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El académico que predijo hace meses el plan de Trump te explica por qué va a fracasar
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¿RESOLVERÁ EL SUPREMO LAS ELECCIONES?

El académico que predijo hace meses el plan de Trump te explica por qué va a fracasar

En mayo, Lawrence Douglas publicó un libro preguntándose qué pasaría si el presidente perdía las elecciones y no aceptaba los resultados. Y su escenario se ha hecho real

Foto: El presidente Donald Trump en su rueda de prensa. (Reuters)
El presidente Donald Trump en su rueda de prensa. (Reuters)
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El 19 de mayo, Lawrence Douglas publicó un libro profético: 'Will he go? Trump and the Looming Election Meltdown in 2020' ('¿Se irá? Trump y el inminente colapso electoral en 2020'). En él, empezando con un escenario ficticio, este profesor estadounidense advertía de que Trump podría no aceptar los resultados de las elecciones, impugnar los votos por correo y acusar a sus rivales de "robarle las elecciones". Acertó. Ahora, después de que Biden haya logrado conseguir los 270 votos electorales necesarios para proclamarse ganador de los comicios tras un conteo agónico, Trump quiere atrincherarse en la Casa Blanca y disparar litigaciones para revertir el resultado. ¿Qué tratará de hacer ahora?

En una entrevista con El Confidencial el pasado 9 de septiembre, Douglas explicaba que quiso escribir el libro para averiguar cómo de preparado estaba el sistema constitucional para enfrentarse a un presidente que se niegue a aceptar que ha perdido. ¿La respuesta corta? "No tenemos los procedimientos necesarios para enfrentarnos a esta amenaza. Y esto es muy alarmante", afirmó este profesor de Derecho en la universidad de Amherst, en Massachussets.

Sin embargo, dos meses después, Douglas reconoce que Trump lo tiene mucho más complicado de lo que preveía por un sencillo motivo: la ventaja de Biden va a ser más amplia de lo que quería Trump. No solo ha conseguido arrebatarle varios estados y va camino de contar con una distancia de votos electorales abultada, sino que en estados disputados como Pensilvania la diferencia va a ser de decenas de miles de votos. Por lo tanto, cualquier litigación que buscara anular un puñado de votos no sería suficiente para revertir las elecciones. En esta entrevista por teléfono, Douglas explica por qué el presidente lo tiene cada vez más crudo y debería empezar a asumir que ha perdido.

Foto: Donald Trump, en una reunión de la OTAN en 2018. (Reuters)

PREGUNTA. ¿Cómo está viendo la situación? El presidente ha hecho algo muy parecido a lo que usted imaginó hace unos meses.

RESPUESTA. Las declaraciones del presidente son espeluznantes, pero en ningún caso sorprendentes. Yo no soy el único que predijo que esto era lo que Trump iba a hacer. El hecho de que el presidente exigiera el otro día que el escrutinio de los votos emitidos legales fueran suspendidos es algo que sueles escuchar a los autócratas. Pero nunca lo escuchas en una democracia. Nunca del presidente de EEUU. Es espeluznante, también, que Trump se declarara vencedor el miércoles de madrugada antes de que muchos votos se contaran. Espeluznante, pero no sorprendente, porque Trump llevaba meses preparándose para este escenario. Cualquiera que haya seguido sus declaraciones no debería estar sorprendido.

P. ¿Qué cree que pasará a continuación una vez que Biden ha ganado? ¿Triunfará el plan de Trump de impugnar los resultados y llevarlos al Supremo?

R. En estas circunstancias, es absolutamente decisivo que los líderes republicanos presionen a Trump para que acepte la derrota y pare de erosionar los cimientos de la democracia constitucional. El equipo de Trump va a intentar que haya muchas litigaciones, pero el llamamiento del presidente pidiendo al Tribunal Supremo que frenara el escrutinio de votos por correo era una locura. Hemos visto que no ha funcionado. No hay ninguna base legal para que el Supremo suspenda el conteo de votos por correo que han sido enviados de forma legal.

Foto: Joe Biden. (Reuters)

P. Pero después sí que podemos ver litigaciones posteriores, ¿no?

R. Existe la posibilidad de que el equipo de Trump litigue de forma más específica en algunos estados como en Pensilvania, por ejemplo, para tratar de descalificar los votos que han llegado tres días más tarde pero se mandaron antes del martes. No creo que ocurra nada antes de que todo esto llegue al Supremo... si acaba llegando. El número de votos en cuestión que pudieran ser descalificados debería ser más grande que el margen de Biden en Pensilvania o Michigan. Y no lo es.

P. Trump confía en que los jueces que ha nombrado en el Supremo le hagan el trabajo sucio. ¿Usted cómo lo ve?

R. No creo que le salga la jugada. Confío en que John Roberts [Presidente de la Corte Suprema] se asegurará de que el Tribunal no decida nada sobre las elecciones. Al menos no a favor de Trump, creo. Es muy difícil que lo haga, porque él sabe que mancharía para siempre la imagen de la Corte. La ilegitimidad sería enorme. Y también provocaría una reacción inmediata de muchísimos demócratas.

P. Cuando escribió el libro, no existía una supermayoría conservadora en el Tribunal Supremo, pero ahora, con la nominación de Amy Coney Barrett en octubre, sí. ¿Cree que ella jugará un papel importante en el proceso en caso de que todo esto llegue al Supremo?

R. Es muy difícil saberlo. Es posible que ella no participe. En cualquier caso, quiero insistir en lo que he dicho antes: es poco probable que la Corte Suprema tenga argumentos legales para oponerse al resultado de las elecciones. Solo lo tendría si los márgenes del número de votos por correo que estuvieran en juego fueran muy pequeños. Y no es el caso. Por otro lado, Roberts es conservador, pero pondrá todos sus esfuerzos para no dejar que arrastren al Supremo a esta pelea política. Dudo mucho que, incluso con un Supremo dominado por los conservadores, la Corte apoye este intento de Trump de tomar el control. Por eso, no le doy ninguna posibilidad a que las litigaciones acaben afectando al resultado. Lo único que podría ocurrir es que retrasara el proceso y enturbiara las aguas.

Foto: Donald Trump. (Reuters)

P. Usted escribió una ficción sobre lo que pasaría el día de las elecciones. Y ha acertado unas cuantas cosas. ¿Qué es lo que más le preocupa ahora?

R. No es que yo tuviera un entendimiento privilegiado de la psicología de Trump, simplemente soy una persona de carácter pesimista. Espero y confío que el 20 de enero Biden sea inaugurado como presidente. Los militares le reconocerán como comandante en jefe y, en ese punto, Trump será un simple ciudadano más. Lo que más me preocupa es el caos que Trump pueda sembrar en los próximos dos meses. Puede que no tenga éxito en los juzgados, pero la semilla de la desconfianza en el sistema ya estará sembrada en las calles.

P. Muchos votantes republicanos consideran de verdad que se les está intentando robar estas elecciones.

R. Ahora mismo la situación en este país es muy inestable, sobre todo porque decenas de millones de estadounidenses solo creen a Trump y piensa que la única opción de su derrota es que las elecciones hayan sido un fraude. ¿Cómo va a perder? se preguntan. Biden está dando un golpe de estado. Esa es su mentalidad. Me da miedo que Trump les movilice.

P. Suena pesimista. ¿Cree que este país está al borde del colapso social?

R. No lo creo, pero sí pienso que es un momento increíblemente difícil para el país. Lo dejaré ahí. De momento, te diré que pienso que seremos capaces de salir de esta.

El 19 de mayo, Lawrence Douglas publicó un libro profético: 'Will he go? Trump and the Looming Election Meltdown in 2020' ('¿Se irá? Trump y el inminente colapso electoral en 2020'). En él, empezando con un escenario ficticio, este profesor estadounidense advertía de que Trump podría no aceptar los resultados de las elecciones, impugnar los votos por correo y acusar a sus rivales de "robarle las elecciones". Acertó. Ahora, después de que Biden haya logrado conseguir los 270 votos electorales necesarios para proclamarse ganador de los comicios tras un conteo agónico, Trump quiere atrincherarse en la Casa Blanca y disparar litigaciones para revertir el resultado. ¿Qué tratará de hacer ahora?

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