EL TEA PARTY, OTRA VEZ SOBRE LA CASA BLANCA

Los “pájaros locos” contra el gasto público y la deuda en Estados Unidos

Han sido comparados con los talibanes por su “fanatismo” y su “poder destructivo”. Forman un grupo heterodoxo y muy joven para la política

Foto: El senador Rand Paul en una protesta del Tea Party contra el programa sanitario de Obama. (Reuters)
El senador Rand Paul en una protesta del Tea Party contra el programa sanitario de Obama. (Reuters)

Han sido comparados con los talibanes por su “fanatismo” y su “poder destructivo”. Pero también con Gandhi por sus tácticas de “resistencia pacífica”, con el Che Guevara por su “vocación revolucionaria”, con Silvio Berlusconi por practicar la “antipolítica” y con los míticos Padres Fundadores por defender los valores sobre los que se yergue la primera potencia mundial. Nunca faltan símiles con los que retratar al Tea Party.

 

En Estados Unidos suscitan infinitas burlas, bastante odio y la admiración de una minoría. Forman un grupo heterodoxo y muy joven para tratarse de política. En cierta manera, desprecian la ciudad en la que viven (Washington D.C.), el lugar en el que trabajan (el Congreso) y su fuente de ingresos (gasto público federal), que consideran parte de una maquinaria viciada y corrupta que ellos pretenden poner a dieta, triturar y transformar desde dentro.

 

El tea party se manifiesta en contra del escándalo del escrutinio del irs
El tea party se manifiesta en contra del escándalo del escrutinio del irs
Ideológicamente, basculan en un doble eje: conservadurismo religioso e ideas libertarias. Con millones de matices. Algunos defienden el creacionismo, otros se oponen a las intervenciones militares de Estados Unidos en el extranjero, los hay que están a favor de legalizar el consumo de marihuana y la inmensa mayoría considera que el advenimiento de Barack Obama es lo más parecido a las profecías de Nostradamus.

 

Dicen dar prioridad a sus electores sobre los lobbies de Washington y sobre las grandes empresas que financian a su propio partido, el republicano. Manejan con habilidad las redes sociales y dedican más tiempo a mimar a sus seguidores que a asistir a cócteles de poderosos inside the beltway, en la burbuja capitalina.

 

Considerados una simple anécdota hace no tanto tiempo, el Tea Party ha “secuestrado” al “Gran Viejo Partido” con tácticas de guerrilla política. Han ido ganando terreno en el Capitolio ante una vieja guardia conservadora (los McCain, Bush, etcétera), que asiste entre incrédula y consternada al espectáculo, presenciando cómo sus opciones de ganar las próximas elecciones presidenciales se reducen , a pesar de los muchos errores de Obama.

 

Conferencia de prensa del presidente barack obama en washington
Conferencia de prensa del presidente barack obama en washington
Este otoño han vuelto a lanzarse sobre la Casa Blanca, contra el gasto público y la reforma sanitaria de los demócratas, propiciando un cierre del Gobierno que sólo una minoría del electorado republicano apoya y bloqueando la financiación de un país que consideran enfermo, adicto a la deuda. El Departamento del Tesoro calcula que el plazo para elevar el techo de deuda y evitar un colapso económico se acaba este miércoles. Pactar para evitarlo depende de la Casa Blanca pero, sobre todo, de la punta de lanza del Tea Party en el Capitolio, esa bancada a la que el senador republicano John McCain ha bautizado como “los pájaros locos”. Ellos son sus principales exponentes:

 

1. Ted Cruz. Darth Vader en la Ivy League.

 

El senador Ted Cruz (Reuters)
El senador Ted Cruz (Reuters)
Hijo de un exiliado cubano y nieto de un revolucionario castrista desencantado, se graduó en Princeton y en la Escuela de Leyes de Harvard. Su formación académica brilla dentro del Tea Party, donde no abundan las orlas de la Ivy League (la liga de las grandes universidades de EEUU). Es senador por Texas desde el año pasado y se ha convertido en tiempo récord una de las estrellas emergentes del partido gracias a su capacidad para sacar de quicio a sus enemigos (y a muchos compañeros).

 

Cruz utiliza siempre las mismas botas de cowboy para las peleas importantes y el mes pasado protagonizó una maniobra histórica de filibusterismo parlamentario contra la reforma sanitaria de Obama. Se pasó 21 horas hablando sin parar en el Senado. Durante su perorata comparó a los demócratas con el partido nazi, leyó un cuento a su hija (que lo estaba viendo por televisión) e interpretó escenas de La Guerra de las Galaxias, en las que se identificó con la Alianza Rebelde luchando contra el Imperio. “Mike Lee, yo soy tu padre”, acabó exclamándole a su compañero del Tea Party. Imitando la voz de Darth Vader.

 

2. Michele Bachman. La fábrica del desliz.

 

Michele bachmann
Michele bachmann
Desde 2007 ocupa un escaño en la Cámara de Representantes por el estado de Minnesota. Fue aspirante a candidata presidencial en 2012 y dio más que hablar por sus meteduras de pata que por sus propuestas. Los recopilatorios con sus frases célebres suelen convertirse en virales en las redes sociales. Ha dicho cosas como que Libia no está en África, que algunos desastres naturales son una advertencia de Dios Todopoderoso y que el Rey León es propaganda homosexual. Sus críticos, que son muchos, se ensañan con su falta de preparación, sus escasas dotes de improvisación sobre las tablas y su fundamentalismo religioso. Sus admiradores destacan su naturalidad, su cara bonita y las muchas obras de caridad en las que se ha implicado de la mano de su marido.

 

3. Rand Paul. Un libertario con camisas hawaianas.

 

Detienen al senador republicano rand paul en el aeropuerto de nashville
Detienen al senador republicano rand paul en el aeropuerto de nashville
Senador por Kentucky desde 2010, es uno de los grandes impulsores del Tea Party y uno de sus miembros más brillantes. Se desmarca del establishment y la casta política hasta en su look personal (ha sido fotografiado con gafas de motorista, sandalias, vaqueros, camisas hawaianas e incluso corbatas con caracoles fosforitos). A pesar de sus esfuerzos por ser distinto, es hijo de un congresista que apadrinó su salto a la política y marcó su forma de pensar. Deportista y buen orador, se escora en el ala libertaria y alguna de sus ideas consigue contrariar a sus compañeros. Por ejemplo, se posiciona (discretamente) a favor de la despenalización de la marihuana y critica sin medias tintas “políticas antiterroristas” que, en su opinión, contribuyen a recortar libertades. “América no necesita a Robin Hood, sino a Adam Smith”, ha dicho.

 

4. Jim Jordan. Último guerrero y estratega.

 

El congresistan Jim Jordan en Capitol Hill, Washington (Reuters)
El congresistan Jim Jordan en Capitol Hill, Washington (Reuters)
Considerado el estratega en la sombra, fue presidente del Republican Study Commitee, un caucus con creciente peso que ya aglutina al 75% de los republicanos y sobre el que Jordan sigue teniendo una influencia decisiva. Se cree que han sido él y Ted Cruz quienes han orquestado el último motín contra la Casa Blanca. Es uno de los “pájaros locos” más veteranos del Congreso, donde lleva desde 2007. En su juventud fue campeón de lucha libre dos veces y antes de entrar en política trabajaba como asistente del entrenador del equipo de lucha de la Universidad de Ohio. Una de sus principales batallas la libra contra el aborto.

 

5. Justine Amash.

 

Justin Amash (Reuters)
Justin Amash (Reuters)
Representante en la Cámara Baja por Michigan, ha votado contra la línea de su propio partido 126 veces, más que ningún otro republicano. Tiene 33 años, procede de una familia de sirios y palestinos, es abogado, cristiano ortodoxo y admirador de Hayek. La vieja guardia lo detesta. A finales del año pasado, le sacaron de varios comités (junto a otros tres compañeros) por su falta de disciplina y su negativa a negociar ni una coma sus convicciones. Su última guerra contra el liderazgo del partido la libró tras el escándalo desatado por las revelaciones de Edward Snowden. Amash exigió que se recortase drásticamente el programa secreto de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), algo que al final no salió adelante por un reducido margen de votos.

 

6. Tim Huelskamp. El granjero que dejó el seminario.

 

Tim Huelskamp (Reuters)
Tim Huelskamp (Reuters)
Perteneciente al ala más religiosa y conservadora, se ha convertido en el azote de los homosexuales, uno de sus temas preferidos. Nació y se crio en una granja de Kansas, donde sigue pasando temporadas. Cultiva maíz, trigo y la soja y cría vacas. Estudió en un seminario en Santa Fe dos años, pero lo dejó por la Universidad de Arte y Diseño. Después cursó un postgrado en Políticas agrícolas y volvió a su granja. Entró al Parlamento en 2011 y dentro del Capitolio hay quien se burla de él por su condición de redneck ('cuellos rojos', la manera despectiva para referirse a los granjeros blancos del sur del país).

 

Mundo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios