CUATRO SEMANAS PARA EL REFERÉNDUM

Los jóvenes que, con idependencia o unión, van a hacer historia en Escocia

El próximo 18 de septiembre los escoceses decidirán su futuro. Y los jóvenes han demostrado que su participación puede revolucionar votaciones claves.

Foto: Jack Capener, de 16 años, y residente en Edimburgo. Votará no al referéndum porque no confía en los planes de Salmond (Reuters).
Jack Capener, de 16 años, y residente en Edimburgo. Votará "no" al referéndum porque "no confía en los planes de Salmond" (Reuters).
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    En el Reino Unido, lograron desestabilizar a Westminster impidiendo que ninguno de los dos partidos mayoritarios obtuviera mayoría absoluta, un escenario insólito que no se veía desde 1974. En España, rompieron con el bipartidismo en unas elecciones europeas en las que llevaron a la formación Podemos a ocupar todas las portadas. La pregunta ahora es: ¿Harán también historia en Escocia?

    El próximo 18 de septiembre, los residentes en Escocia votarán en un referéndum donde se les preguntará si quieren cortar el cordón umbilical que les mantiene unidos a Londres desde los últimos tres siglos. Y, por primera vez, los ciudadanos de 16 y 17 años están llamados a las urnas. En los últimos años, los jóvenes han demostrado que su participación puede revolucionar votaciones claves. Así que no es de extrañar que las intenciones de este grupo se hayan convertido en uno de los principales objetos de estudio a menos de cuatro semanas del trascendental plebiscito.

    En 2012, fue el propio Alex Salmond, ministro principal escocés, quien más insistió durante sus negociaciones con el Gobierno central para incluir a los menores de 18 años. No hay que olvidar que dos años antes, el apoyo de los jóvenes a los Liberal Demócratas en las generales había sido vital para que la formación vencedora no lograra la mayoría absoluta. La última vez que se había visto un hung parliament había sido en el siglo XVIII. Por lo tanto, según los expertos, el nacionalista pensó que el impulso de la llamada “generación selfie” podría ayudarle en su sueño separatista.

    Megan Mckay, de Macduff. Votará sí.
    Megan Mckay, de Macduff. Votará sí.

    El “no” sigue liderando los sondeos

    Los sociólogos le vinieron a dar la razón. Por lo general, es un perfil más revolucionario y con oposiciones opuestas a las de sus progenitores. Hay que recordar que en 2012, la ventaja de la unión con respecto a la secesión era más pronunciada. Con todo, el “no” sigue liderando ahora los sondeos. El último publicado en la BBC refleja un 51% para la unión, un 38% para la independencia y un 11% para los indecisos.

    La estrategia nacionalista tenía, por tanto, su fundamento. Sin embargo, en la recta final de la consulta un estudio elaborado por la Universidad de Edimburgo revela que menos de un tercio de los votantes de entre 16 y 17 años votará a favor de la secesión. Quitando a los indecisos, la investigación refleja que los que están a favor de la unión representan un 64% (el año pasado era un 72%) con respecto al 36% que apoya la separación (el año pasado el 28%).

    Jan Eichhorn, profesor del departamento de Sociología y Políticas y uno de los responsables de la investigación, asegura a El Confidencial que, en cualquier caso, su voto “no será decisivo” para el resultado ya que representan menos de 3% del electorado.

    El académico señala que la gran mayoría de los entrevistados ha tendido más en cuenta razones pragmáticas que cuestiones de identidad a la hora de hacer su elección. En este sentido, es importante subrayar que el 38% se sentía más escocés que británico y sólo el 5% se definía más británico que escocés.

    Sophie Johnstone, de 16 años, y de Dumfries. No ha decidido aún qué votará en el referéndum (Reuters).
    Sophie Johnstone, de 16 años, y de Dumfries. No ha decidido aún qué votará en el referéndum (Reuters).

    Salmond: “Luchamos por la libertad”

    Esta generación nació después de que se celebrara el referéndum de 1997, donde se votó a favor de recuperar el Parlamento escocés, cuyo poder se había transferido por completo a Londres tras el Acta de Unión de 1707. Su llegada al mundo también se produjo después del gran éxito cinematográfico de Braveheart de Mel Gibson. La anotación es importante. La semana pasada, al presentar su propia “declaración de oportunidad”, Salmond se hizo suya alguna de las frases más emblemáticas del filme: “No luchamos por la gloria, riqueza u honores, sino por la libertad, eso a lo que ningún hombre honesto nunca renuncia”.

    A pesar de que tras firmarse el acuerdo con Londres muchos criticaron que se dejara participar a un grupo que, por lo general, no muestra interés en la política, precisamente una de las conclusiones que más ha llamado la atención a Eichhorn es lo implicados que se sienten.

    El 46% muestra “interés en gran parte” por la política con respecto al 32% que dice “no tener mucho”. En los adultos, sólo el 22% mostraba gran parte de interés. “Hay que recalcar que este referéndum no se trata de políticos o de partidos. Lo que está en juego son consecuencia reales para su futuro y es por eso por lo que están tan comprometidos”, explica.

    El académico señala además que otra de las grandes consecuencias que tendrá el voto de los jóvenes será en el índice de participación. “Mientras que en las últimas elecciones escocesas fue de alrededor de un 50%, en el plebiscito de septiembre se prevé de un 80%”, añade.

    Al igual que los más mayores, la economía es uno de los temas que más preocupa. Aunque Anne, una alumna de la Universidad de St. Andrews, asegura que teme más por la educación. “Aquí más que el título importa dónde has estudiado. Esta universidad es muy prestigiosa y en caso de separación no quiero que mi currículo se vea perjudicado”, explica a este diario.

    Lachlan Eggo, de Dumfries, 16 años. Sigue indeciso respecto a su voto (Reuters).
    Lachlan Eggo, de Dumfries, 16 años. Sigue indeciso respecto a su voto (Reuters).

    “Ya no se vota lo que se ha escuchado en casa”

    A la hora de depositar la papeleta en la urna, el 50% de los jóvenes coincidirá en la elección con sus padres. “Hace 20 o 30 años se votaba lo que se había escuchado en casa, pero ahora las cosas han cambiado. La mayoría no forma sus opiniones políticas por lo que habla con sus padres sino por lo que lee en las redes sociales o las discusiones que se plantean en los colegios”, explica Eichhorn.

    La Comisión Electoral estipula los materiales que no se pueden utilizar por las instituciones públicas a menos de 28 días de la consulta para no influir en la decisión del electorado. Pero en ningún momento se pronuncia sobre si las campañas a favor y en contra de la independencia pueden visitar los centros educativos.

    Con el curso escolar inaugurado esta semana, 26 de los 32 municipios que componen Escocia anunciaron ayer que restringirán el acceso a las aulas tanto a la campaña del Sí a la secesión como a la de Mejor Juntos. Con todo, sí dejaran hablar del referéndum a los alumnos.

    La campaña independentista sí se ha mostrado más activa en colegios y universidades. Por su parte, la unionista ha preferido centrarse en las mujeres de mediana edad en la recta final ya que, según los sondeos, son las mayores indecisas. 

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