PRUEBA Opel Insignia Tourer 1.4 Turbo 140 CV

Un gran coche con un motor justo

Con el Opel Insignia, la marca germana ha logrado un gran éxito comercial porque ha hecho un rival de las berlinas premium alemanas con un precio

Con el Opel Insignia, la marca germana ha logrado un gran éxito comercial porque ha hecho un rival de las berlinas premium alemanas con un precio bastante más ajustado, pero sin renunciar a un gran confort de marcha. La versión familiar, Sports Tourer, es una alternativa que a todo lo demás añade versatilidad y un gran espacio de carga. Una de las mejores alternativas del mercado actual.

En el caso de la versión que hemos probado, el 1.4 Turbo de 140 caballos, es una variante muy racional y lógica para los tiempos que corren. No es un coche rápido, sin duda, porque su capacidad de aceleración de 0 a 100 km /h es de 11,5 segundos, pero por el contrario ofrece todo lo que un conductor sin excesivas prisas puede necesitar. Bien equipado, muy amplio, seguro y con todo lo necesario para que viajar a 120 km/h sea un verdadero placer. Y lo que es más importante en estos momentos, con un consumo de carburante muy ajustado.

Es un coche bastante tranquilo porque este motor se queda un pelín justo. Es un grupo propulsor brillante que ya hemos probado en otros modelos de Opel, pero que en este caso, por el gran tamaño del coche y su peso se queda ligeramente por debajo de lo habitual en el mercado de los familiares grandes. Pero quizá hay que empezar a cambiar el chip a la hora de pensar en qué coche necesitamos realmente.

La oferta de motores de este Insignia Sport Tourer es muy amplia y llega hasta los 325 caballos de la versión OPC. Pero a la hora de pensar de verdad en el coche que necesitamos tenemos que plantearnos si merece la pena comprar mecánicas más potentes que nos obligarán a ir cada vez más pendientes del velocímetro para no pagar multas a diario.

Ni siquiera vale el salir de las autovías, porque el Pegasus estará encima vigilando. Y sobre todo, los 120 km/h son el límite máximo en España y eso hay que cumplirlo. Por ello, puede ser una muy buena alternativa en los tiempos que corren comprar una versión con algo menos de motor y gastar el dinero que ahorramos en un equipamiento más completo, en un navegador, o en medidas de ayuda a la conducción, que nos harán más fácil y segura la vida al volante.

Volviendo a esta versión, la 1,4 Turbo, quizá es un poco justa, pero es más que sobrada si queremos rodar tranquilos. Y su consumo homologado es de 5,6 litros de gasolina. Eso significa que si hacemos una conducción racional estaremos siempre por debajo de los siete litros, que para un coche como este, con sus dimensiones, es más que razonable.

 

 

Eso sí, si la utilización que le vamos a dar al coche es la de hacer muchos kilómetros, la alternativa de un propulsor de gasóleo será má interesante. Y la oferta de este tipo de versiones es realmente amplia, con opciones de 120, 140 y 163 caballos entre los normales a las que se añade una versión biturbo de 195 caballos que mueve a este familiar como si fuera un deportivo.

La prueba que hemos hecho del Insignia Sports Tourer corresponde con la del modelo de acceso a la gama, eso sí con un equipamiento muy completo que es la alternativa que les planteaba antes. Solo tienen que ver las fotos que acompañan esta prueba para ver que es un coche realmente llamativo, muy amplio en su interior, y sobre todo en su maletero, y equipado con todo lo que se le puede poner a un coche.

Y comencemos por los asientos, de piel de primera calidad en un bonito tono marrón claro, muy elegante y casi nunca visto en un coche. No es un color beige que puede resultar muy sucio, sino que es un tono más sufrido contra las manchas. Las plazas delanteras son muy buenas, y las traseras ofrecen buen espacio para las piernas y una anchura que permite viajar a tres adultos sin problemas. Eso sí, en la plaza central el ocupante irá algo peor por la construcción del asiento.

El puesto de conducción es muy bueno. El cuadro de instrumentos es muy llamativo, porque parece que tiene la forma clásica de dos grande relojes, pero en realidad solo son medio reloj a cada lado y en el centro una gran pantalla que ofrece de todo. Y cuando les digo de todo es que es así, se puede tener información hasta del estado del aceite del motor en todo momento, de señales de la carretera, de consumos. Pero no solo del consumo medio, sino un gráfico con la evolución de nuestra conducción y del consumo asociado, de la presión de los neumáticos en todo momento con el valor de cada rueda….y un largo etcétera.

Otro aspecto innovador es que el conductor dispone de una especie de ratón, como el del ordenador, para poder manejar todo lo que ofrece el sistema. Es una pequeña superficie plana, justo detrás de la palanca de cambios, que después de unos pocos minutos de hacerse con el sistema se maneja muy fácilmente.

Ya toca poner en marcha el motor. Un buen propulsor, bastante silencioso y poco consumidor, pero algo justo por su escasa cilindrada para lo que necesita este vehículo. Pese a que el par máximo está disponible desde menos de las 2.000 vueltas, en realidad si queremos que muestre alegría habrá que subirlo de vueltas por encima de las 3.000 para que de verdad responda.

Lo más curioso es que no tiene unos desarrollos muy largos, porque en sexta tiene menos de 45 km/h, pero se muestra poco alegre. Rodando por carretera a 120 km/h en sexta, por ejemplo, si queremos acelerar tendremos que bajar a 4ª o incluso hasta 3ª para tener aceleración. A su favor tiene, eso sí, una palanca de cambios de buen manejo y precisa que hace que no de mucha pereza reducir cuando se hace necesario. Esta falta de alegría es un fallo razonable si tenemos en cuenta que se trata de la versión de acceso.

Su estabilidad es buena y pese a sus dimensiones no balancea en exceso, tiene un tacto de dirección muy agradable y la sensación de que la información de la carretera, de sus baches y de las curvas, se transmite muy bien al conductor.

He dejado para el final un aspecto destacado del Insignia Sports Tourer, su maletero. Es una de las claves de este coche, con sus 540 litros de partida, bajo el cubreobjetos pero que llegan a superar los 1.500 cuando se pliega la fila trasera de asientos. Y ofrece la apertura eléctrica que permite ajustar también hasta donde se abre, mediante una tecla situada en la puerta del conductor.

El coche ofrece entre su equipamiento de todo, aunque en esta versión básica hay pocos que sean de serie. Pero destacan lector de señales de carretera, control de crucero adaptativo, ayuda al frenado de emergencia, freno de urgencia en ciudad, aviso de cambio de carril, de ángulo muerto y un largo listado de opciones, además del sistema Intellilink, con dos alternativas y precios de entre 550 y 1.100 euros.

El Opel Insignia Sports Tourer es una de las mejores alternativas del mercado para los que buscan un buen coche, con un gran maletero y buena facilidad de carga, pero con un precio muy ajustado. Y es que este vehículo de Opel tiene un precio de partida de 27.980 euros, muy bueno si se analiza todo lo que ofrece a cambio.

Si se quiere conducir tranquilo y hacer pocos kilómetros esta variante 1.4 Turbo de 140 caballos puede estar bien. Pero si se quieren hacer muchos kilómetros, las opciones diesel son las que de verdad merecen la pena, porque con tres versiones de 120,140 o 163 caballos, además del exagerado biturbo, cubren las necesidades de todos los usuarios.
Motor
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