PRIMER EMBAJADOR DEL PAÍS EN ESPAÑA

“No juzgues a Corea del Norte desde las reglas de tu país. Es hipócrita”

El primer embajador de Corea del Norte en España, Kim Hyok-Chol, lleva 14 meses en su cargo. No elude ninguna pregunta a 'El Confidencial', ni las incómodas, ni las políticas, ni las más personales

Foto: Kim Hyok-Chol, embajador de Corea del Norte en España. (Foto: D.Muñoz)
Kim Hyok-Chol, embajador de Corea del Norte en España. (Foto: D.Muñoz)

Lejos de las grandes embajadas del centro de Madrid, Corea del Norte ha decidido instalar la suya, la primera en España, en un chalé alejado del mundanal ruido de la capital. No es una vivienda cualquiera. Está en la zona pudiente de Aravaca y cerca de donde ha decidido vivir el expresidente Zapatero. Uno espera encontrarse grandes medidas de seguridad para entrar en un trocito del país más hermético del mundo, pero sólo vigilan dos pequeñas cámaras de seguridad cuando se pulsa el timbre de la puerta.

Una placa y una bandera indican que entramos en territorio de Corea del Norte. Aquí trabajan y viven sólo cuatro personas, además del embajador Kim Hyok-Chol, su mujer y sus dos hijas. Kang, el secretario, estudió español en Cuba pero su jefe sólo habla inglés y sabe que aprender español es una tarea pendiente que sus dos hijas tienen, ahora, al alcance de la mano.

En esta charla con El Confidencial habrá cinco protagonistas claros: el embajador, los dos líderes que presiden la sala donde se realiza el encuentro (abuelo y padre del actual líder Kim Jong-un), EEUU -nombre repetido hasta la saciedad- y la falta de objetividad de los periodistas, dice, a la hora de hablar de Corea del Norte.

“Estamos de acuerdo con que la libertad de expresión es obligatoria y eso significa que los periodistas tienen la obligación de contar la verdad a los lectores”, apunta el embajador sobre las informaciones que se publican en España sobre su país. “Muchos periodistas intentan demonizar nuestra república con ideas prefabricadas. Por supuesto que hay grandes diferencias entre nuestros sistemas, nuestra ideología, nuestra historia… Pero eso no quiere decir que tengan derecho a hacer reportajes menos objetivos”.

Placa a la entrada de la embajada de Corea del Norte. (Foto: D. Muñoz)
Placa a la entrada de la embajada de Corea del Norte. (Foto: D. Muñoz)

“Cada país elige su sistema”

Corea del Norte intenta abrirse al mundo y ha instalado varias embajadas en Europa con la idea de acercar posiciones. Hablar con los periodistas es una buena forma de convencer a Occidente de que ni su país es tan malo, ni las libertades son la panacea. Kim Hyok-Chol responde a todas las preguntas, incluso las incómodas, pero en algunas prefiere no hacerlo de manera directa, sino esperar a que las conclusiones las saque quien escucha. Si se le pregunta por la posibilidad de mostrar disconformidad con las decisiones del líder en Corea del Norte, el embajador se remite a nuestra monarquía. Nos recuerda el reinado de Juan Carlos I durante 40 años y la transición a su hijo. Para el embajador, el rey y el líder de Corea del Norte ejercen la misma función, representar la unión de cada país. “Los gobiernos pueden cambiar en cualquier momento pero el centro de la unidad debe ser preservado por todos”.

El sistema comunista-paternalista está en las venas de los coreanos. El líder “cuida y mejora” la vida de las personas. Siempre y sin excepción, por eso el embajador no comprende que en nuestro país se desahucie a las personas y ni siquiera entiende el motivo (“por no pagar impuestos o algo así”, dice). “¿Cómo puede alguien ser desahuciado de su casa? En mi país no hay impuestos, el Estado está obligado a proveer vivienda gratuitamente”.

Sobrevuela la idea constante de que la crítica occidental está basada en el desconocimiento absoluto. “Te recomiendo que estudies y entiendas la historia y las verdaderas costumbres de la gente antes de juzgar”. Y no será el único ‘consejo’ de la charla.

'¿Cómo puede alguien ser desahuciado de su casa? En mi país no hay impuestos, el Estado está obligado a proveer vivienda gratuitamente'

¿Podría ser Corea del Norte, algún día, una democracia como Occidente? “¿Piensas que es justo que los candidatos hagan campaña, debatan y se gasten millones de dólares en unas elecciones? ¿Es justo? No creo que el resto de la sociedad pueda justificar ese sistema de elecciones. Cada país tiene derecho a elegir su sistema político así que te recomiendo no juzgar a mi país desde las reglas del tuyo. Eso es una hipocresía”, sentencia el embajador.

“Hay prisioneros, no prisioneros políticos”

Crudas historias sobre torturas contadas por sus propios compatriotas huidos del país persiguen a Corea del Norte. No hay reportaje sobre la dictadura de Kim Jong-un que no se contrarreste con un relato desgarrador de quienes dejaron atrás su país y acabaron en territorio del enemigo. ¿También son mentiras sus relatos como los reportajes periodísticos? Lo son para embajador. “Los desertores, que cometieron crímenes contra mi país y huyeron, intentaron conseguir dinero fabricando historias, como si fueran gente importante. Crearon esas historias contra mi país y los simpatizantes de EEUU y de los países europeos les admiran a pesar de contar mentiras. En mi país hay prisioneros y prisiones, por supuesto, pero no hay prisioneros políticos ni prisiones políticas”.

Sí existe, dice el embajador, una situación de preguerra, e intenta centrar la conversación en todo momento en la amenaza de EEUU y en la idea de defensa de Corea del Norte. “Los americanos y Corea del Sur han movilizado a sus militares”, explica, para “anular nuestro sistema y hacerse con toda la península”. Por eso, justifica, existe una fuerte inversión en la carrera nuclear. “Hubo diálogos con EEUU tras el fin de la Guerra Fría para solucionar el conflicto nuclear pacíficamente. Pero los esfuerzos fueron vanos. EEUU nunca han mantenido sus promesas así que tuvimos que desarrollar armas nucleares para prevenir la guerra”.

Un momento de la entrevista en la embajada. (Foto: D. Muñoz)
Un momento de la entrevista en la embajada. (Foto: D. Muñoz)

Y no las destruirán hasta que esa amenaza de guerra no desaparezca. “No querríamos mantener las armas para siempre pero las necesitamos para defendernos”. Kim Hyok-Chol es optimista en pensar que esta tensión finalizará en un futuro próximo. “Cada día me pregunto cuándo acabará esta guerra”, dice. “Mi generación nació con esa amenaza”. Pero asegura que “la paz y la reunificación” es una tendencia actual. Mientras exista esa tensión seguirán enseñando generación tras generación que están en guerra, que es inminente y que deben estar preparados. No hay espacio para otra cosa en la mente de los jóvenes coreanos.

Y es que mientras el resto del mundo vive inmerso en una globalización gracias a internet, Corea del Norte restringe el conocimiento exterior. “Es cierto que mi gente no conoce internet, ni Facebook, ni Twitter; es cierto que mi gente no conoce los crímenes que pasan en las grandes sociedades, no saben lo que ocurre con la homosexualidad, es verdad”, contesta a la idea de hermetismo de su país. No conocen internet, pero tampoco las ‘maldades’ de una sociedad occidental. Niega, sin embargo, que ese desconocimiento de las nuevas tecnologías implique la ignorancia de la historia y el desarrollo del mundo.

Kim Hyok-Chol justifica, otra vez, que lo de fuera no es mejor que lo hay que dentro de su país y que su objetivo con el cierre hermético es preservar “su manera de vivir pura”. “Por ejemplo, en mi país, comparado con el resto del mundo, no hay crímenes inesperados. Hemos mantenido nuestra historia pura. EEUU siempre se queja de que tenemos prisiones políticas y ellos son el país con el mayor número de cárceles del mundo”.

'EEUU nunca ha mantenido sus promesas así que tuvimos que desarrollar armas nucleares para prevenir la guerra'

Sin embargo, sus hijas de 14 y 8 años se criarán en España mientras dure el mandato de su padre, relacionándose con niñas de su edad. Dice el embajador, en su respuesta más personal, que le preocupa que ambas pierdan su identidad. “La gente me dice que no es buena idea criar una hija adolescente en Europa y no sé qué significa”, bromea. Está encantado, sin embargo, que esta estancia les permita aprender español y convivir en una sociedad “tan fraternal”. “Estoy impresionado con esto. La verdadera razón por la que el turismo en España se desarrolló tan rápido fue el corazón de los españoles y su manera de disfrutar la vida”.

Pero también tendrá que convivir con el humor de nuestro país, donde alguien bromea con un perfil falso de su líder en Twitter. Con el gesto más serio de toda la entrevista, incluso más que cuando ha hablado de ‘los desertores’, señala que en 14 meses es la primera vez que alguien le habla de esto. “Nuestra gente ama a sus líderes, igual que aquí aman a sus líderes religiosos. Si alguien los ataca, se enfadan. Es lo mismos para nosotros. Si alguien tiene sentido común, no creo que esté de acuerdo con ello”.

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