¿Quién gana con los incendios en Portugal?
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EL 99% son provocados

¿Quién gana con los incendios en Portugal?

Las autoridades tienen claro el perfil: entre 20 y 40 años, desempleado, con nivel bajo de escolaridad y con problemas de alcoholismo. "No suele haber una motivación de ganar dinero"

placeholder Foto: Un residente utiliza una manguera de jardín para ayudar en la extinción de un incendio en Funchal, isla de Madeira, el 10 de agosto (Reuters).
Un residente utiliza una manguera de jardín para ayudar en la extinción de un incendio en Funchal, isla de Madeira, el 10 de agosto (Reuters).

Los expertos calculan que cerca del 99% de los incendios en Portugal, como los que han arrasado Madeira en las últimas semanas, se deben a causas humanas, ya sea por descuidos, patologías o motivos delictivos, pero aún hay una gran incógnita sobre los intereses económicos que puede haber detrás de un gran fuego. Portugal ya acumula la mitad de las hectáreas calcinadas del área total que se ha quemado en la UE en lo que va de año, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, y es el más afectado por los fuegos en el continente en los últimos años.

Un estudio del Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques luso señala que detrás del 99% de los incendios está la mano del hombre, y las autoridades portuguesas han detenido a cerca de 570 incendiarios desde 2010. En base a estas detenciones, la Policía Judiciaria (PJ) lusa ha elaborado varios informes para determinar el perfil del incendiario, que no han arrojado mucha luz sobre los posibles motivos económicos que pueden llevar a provocar un incendio. "No suele haber una motivación específica de ganar dinero. Son rarísimos los casos, no han aparecido en los datos de nuestra investigación", explicó a la agencia Efe el psicólogo forense Rui Abrunhosa Gonçalves, que participó en la elaboración de algunos informes.

Las autoridades tienen claro el perfil: un adulto joven de entre 20 y 40 años, desempleado, con nivel bajo de escolaridad, sin relaciones afectivas y con problemas de alcoholismo. Algunos presentan dificultades cognitivas o tienen un historial psiquiátrico detrás, especialmente por depresión. El psicólogo apuntó que es importante distinguir entre pirómanos e incendiarios, pues los primeros, un número reducido, tienen una patología y cuentan con una "perspectiva organizada y obsesiva del crimen". Por el contrario, los incendiarios reaccionan así "por frustración, motivos frívolos o venganza y su decisión de iniciar un fuego puede estar basada en cierta impulsividad".

En Portugal son muchas las voces que se han alzado para denunciar que detrás de estos incendios está el hombre, como el presidente del Gobierno de Madeira, Miguel Albuquerque, donde las llamas causaron tres muertos y miles de desalojados. "Ha llegado el momento de que acabemos con la cuestión políticamente correcta y comencemos a llamar las cosas por lo que son. Estos incendios tienen una matriz criminal", dijo. Popularmente se ha señalado a sectores como el urbanístico, el ganadero, los productores de madera o la industria de pasta de papel como posibles beneficiarios de un incendio.

Expertos forestales alertaron sobre el aumento del eucalipto en la floresta portuguesa, árbol de rápido crecimiento aprovechado como materia prima por papeleras y productores de madera y que se asocia con los incendios por ser más inflamable. Es la especie predominante en Portugal (un cuarto de la masa forestal,) y según el Instituto de Conservación de los Bosques el 59 % de las áreas autorizadas a ser repobladas entre enero de 2015 y marzo de 2016 fueron de eucalipto.

Fuentes del gabinete del CEO de The Navigator Company, una de las principales papeleras de Portugal y antigua Portucel, negaron a la agencia Efe que la presencia del eucalipto sea un desencadenante. "No es verdad que el eucalipto sea responsable por la propagación de incendios. En Portugal, en las áreas con gestión profesional de alcornoque, eucalipto o pino, el peligro de incendio es deliberadamente reducido", defendieron. Para repoblar una zona forestal "debe haber una aprobación por parte de las autoridades competentes", por lo que "los incendios no hacen que la replantación sea más fácil".

La empresa destina tres millones de euros anuales a la prevención y combate de los fuegos e integra junto a la otra gran papelera lusa, Altri, un agrupamiento dedicado a la lucha contra incendios. "No puede haber interés económico en una situación terrible (...), para nosotros tiene un efecto negativo", aseguran.

La ley portuguesa establece penas de prisión de tres a nueve años por provocar un incendio.

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