1939, con el final de la Guerra Civil, México rompió relaciones con la España de Franco) los vínculos han sido de cooperación y fraternidad. “A partir del restablecimiento de las relaciones, hemos pasado de un punto muerto al fortalecimiento de una relación como quizá no exista con ningún otro país”, afirma.

"En mi opinión, nos metimos en camisa de once varas con una de las relaciones más positivas, estrechas y firmes".

El diplomático admite que es normal que se alcen las voces que cuestionan los hechos referentes a la Conquista, pero también considera que sería igualmente pertinente hacerlo sobre todo el periodo colonial. Sin embargo, el que la carta se hiciera pública es uno de los grandes problemas que destaca sobre esta situación. "Lo que más sorprendió a la Moncloa fueron las formas. Éstas se trastocaron; se trastocó el canal diplomático y las vías tradicionales para llevar a cabo una negociación como esta".

Como conclusión, Gómez Pickering considera: "En mi opinión, como se dice coloquialmente, nos metimos en camisa de once varas con una de las relaciones más positivas, estrechas y firmes. Una que no sólo contempla al canal México-Madrid, sino a España como la puerta a la Unión Europea. La acción conjunta siempre nos ha beneficiado". Y cierra: "¿Responde esto a los intereses de México? Mi opinión es que no. Sólo enrarece una importante relación, y nos mete en un impasse innecesario”.

“El verdadero mensaje es que se terminó el permiso para robar”

Volviendo a Bárcenas, el economista revela el que considera como el mensaje real detrás de la misiva enviada por AMLO. “El propósito verdadero de la carta es dejarle claro a las empresas españolas que ya se terminaron los tiempos en los que se podía operar en México desde el privilegio y bajo el completo amparo de las autoridades mexicanas más corruptas", asegura, en referencia a los gobiernos pasados, en especial a los de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Foto: El presidente de México agradece la aprobación de su polémica reforma eléctrica.

No es el único que así lo cree. De la misma opinoón es Adriana Martínez Laventman, bisnieta de judíos ucranianos que encontraron refugio en México cuando Europa se resquebrajaba durante la Segunda Guerra Mundial. Ella, igual que Luis, es mexicanista, partidaria de López Obrador (ha votado por él desde 2006), latinoamericanista, de izquierdas y también defensora, en cierto modo, de la carta en cuestión. Considera que el discurso nacionalista del actual Gobierno está basado en el relato de una “nación milenaria”, una que “murió con la Conquista” y que “estuvo durante tres siglos esclavizada”, pero que “resucitó con la independencia”. Destaca que AMLO sea el primer presidente mexicano en recibir el 'bastón de mando', un gesto –ya visto con Evo Morales, en Bolivia, y con Rafael Correa, en Ecuador– en el que las comunidades indígenas le entregan al presidente entrante un bastón tradicional con el que se compromete con ellas a no repetir la indiferencia de otros gobiernos. “El respaldo moral de estas comunidades representa el inicio de un nuevo proyecto de gobierno en México”, cuenta.

“Honestamente, a mi me da igual lo de la carta dirigida a la Corona española. No creo que sea ni necesaria ni oportuna, pero sí creo que sea útil”, opina Adriana. Lo que busca decir con esta aparente contradicción es que se trata de un gesto que deja muy claro que López Obrador no va a permitir que empresas (las que el mandatario mexicano ya ha señalado, como Iberdrola, Repsol, y OHL) sigan “explotando” y “conquistando” a México. “Con el pueblo español hay una relación fraternal, el problema es con algunos miembros de la cúpula empresarial. Si algo queda claro con la carta es que López Obrador no va a permitir más esos contratos jugosos para los empresarios y malos para la hacienda pública mexicana”, dice.

Finalmente, y defendiendo su postura, Adriana pone el dedo en la llaga: “Lo que más me sorprende no es la carta en sí, que fue enviada de manera respetuosa, sino en la respuesta de las voces promonárquicas, muchas de ellas en la prensa española, que no han parado de atacar y de burlarse de Andrés Manuel López Obrador. Creo que con esos gestos, han demostrado que las actitudes colonialistas siguen vigentes”.

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