Su vecino Irán tiene 58.200 casos

Prohibido decir 'coronavirus': la vía de Turkmenistán para tener cero casos

El más meridional de los 'istanes' es de los pocos países del mundo que todavía no han registrado ningún caso. Las autoridades han vetado la palabra en documentos oficiales

Foto: Un monumento en Asjabad, capital de Turkmenistán. (EFE)
Un monumento en Asjabad, capital de Turkmenistán. (EFE)
Autor
Tiempo de lectura6 min

Apenas un puñado de países escapan todavía de la pandemia de coronavirus, que globalmente ha infectado al menos a 1,3 millones de personas y se ha cobrado 70.000 vidas. Uno de ellos es Turkmenistán, el más meridional de los 'istanes' de Asia central. Mientras su vecino Irán se enfrenta a uno de los peores brotes de la pandemia (58.200 casos) y ha ordenado cierres de negocios y limitaciones a los eventos públicos, el opaco Turkmenistán ha decidido vetar la palabra 'coronavirus' de medios de comunicación locales y documentos gubernamentales. Cuatro meses después de que se declarara la epidemia, Turkmenistán sigue sin confirmar ningún caso de Covid-19.

La palabra 'coronavirus' ha desaparecido de los documentos informativos repartidos en hospitales, escuelas y centros de salud, que en su lugar hablan de "protección contra enfermedades respiratorias agudas". A los médicos se les ha prohibido hablar del coronavirus. Los medios oficiales, especialmente en la televisión, hacen carambolas y buscan mil sinónimos para no mencionar la palabra. En las calles de la capital, las fuerzas del orden han detenido a viandantes que estaban "esparciendo el pánico" por hablar del coronavirus o por usar mascarillas. El Gobierno turkmeno, dirigido por el autócrata Kurbanguly Berdymukhamedov, está aplicando medidas cada vez más restrictivas para evitar la expansión de la enfermedad, pero la palabra sigue estando vetada en los documentos oficiales y comunicados diarios.

El silencio total sobre un término en concreto puede parecer una estrategia algo estrambótica para evitar el pánico en la población por el coronavirus, pero estamos hablando de Turkmenistán, uno de los países más cerrados del mundo (superando a Corea del Norte, según el 'ranking' de Reporteros Sin Fronteras), un "agujero negro informativo" en el que Gobierno controla todos los medios y los pocos usuarios con conexión (entre el 15% y 20%, según las fuentes consultadas) solo pueden acceder a una versión de internet altamente censurada. También es el país del culto al líder, donde el predecesor de Berdymukhamedov llegó a nombrar varios meses del año con los nombres de sus familiares y donde al actual mandatario se le conoce como 'arkadag' (el protector).

"Al mismo tiempo que las autoridades del país implementan medidas más restrictivas en el marco de la lucha contra la propagación mundial del coronavirus, no hacen comentarios públicos sobre estas acciones, o sobre el virus. No se reconoce la presencia de la enfermedad en el país", explican desde Azatlyk, el servicio en turkmeno de Radio Free Asia/Radio Liberty (RFA/RL), cuyo acceso está bloqueado en el país.

"Las autoridades turkmenas y los medios estatales están evitando el uso de la palabra 'coronavirus' tanto como pueden para impedir la difusión de información sobre la situación interna de la pandemia", apunta por su parte a El Confidencial Jeanne Cavelier, directora de la sección para Europa oriental y Asia central de Reporteros Sin Fronteras. "Han hecho honor a su reputación adoptando este método tan extremo para limitar la información del coronavirus", añade.

Medidas, pero sin informar de ellas

Lo cierto es que se sabe muy poco de la expansión del coronavirus en el país, vecino de Irán (58.200 casos), Uzbekistán (397) y Afganistán (367, pese a la dificultad del diagnóstico), cuyos mayores socios comerciales y con más conexiones son Rusia (6.343), Irán y China. Los medios estatales están altamente censurados y apenas hay un puñado de medios independientes, muchos de ellos desde el exilio, cuyo acceso está bloqueado en el país. Según medios como 'Azatlyk' o 'Chronicle of Turkmenistan', el Gobierno ha comenzado a limitar los viajes entre provincias, ha establecido controles de temperatura a la entrada de la capital, Asjabad, habría creado instalaciones para mantener personas en cuarentena en varias provincias (pese a que todavía oficialmente no ha informado de ningún caso) y se ha instado a la población a quedarse en casa y extremar el lavado de manos. Se han pospuesto otras intervenciones hospitalarias, como cirugías. También se han cancelado vuelos con varios aeropuertos chinos. Los motivos, sin embargo, no son la pandemia de coronavirus, sino unas inconcretas "infecciones víricas estacionales agudas".

"Los canales de televisión estatales generalizan sus recomendaciones, llamándolas 'prevención de enfermedades respiratorias agudas estacionales" y otros sinónimos para hablar de la enfermedad contra la que se está luchando, reportan desde 'Azatlyk'. "Las autoridades de Turkmenistán no informan de las medidas que toman. No hubo declaraciones oficiales y mensajes para la población sobre las medidas tomadas por el Gobierno, o representantes del Ministerio de Salud, o los servicios epidemiológicos del país", añaden.

El presidente de Turkmenistán, Kurbanguly Berdymukhamedov. (Reuters)
El presidente de Turkmenistán, Kurbanguly Berdymukhamedov. (Reuters)

En las páginas oficiales del Gobierno, es casi imposible encontrar el término 'coronavirus'. Solo se incluye en una comunicación del 5 de marzo, en la que el Ministerio de Exteriores informa de que no se ha registrado ningún caso de coronavirus.

En la línea de no generar pánico entre la población, policías de paisano habrían practicado detenciones de ciudadanos que, en la capital, hablaban del coronavirus o llevaban mascarilla, según varios artículos de 'Azatlyk', que cita a fuentes sobre el terreno. "Las autoridades del país están intentando disuadir a la población de discutir problemas y expresar insatisfacción", sostienen.

Hierbas recomendadas por 'el protector'

A falta de mascarillas, en las herboristerías se está empezando a vislumbrar un desabastecimiento o brusca subida del precio de la 'yuzarlik', una hierba típica de la región que está siendo promocionada por la narrativa gubernamental como una perfecta receta natural contra esas "infecciones víricas respiratorias estacionales agudas". A mediados de marzo, una delegación de la ONU se reunió con parte del Gobierno de Berdymukhamedov para hablar de "la cooperación sanitaria". El comunicado posterior emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores incidía durante párrafos y párrafos en los beneficios de la 'yuzarlik' y otras hierbas. El 30 de marzo, se publicó un vídeo con participación de un conocido cantante local en el que recomienda un té de esas hierbas para combatir esa enfermedad sin nombre.

Curiosamente, ese té de hierbas 'yuzarlik' es uno de los remedios propuestos por el propio Berdymukhamedov en uno de sus cientos de libros publicados (es un autor muy prolífico, sobre un amplio abanico de temas).

"Para aumentar la resistencia del cuerpo a las enfermedades, debe adquirir el hábito de beber tés curativos de plantas medicinales (...) que se describen en el libro enciclopédico de nuestro querido presidente de Turkmenistán", afirma el vídeo, que se difunde varias veces al día en canales estatales como Yashlyk.

Mientras tanto, el opaco país, que posee en torno al 10% de las reservas mundiales probadas de gas y sería el cuarto país con mayores yacimientos, según el Statistical Review of World Energy de la petrolera BP en 2018 (aunque otras fuentes como CIA Factbook lo rebajan unos cuantos puestos), se convierte en una excepción cada vez más extraña en la pandemia global de coronavirus. Aunque si los propios ciudadanos no saben cómo nombrarlo, ¿cómo van a sospechar que lo tienen?

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios