el restablecimiento llevará horas

"Tengo 2 niños chicos. La bomba de agua no va": así se vive el gran apagón argentino

La empresa Edesur ha informado que se trata de “una falla masiva en el sistema de interconexión eléctrica dejó sin energía a toda la Argentina”

Foto: Ciudadanos asisten a votar en las elecciones de gobernador de la provincia de Santa Fe. (EFE)
Ciudadanos asisten a votar en las elecciones de gobernador de la provincia de Santa Fe. (EFE)

“¡Me quiero morir! Tengo dos hijos pequeños y llevo desde primera hora de la mañana sin luz. La bomba general de agua también está afectada. ¡Qué bajón!”. Liza Nikitina es una traductora rusa que vive en Buenos Aires junto a su marido argentino. Es una de las 48 millones de personas afectadas por el apagón que ha dejado a oscuras Argentina y Uruguay desde las 7.00 de la mañana de este domingo y que el gobierno de Macri ha admitido que tardará dos semanas en determinar las causas del mismo.

La empresa Edesur informó que se trataba de “una falla masiva en el sistema de interconexión eléctrica dejó sin energía a toda la Argentina”. Un par de horas después, esta misma distribuidora eléctrica ofreció más detalles desde su cuenta de Twitter: “Comenzó el ingreso de generación eléctrica al sistema interconectado de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Se inicia el proceso de normalización que demandará varias horas”. Mientras tanto, el hashtag #Apocalipsis se convirtió rápidamente 'trending topic' en las redes sociales.

“Yo también amanecí sin luz. En todos mis grupos de Whatsapp la gente comenta que está sin electricidad. Mis amigos en Córdoba están en la misma situación. El apagón es general y afecta a todo el país”, confirmó la estudiante de Comunicación Audiovisual Paloma Poncini desde Núñez, un barrio en el norte de Buenos Aires. “Las calles están desiertas e incluso es peligroso salir porque no funcionan los semáforos. Las tiendas que suelen abrir los domingos están cerradas en mi barrio. Tampoco hay wifi y el internet en el celular va cada vez más lento”, agregó.

"Tengo 2 niños chicos. La bomba de agua no va": así se vive el gran apagón argentino

Este apagón masivo se produjo en el Día del Padre, una fiesta muy popular en Argentina, que se suele celebrar con comidas caseras y grandes reuniones familiares. La fuerte lluvia, que comenzó el sábado, también contribuye a aumentar la sensación de caos en la capital. Este domingo, además, se celebraron elecciones en cuatro provincias. Santa Fe, Formosa y San Luis eligieron a sus gobernadores prácticamente a oscuras. También se votó en Tierra del Fuego, pero allí el servicio eléctrico estaba funcionando con normalidad. En Santa Fe la votación empezó con retraso. Incluso el candidato Antonio Bonfatti, del partido oficialista, tuvo que recorrer a la luz de velas y de los móviles para ejercer su derecho de voto.

Incluso el candidato Antonio Bonfatti, del partido oficialista, tuvo que recorrer a la luz de velas y de los móviles para ejercer su derecho de voto

La Secretaría de Energía de Argentina achaca la avería al mal tiempo. “Las tormentas del litoral sacaron de sistema líneas de Yacyretá - Salto Grande. Eso saca de sincronismo a las centrales eléctricas de todo el país que tienen protección automática cuando se altera la frecuencia de 50 Hz”, explicaaron fuentes oficiales. A las 10 de la mañana del domingo empezó el proceso de reestablecimiento energético y a las 11 cerca de 75.000 usuarios habían recuperado el suministro. Sin embargo, no hay información precisa sobre cuándo el servició volverá a la normalidad. La empresa Edesur se limitó a informar que el procedimiento “llevará horas”.

Los apagones son bastante frecuentes en Argentina, que desde hace dos décadas vive crisis energéticas intermitentes. “Ya estamos acostumbrados. La luz se suele cortar especialmente en el verano y en el sur de la capital”, asegura Paloma Poncini. El de este domingo, sin embargo, es un corte excepcionalmente grave y trae a la memoria de los argentinos el mayor apagón de la historia por cantidad de afectados y por duración, que ocurrió del verano de 1999. En febrero de aquel año, 10 barrios porteños y unas 600 mil personas se quedaron sin luz y sin agua durante 11 días, soportando temperaturas superiores a los 30 grados.

Fotografía de un pasillo en el colegio electoral instalado en la Escuela Nacional. (EFE)
Fotografía de un pasillo en el colegio electoral instalado en la Escuela Nacional. (EFE)

En noviembre de 2002 hubo otro gran apagón de menor duración, pero con más consecuencias entre la población: más de 13 millones de personas en Buenos Aires y otras ocho provincias se quedaron sin luz. Hasta ahora había sido la peor falla en cuanto a número de afectados simultáneos desde la privatización del servicio. La eléctrica argentina Edesur pertenece en un 43% a la italiana Enel, accionista mayoritario de la española Endesa. “Yo no recuerdo un apagón de estas dimensiones. Lo máximo que hemos estado sin luz han sido cuatro o cinco horas. En invierno los cortes no son habituales y nos ha pillado desprevenidos”, contaba el periodista español Pablo Ramón, que viven en Argentina desde hace dos años.

Buenos Aires parecía este domingo una ciudad fantasma. “La mayoría de los comercios están cerrados. Solo he visto algunos quioscos y una frutería abierta. Los comerciantes y sobre todo los dueños de los restaurantes se quejan de las pérdidas brutales que van a sufrir justo en el Día del Padre. Además, es un caos intentar cruzar las calles”, relataba Pablo Ramón.

"Es un caos intentar cruzar las calles"

Sin embargo, no todos los barrios de Buenos Aires se paralizaron. “Yo vivo en Palermo, cerca de la Embajada de los Estados Unidos. A lo mejor es por eso que tengo electricidad. Pero una amiga que vive cerca del Hospital Militar me acaba de contar que no puede salir de casa porque su portal es eléctrico, y no es la única. Varios amigos están bloqueados en casa, entre otras cosas porque circular sin semáforos es un riesgo. Además mucha gente está sin agua porque el sistema en muchos edificios requiere electricidad para funcionar”, contaba el consultor Leonardo Rossi. Las autoridades han pedido que se haga “un uso racional del agua” hasta que vuelva la luz.

El problema eléctrico también está causando trastornos en Uruguay, donde se estima que hay entre 700.000 y un millón de afectados. Más de 250.000 viven en Montevideo. “Me levanté hace poco y no había electricidad ni wifi. El móvil va muy lento, pero de momento tenemos agua”, informa desde la capital Rita de Cássia, una actriz brasileña afincada en este país. “En Montevideo no ha sido tan grave como en Argentina. Ha durado unas cuatro horas a lo sumo. La situación ya está volviendo a la normalidad”, agregó Graciela, una profesora uruguaya. A lo largo de la mañana, la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) informó que “se está levantando el sistema desde cero”, por lo que algunas ciudades del litoral están recuperando el servicio.

Además, en Paraguay y en algunas ciudades de Chile se registraron algunos cortes eléctricos. En Paraguay, donde unas fuertes inundaciones han afectado en los últimos meses a 325.000 personas, se han registrado incidencias de menor importancia en las zonas cercanas a la frontera con Argentina, concretamente Ayolas, Villalbin, Pilar y las ciudades aledañas. Por su parte, la filial chilena de Enel ha informado que una de las mayores incidencias se produjo por un objeto extraño sobre el tendido eléctrico y que se está trabajando para reestablecer el servicio. Finalmente, desde Brasil la Compañía Estatal de Energía Eléctrica (CEEE) y la empresa Río Grande Energía han negado que se hayan producido problemas eléctricos en el sur del país.

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