Biden advierte a Putin de 'consecuencias devastadoras' para Rusia si muere Navalni
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Regresan los embajadores

Biden advierte a Putin de 'consecuencias devastadoras' para Rusia si muere Navalni

La cumbre, celebrada en Ginebra, estaba diseñada para durar cinco horas y tocar una amplia agenda de temas espinosos entre ambas potencias

placeholder Foto: Vladimir Putin (izq.) y Joe Biden se dan la mano. (Reuters)
Vladimir Putin (izq.) y Joe Biden se dan la mano. (Reuters)

Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de EEUU, Joe Biden, se estrecharon este miércoles la mano en la Villa La Grange en Ginebra, donde se han reunido por primera vez en persona en un intento de hallar áreas de cooperación y superar los desacuerdos. El apretón de manos fue el primer gesto diplomático de una reunión en la que se centran las miradas del mundo, y que tanto Putin valoró positivamente, aunque manteniendo sus desacuerdos y líneas rojas, entre los que Biden se mostró especialmente duro con la salud del opositor ruso detenido Navalni.

Entre los primeros resultados del encuentro, que tocaba temas muy espinosos, como la presunta mano rusa detrás de ciberataques en EEUU, Bielorrusia o el Ártico, está el regreso de los respectivos embajadores de ambos países a sus destinos, llamados a consultas desde el pasado marzo.

"Considero que no hubo ninguna hostilidad. Al revés. Nuestro encuentro transcurrió en una clave de principios, nuestras valoraciones difieren en muchos aspectos. Pero desde mi punto de vista, ambas partes demostraron el deseo de comprender el uno al otro y de buscar un acercamiento de las posiciones", ha afirmado Putin, el primero de sendos presidentes en dar una rueda de prensa tras la reunión, que finalmente duró algo menos de cuatro horas.

Como estaba agendado, Biden ha comparecido poco después, afirmando que su agenda no es en contra de Rusia, sino que "es por el pueblo estadounidense". Añadió que no es el momento para una Guerra Fría entre ambos países.

En su intervención, Putin, ha anunciado que los embajadores de EEUU en Moscú y de Rusia en Washington, John Sullivan y Anatoli Antónov, respectivamente, regresarán a sus lugares de trabajo próximamente, aunque no ha dado ninguna fecha concreta. Las tensiones entre el Kremlin y la Casa Blanca se dispararon en marzo después de que el presidente de EEUU llamara "asesino" a Putin, tras lo cual Moscú llamó a consultas a Antónov, y recomendó al responsable de la legación estadounidense que abandone el país. Además del regreso de los embajadores, Putin anunció que ambos países iniciarán consultas sobre ciberseguridad.

Pero también ha habido líneas rojas: ha insistido en que el líder opositor ruso Alekséi Navalni "sabía que estaba incumpliendo la ley" cuando regresó a Rusia, y por tanto que iba a ser encarcelado, y también ha descartado la hipotética posibilidad de que Ucrania entre en la OTAN, sobre lo que ha afirmado que "no hay nada que discutir". Sobre Navalni, Biden ha advertido que las consecuencias "serán devastadoras" para Rusia si muere.

Foto: El presidente ucraniano, Volodymir Zelenski (EFE)

En encuentro ha tenido varias fases. Primero en un formato reducido, junto al ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y después en uno más amplio, en el que participaron los dos presidentes y cinco asesores de cada delegación. Aún no está claro si los dos mandatarios se han reunido o reunirán en algún momento a solas durante la cumbre, algo que dependerá únicamente del deseo de Putin y Biden. "Si ambos piensan que es necesario hablar a solas lo harán", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

La cumbre estaba diseñada para durar unas cinco horas, que finalmente ha sido solo cuatro para tratar una amplísima agenda. En ella figuran temas espinosos para Putin como el apoyo del Kremlin al régimen de Bielorrusia, los derechos humanos y la persecución de la oposición rusa, en especial del encarcelado líder opositor Alekséi Navalni, el papel de Rusia en el este de Ucrania o los ciberataques en EEUU desde territorio ruso.

Según la agenda acordada, ambos líderes también han abordado el estado actual y las perspectivas de las relaciones bilaterales, la estabilidad estratégica, los temas de seguridad informática y la lucha contra la ciberdelincuencia, la cooperación económica, el clima, el Ártico y la lucha contra el coronavirus. Asimismo Putin y Biden han evaluado la situación en Oriente Medio, Siria, Libia, Afganistán y la península coreana, así como el programa nuclear iraní. También el conflicto en Nagorno Karabaj. Una agenda inagotable en la que, previsiblemente, poco ha quedado definitivamente resuelto.

Foto: Vladimir Putin, presidente de Rusia. (EFE)

Biden acude a la cumbre con la intención de tratar con mano dura a Putin, pero también de avanzar en un sinfín de desacuerdos bilaterales. La cita supone el mayor desafío diplomático del presidente estadounidense desde que llegó al poder en enero: plantar cara a un rival al que acusa de una retahíla de males mientras intenta contener la escalada con la mayor potencia nuclear. Desde el inicio de su Presidencia, el estadounidense ha insistido en que busca una relación predecible con Moscú, pero ha advertido de que responderá si Rusia cruza las "líneas rojas" de Washington.

La cumbre llega tres meses después de que Biden describiera a Putin como un "asesino", y diez años más tarde de un encuentro entre ambos en Moscú en el que el estadounidense, que entonces era vicepresidente, le dijo al ruso que "no tenía alma".

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