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Las bazas de Cie Automotive y Gestamp para minimizar el revés por la crisis de Ucrania
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Acumulan fuertes caídas

Las bazas de Cie Automotive y Gestamp para minimizar el revés por la crisis de Ucrania

Ambos grupos se han visto arrastrados por las dudas que afectan al sector de automoción, que ha visto agudizarse la crisis de suministros ante el conflicto ucraniano

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Detrás de la llamativa recuperación que la bolsa española viene protagonizando en los últimos días, persisten abiertas muchas de las heridas generadas en el parqué por la crisis de Ucrania. Frente a la robustez que muestran hoy en el parqué español entidades financieras, energéticas o inmobiliarias, las compañías ligadas al sector de automoción, como Cie Automotive y Gestamp, revelan aún unas pérdidas que en el conjunto del año sobrepasan el 22%.

El revés sufrido por ambas compañías no puede desligarse de la desconfianza que se ha posado sobre el conjunto del sector de automoción europeo. Las esperanzas de que 2022 trajera consigo una notable recuperación de los volúmenes, tras las dificultades de suministro experimentadas el año anterior por la industria, han quedado en entredicho por las dificultades generadas por la convulsa situación geopolítica y las (en gran medida relacionadas) persistentes presiones inflacionarias, que mantienen en vilo al sector.

La pasada semana, S&P Global reducía sus estimaciones de ventas de vehículos ligeros a escala global en 2,6 millones de unidades, citando entre otras cuestiones el empeoramiento de los problemas de suministro de semiconductores y la pérdida de arneses de cableado y otros componentes de origen ucraniano. Además, advertía de los riesgos potenciales de una pérdida total del acceso al paladio ruso, “con el potencial de convertirse en la mayor limitación de suministro de la industria”.

En el último mes, ambas firmas han visto caer sus estimaciones de BPA en más de un 2,5%

En estas circunstancias, los inversores, que durante buena parte del pasado ejercicio ignoraron las dificultades del sector, animados por las promesas de futuro levantadas en torno a la transición al vehículo eléctrico, han descargado de golpe todas sus dudas, haciendo del sector de automoción uno de los dos peores en lo que va de año en el Stoxx 600 europeo.

Los resultados del último trimestre de 2021, que vinieron a confirmar que los dos fabricantes de componentes españoles habían logrado cerrar el año con mejores números que el conjunto del sector, no les valieron ni a uno ni a otro para evitar verse arrastrados por esta oleada de preocupación. Aunque lo cierto es que este buen hacer sí parece haberles ofrecido una relativa protección frente a rivales como las francesas Faurecia y Veolia, que en el último mes duplican las pérdidas de las españolas.

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Aunque Cie Automotive y Gestamp han anunciado en las últimas semanas la paralización de sus actividades en las fábricas con que cuentan en Rusia, por las dificultades de aprovisionamiento, los expertos coinciden en destacar que el impacto directo de esta situación constituye un problema menor, que en ningún caso afectaría a más del 2 o el 3% de sus ingresos (Gestamp, por ejemplo ha cifrado en el 1,3% el volumen de negocio que proviene de Rusia, donde tiene cuatro plantas). Sin embargo, como advierte Manuel Lorente, analista de Mirabaud Securities, resulta inevitable que sus cifras de negocio se vean más sensiblemente afectadas por los problemas indirectos derivados de la crisis, que no solo se plasmarán en menores volúmenes de venta, sino también en mayores costes energéticos, logísticos y de transporte que, es de prever, impactarán en sus márgenes.

Con todo, ambas compañías cuentan con argumentos para atravesar esta tormenta con mayor estabilidad que la gran mayoría de sus rivales. En opinión de Lorente, sus principales bazas son dos. La primera estaría relacionada con la que es una de las grandes cuestiones que inquietan al sector: el auge de los precios del aluminio. “Tanto Cie Automotive como Gestamp tienen cubierto en gran medida el riesgo de mayores precios de las materias primas, porque tienen ya incluido en sus contratos con clientes un mecanismo para trasladar directamente a precio esta subida de los materiales, sin necesidad de negociaciones ni retrasos”, apunta.

La mayor cercanía a sus clientes permitirá limitar los crecientes costes de transporte

La otra baza sería la mayor cercanía a sus clientes que les permite la amplia diversificación geográfica de sus instalaciones, que en estas circunstancias debería traducirse en menores costes de transporte.

Aunque es posible que la imagen se deteriore más en las próximas semanas, lo cierto es que estas cuestiones están permitiendo a Cie y Gestamp defender con mayor entereza sus expectativas de beneficios para 2022. Según los datos del consenso recopilados por Bloomberg, las previsiones beneficio por acción de ambas compañías para el conjunto del ejercicio apenas han sufrido recortes entre el 2,5 y el 3% en el último mes, que contrastan de forma marcada con las caídas de doble dígito que han experimentado Faurecia, Valeo o Schaeffler.

Esto explica que entre las firmas de análisis que cubren ambas compañías las recomendaciones de venta de sus acciones brillen por su ausencia. Al fin y al cabo, Cie cotiza a día de hoy a un PER estimado a 12 meses sustancialmente inferior a su media del último lustro, un descuento que puede leerse como una interesante oportunidad de entrada, siempre que no se tema que la crisis de Ucrania deje heridas duraderas en el sector de la automoción.

Detrás de la llamativa recuperación que la bolsa española viene protagonizando en los últimos días, persisten abiertas muchas de las heridas generadas en el parqué por la crisis de Ucrania. Frente a la robustez que muestran hoy en el parqué español entidades financieras, energéticas o inmobiliarias, las compañías ligadas al sector de automoción, como Cie Automotive y Gestamp, revelan aún unas pérdidas que en el conjunto del año sobrepasan el 22%.

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