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Turismo espacial: una carrera prometedora en la que queda mucho por recorrer
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Branson toma ventaja

Turismo espacial: una carrera prometedora en la que queda mucho por recorrer

Los empresarios inmersos en la carrera espacial tienen ante sí la oportunidad de hacerse con un negocio que presenta unas perspectivas interesantes aunque sumidas en incertidumbres

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Las felicitaciones que Jeff Bezos dedicó a Richard Branson, a través de su cuenta de Instagram, por el viaje al espacio protagonizado en la madrugada de este domingo por el empresario británico difícilmente pueden ocultar el pique que ambos han escenificado en las últimas jornadas en medio de una carrera espacial que se ha adentrado en una nueva dimensión.

No puede negarse que esta batalla en la que andan inmersos los fundadores de Amazon y de Virgin Group, respectivamente, y en la que también participa el creador de Tesla, Elon Musk, encierra un claro componente de guerra de egos entre grandes millonarios que no dudan en destinar parte de sus propias fortunas a una empresa con la que aspiran a dejar grabado su nombre en la historia, como los promotores de una autopista al espacio que haga de este un lugar al alcance de un número cada vez mayor de personas.

Foto: bezon-branson-carrera-turismo-espacial-cohete

Pero esa aspiración se encuentra igualmente respaldada por una visión de negocio nada despreciable. Según un informe publicado por UBS el año pasado, la industria del turismo espacial podría generar alrededor de 3.000 millones de dólares (más de 2.500 millones de euros) al año a partir de 2030, cantidades que es fácil imaginar que irían 'in crescendo' con el paso de los años y que podrían generar unos réditos considerables a quienes logren posicionarse en la vanguardia de esta pugna.

UBS calcula que el turismo espacial puede mover 3.000 millones al año desde 2030

Y precisamente eso, tomar la delantera, es lo que parece haber conseguido Branson al ejecutar sin incidencias un primer viaje que es visto como la antesala —una vez se lleven a cabo las dos pruebas adicionales que prevé la compañía— de un servicio de viajes espaciales del que se puedan beneficiar cientos de personas al año.

Virgin Galactic asegura contar ya con unas 600 reservas por las que ha cobrado una media aproximada de 130.000 dólares (lo que supone unos ingresos totales de 80 millones de dólares) y es de prever que tras el exitoso ensayo de este domingo —y una vez obtenida la autorización de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos para poner en marcha su servicio comercial— el grupo reactive la venta de billetes, a tarifas incluso superiores a las cobradas hasta ahora. En medio de esas perspectivas, sus acciones han llegado a repuntar hasta un 240% en menos de dos meses, rozando sus máximos históricos y superando los 11.000 millones de dólares de capitalización.

Foto: Foto: Reuters.

Este lunes, sin embargo, la compañía de Branson encajaba sobre el parqué el éxito de su lanzamiento con un descalabro que llegó a superar el 15% tras anunciar planes para ampliar capital por unos 500 millones de dólares. Un paso que viene a plasmar de forma rotunda los desafíos que aún quedan por delante a la compañía, que en 2020 firmó unas pérdidas de 273 millones de dólares, para afianzarse como una compañía con un modelo de negocio sólido y rentable.

Obviamente son inevitables las dudas en torno a la demanda que pueden generar unos servicios que, para compensar los enormes gastos que conllevan hoy por hoy, deben ofrecerse a unos precios difícilmente accesibles para un público general. Los expertos auguran precios iniciales por encima de los 300.000 dólares y calculan que una empresa como Virgin precisaría de unos 1.700 pasajeros al año para hacer funcionar su modelo.

La pugna por atraer a una clientela 'a priori' limitada augura una dura batalla de 'marketing'

Unos números que se vuelven más complicados en un entorno de fuerte competencia. Pues, si Branson ya ha hecho una primera incursión en el espacio (o, al menos, lo ha bordeado) Bezos pretende hacer lo propio en poco más de una semana. Y desde su compañía, Blue Origin, no han dudado en resaltar las supuestas ventajas de su servicio (que superará los 100 kilómetros de altura, frente a los poco más de 80 kilómetros alcanzados por el producto de Branson), negando la condición de cohete al aparato de Branson (al que han desdeñado como un "avión de gran altura") y poniendo incluso en cuestión que las cotas alcanzadas por Virgin Galactic puedan considerarse el espacio.

Foto: Fotografía de un vuelo espacial de Virgin Galactic

En un servicio llamado a atraer —al menos en primera instancia— a un público muy selecto y acaudalado, es sencillo imaginar que la experiencia, tanto como la sensación de seguridad, jugará un papel fundamental en su elección de proveedor, por lo que estas batallas de 'marketing' pueden servir para dar la vuelta a la carrera. Y, aunque aparentemente alejado de esta contienda por prestar los servicios iniciales del turismo espacial, no puede obviarse en esta pugna a Elon Musk, que con su compañía Space X, no apunta tanto a la realización de incursiones breves en el espacio, sino a trasladar personas a Marte, un objetivo para el que ya se ha fijado la meta de 2026 (muy por delante de las fechas que maneja la NASA).

La batalla por dominar el prometedor negocio del turismo espacial acaba de comenzar y la compañía de Richard Branson se ha anotado el primer tanto. Pero aún queda mucha carrera por delante y ni Bezos ni Musk le van a poner fácil salir como el gran vencedor de la contienda. Incluso después de este primer viaje apostar por el éxito de uno u otro es mucho más un ejercicio de fe en personajes que ya han dado probadas muestras de sus capacidades en el ámbito del emprendimiento que el resultado de un análisis cuidadoso de las perspectivas de unos negocios de visibilidad aún muy limitada. Es posible que la aventura espacial reserve un pastel suficiente para hacer posible el triunfo de todos ellos, del mismo modo que no es descartable que ni uno pueda hacer —al menos, a corto plazo— rentable su aventura. Serán necesarias muchas más visitas al espacio antes de que esta lucha se muestre más definida.

Las felicitaciones que Jeff Bezos dedicó a Richard Branson, a través de su cuenta de Instagram, por el viaje al espacio protagonizado en la madrugada de este domingo por el empresario británico difícilmente pueden ocultar el pique que ambos han escenificado en las últimas jornadas en medio de una carrera espacial que se ha adentrado en una nueva dimensión.

Richard Branson Elon Musk Jeff Bezos Blue Origin
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