POR CULPA DEL TRÁFICO DE PETRÓLEO ILEGAL

Piratas, petróleo robado y comercio ilegal: la embarcación que nadie quería rescatar

Lo que parecía un secuestro más de unos piratas en busca de dinero fácil se convirtió en una rocambolesca historia que estuvo a punto de costar la vida a seis marineros indios

Foto: El petrolero fue abordado apenas a diez kilómetros de la costa de Nigeria (EFE/Carrasco Ragel)
El petrolero fue abordado apenas a diez kilómetros de la costa de Nigeria (EFE/Carrasco Ragel)

Hace una década, el lugar más peligroso del mundo para navegar era Somalia: piratas modernos atacaban a diario barcos de todo el mundo con la intención de pedir rescates millonarios por su tripulación. Sin embargo, nueve de cada diez actos de abordaje tienen lugar en el Golfo de Guinea hoy en día, en el otro extremo de África, donde actúan los nuevos piratas del siglo XXI.

Sudeep Choudry, un humilde trabajador indio de 28 años que formaba parte de la tripulación del MT Apecus, pudo comprobarlo en sus propias carnes el 19 de abril de 2019. Su barco se encontraba fondeado cerca de la isla nigeriana de Bonny, apenas a diez kilómetros de la costa, esperando permiso para entrar en puerto cuando fue abordado por un grupo de piratas que desalojó a todos los ocupantes y los llevó a tierra. Acababan de ser secuestrados.

Los terroristas mantuvieron secuestrados durante meses a Sudeep, a otros cinco marineros también de origen indio y al capitán, que era nigeriano. Malvivieron en la selva, les alimentaron cada día con un sobre de fideos instantáneos y estuvieron a punto de morir después de contraer varias enfermedades, entre ellas malaria. El problema es que nadie estaba interesado en pagar por una vieja embarcación ni por sus seis tripulantes.

El petróleo nigeriano

El Delta del Níger es uno de los lugares del mundo más conflictivos por la presencia de petróleo. Además del enorme negocio que posee Nigeria y que reporta a este país decenas de millones de euros cada día, hay grupos criminales que se disputan su control y que tratan de conseguir crudo a cualquier precio. Una de las formas es robar el preciado petróleo y traficar con él hasta que llega a las gasolineras de todo el mundo, también las europeas.

El Delta del Níger es uno de los lugares más peligrosos del mundo (Reuters/Ron Bousso)
El Delta del Níger es uno de los lugares más peligrosos del mundo (Reuters/Ron Bousso)

Y ese fue el problema que afectó al MT Apecus. Tal y como publica la BBC, pertenece a una empresa griega llamada Petrogress Inc. y que es propiedad de Christon Traios. La Marina de Nigeria había acusado públicamente a esa empresa de transportar ilegalmente hasta Ghana crudo que había sido robado anteriormente en el Delta del Níger. Por eso, el abordaje del Apecus no sería un simple secuestro en busca de rescate, sino una guerra entre grupos terroristas que buscaban ampliar su trozo de pastel.

Supuestamente, el gerente de esa empresa naviera en Nigeria habría confesado su vinculación con el comercio ilegal de petróleo, algo que Christon Traios negó públicamente. Sin embargo, las acusaciones le obligaron a negociar por un barco que le traía sin cuidado y por el que, hasta ese momento, no había movido un dedo. Las negociaciones se extendieron durante semanas hasta que el 29 de junio de 2019, dos meses y medio después de ser secuestrados, un hombre apareció con el dinero del rescate.

Nueve de cada diez actos de abordaje tienen lugar, hoy en día, en el Golfo de Guinea

Pero tampoco iba a ser tan fácil. El líder de los secuestradores, a quien todos llamaban ‘El jefe’, acusó al recién llegado (un hombre de unos 60 años) de traer poco dinero y le apuñaló en la pierna. Sin embargo, sirvió para que los seis secuestrados pudieran ser liberados y se conformaron con quedarse con el barco y el emisario que había llegado con el dinero. Sudeep y sus compañeros pudieron huir en la embarcación que había traído al hombre del dinero y, después de varias aventuras más (como quedarse sin gasolina) ser rescatados y volver a India.

Sudeep se ha podido casar desde entonces, aunque asegura que el dueño del barco en el que trabajaba aún le debe unos 9.000 euros en concepto de sueldos atrasados, pero al menos está vivo. El capitán Christos, por su parte, sigue negando que el MT Apecus estuviera involucrado en el tráfico ilegal de petróleo y no quiso responder a preguntas sobre el secuestro. Solo envió un correo electrónico en el que explica que "todo el personal secuestrado fue liberado y ha regresado a sus hogares, ¡gracias SOLO a los dueños!"

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios