admite su papel "complementario" en la economía

El Gobierno de Cuba reconocerá como 'pymes' los negocios privados

La medida trata de cubrir el vacío legal existente, dado que muchos "trabajadores por cuenta propia" han prosperado e incluso tienen empleados contratados de forma irregular

Foto: Un cuentapropista autorizado trabaja como zapatero en una calle de La Habana, en febrero de 2012 (Reuters)
Un "cuentapropista" autorizado trabaja como zapatero en una calle de La Habana, en febrero de 2012 (Reuters)

Cuba se prepara para dar un salto gigantesco en el proceso de apertura económica, mediante una medida que supondrá un espaldarazo a la iniciativa privada entre la población. El Partido Comunista (PCC) se dispone a reconocer legalmente a las pequeñas y medianas empresas de propiedad privada y a dotarlas de personalidad jurídica propia. La decisión fue tomada durante el VII Congreso del PCC el pasado abril, dos de cuyos debates centrales han sido publicados íntegramente esta semana en sendos cuadernillos que están a la venta en los quioscos del país, según informa el diario oficial “Granma”

Aunque el Gobierno cubano ya reconoce la posibilidad de cierta iniciativa económica privada -los llamados trabajadores por cuenta propia, conocidos popularmente como “cuentapropistas”, una categoría en que caben varios cientos de oficios, desde la peluquería hasta la propiedad de restaurantes o casas de huéspedes-, la nueva medida les permitirá registrar legalmente sus negocios como “empresa”. Esto, además, dará cobertura legal a determinadas prácticas que existían, como la contratación de trabajadores, pero que se encontraban en un limbo regulativo.

Las “personas naturales cubanas” podrán establecer "pequeños negocios realizados en lo fundamental por el trabajador y su familia" como "empresas privadas de mediana, pequeña y micro escalas, según el volumen de su actividad y cantidad de trabajadores, reconocidas como personas jurídicas", se indica en los documentos. El PCC reconoce el papel de las 'pymes' como parte “complementaria” de la economía, y admite que "la propiedad privada sobre determinados medios de producción contribuye al empleo, a la eficiencia de la economía y al bienestar, en un contexto donde priman las relaciones socialistas de propiedad".

Niuris Higueras, propietaria del restaurante Atelier de La Habana, en marzo de 2016 (EFE)
Niuris Higueras, propietaria del restaurante Atelier de La Habana, en marzo de 2016 (EFE)

Una medida esperada

La medida no ha tomado por sorpresa a los observadores, que la venían esperando desde la intervención del Presidente Raúl Castro en el discurso inaugural del VII Congreso, en el que habló de la existencia 'de facto' de estas 'pymes', pero “sin la debida personalidad jurídica”. "El llamado TPCP [cuentapropismo] desbordó ampliamente, a veces de manera legal o de forma expedita y subterránea, sus funciones originales de apoyo a los ingresos de algunos sectores de la población”, escribe Ovidio D'Angelo Hernández en la publicación “Cuba Posible”, una revista de pensamiento crítico que define su línea editorial como de “oposición leal”.

“El problema comienza a surgir cuando de esas microagrupaciones emergen otras “pequeñas”, medianas y mayores empresas en las que los titulares cuentapropistas (en realidad patrones capitalistas de diverso nivel) contratan a otros trabajadores, de manera que comienza a extenderse una forma de explotación de fuerza de trabajo que va engrosando capitales, más allá de que no todos los derechos laborales se cumplan”, indica D'Angelo. “Algunos de esos negocios, inclusive, mantienen una forma encubierta de inversión de capital extranjero que también comparte las ganancias de una manera ilegal, como forma de explotación del trabajo asalariado”, explica. Este tipo de disfunciones son las que tratará de corregir la nueva normativa.

Los documentos, sin embargo, no especifican qué implica ese nuevo estatus legal, ni si se les otorgarán derechos adicionales, como la capacidad de importar o exportar productos. La necesidad de abastecimiento es, de hecho, una de las grandes dificultades a la hora de emprender un negocio en Cuba, y hasta ahora los “cuentapropistas” recurren a tiendas estatales, el mercado negro o los viajes de parientes y conocidos al extranjero. La posibilidad de permitir redes de mayoristas y una modificación fiscal son dos de las cuestiones más candentes que se derivarán de la medida.  

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios