consigna 105.000 euros al fondo social

La universidad vasca sufraga tratamientos con medicinas alternativas a sus trabajadores

La institución académica ofrece ayudas a su personal laboral para ser tratado mediante osteopatía, homeopatía o acupuntura con cargo al fondo social anual para cubrir gastos de atención sanitaria

Foto: Una mujer recibe un tratamiento con acupuntura. (EFE)
Una mujer recibe un tratamiento con acupuntura. (EFE)

La Universidad del País Vasco (UPV-EHU) está subvencionando el coste de tratamientos con “medicinas alternativas” para su personal laboral. La institución académica ofrece ayudas a sus trabajadores para que sean tratados mediante osteopatía, homeopatía o acupuntura con cargo al fondo social que anualmente pone a disposición de sus empleados para subvencionar gastos de atención sanitaria.

Todos los años, la UPV otorga una serie de ayudas económicas con cargo a un fondo social creado en base al acuerdo regulador de condiciones de trabajo para el personal funcionario y en los convenios colectivos para el personal laboral. Estas subvenciones están encaminadas a subvencionar gastos de carácter sanitario, siempre que estos costes no estén cubiertos por sistemas mutualistas o de la Seguridad Social. Entre los conceptos objeto de ayudas, este fondo social cubre intervenciones quirúrgicas y tratamientos médicos que “tengan un fin terapéutico y se acredite documentalmente que el tratamiento o intervención ofrecida por la sanidad pública resulte ineficaz al caso concreto o que el tratamiento que pueda resultar eficaz no esté dentro de las prestaciones de la sanidad pública”.

La UPV sufraga de igual forma los tratamientos psicológicos, ginecológicos y de quimioterapia que las atenciones con medicinas alternativas

Dentro de este apartado, la universidad pública vasca sufraga de igual forma los tratamientos psicológicos o psiquiátricos, ginecológicos, de quimioterapia y por síndrome de Down, o el diagnóstico prenatal, que las atenciones prestadas con medicinas alternativas como osteopatía, homeopatía o la acupuntura. El único requisito para avalar económicamente estas intervenciones alternativas, según se refleja en la convocatoria de ayudas, es que estén motivadas por un “cuadro clínico” y realizadas por un “médico colegiado”. También se incluyen en este concepto la logopedia, la foniatría, los “tratamientos médicos de deshabituación al alcoholismo, tabaquismo, ludopatía y drogodependencias”, y los procedimientos de rehabilitación por “prescripción médica”.

Con esta decisión, la UPV viene a equiparar en cuanto a la concesión de ayudas la práctica de unos polémicos métodos que la comunidad científica califica de “pseudocientíficos” o “fraude” con los tratamientos médicos. Las subvenciones, en su conjunto, también abarcan los tratamientos de estomatología y odontología, la compra de prótesis ortopédicas, vehículos adaptados para personas con discapacidad o silla de ruedas, prótesis oculares y audífonos, los gastos derivados de la adquisición de instalaciones necesarias para recibir tratamiento médico en el domicilio y ayuda domiciliaria, y otros costes derivados de "necesidades graves y urgentes de tipo asistencial".

AgenciasAgencias

La cantidad consignada al fondo social para este año es de 105.000 euros, según se determina en la resolución del pasado 7 de junio de la gerente de la UPV, Miren Lorea Bilbao, por la que se convoca la concesión de estas ayudas para cubrir gastos de atención sanitaria. La partida se ha incrementado más de un 10% en relación al pasado ejercicio, cuando la cantidad era de 94.500 euros, la misma que un año antes.

Me resulta alarmante que una universidad, que se supone que es el máximo exponente del saber científico, apoye la práctica de estas actividades

La decisión de la UPV de subvencionar los tratamientos con medicinas alternativas ha provocado cierto malestar en parte del personal laboral por avalar este tipo de prácticas. “Me resulta incomprensible y alarmante que una universidad, que se supone que es el máximo exponente social del saber científico y crítico, dé carta de naturaleza y apoye la práctica de este tipo de actividades”, censura un trabajador de la institución académica vasca. El pasado año, la Universidad de Barcelona (UB) acordó suprimir el máster bianual en homeopatía que realizaba desde 2004 debido a un informe desfavorable de la Facultad de Medicina por "falta de base científica" y tras constatar que se había "acrecentado la controversia científica que generaba".

La UPV defiende que los tratamientos sanitarios relacionados con medicinas alternativas se vienen recogiendo en el abanico de servicios subvencionables del fondo social desde “al menos 1998”. Asegura que las condiciones y el régimen de estas ayudas se acordaron en su día con los sindicatos y el contenido “se prorroga todos los años”.

Estos tratamientos se recogen entre los servicios subvencionables del fondo social desde "al menos 1998". El año pasado, destinó "menos de 700 euros"

Estos tratamientos alternativos cuentan con demanda entre el personal de la universidad pública vasca, si bien las solicitudes son escasas. El pasado año, la institución académica destinó “menos de 700 euros” a sufragar estas prácticas con cargo al fondo social dentro de un presupuesto de 94.500 euros, lo que no supone ni el 1% del total. “La cifra es inapreciable”, señalan desde la UPV.

La convocatoria de estas ayudas introdujo en 2010 algunos cambios para favorecer el acceso a las mismas de las rentas más bajas, asegurando un 25% del gasto subvencionable “siempre que se constate quebranto económico”. La ayuda, en su caso, no puede exceder los 2.500 euros por perceptor. Al mismo tiempo, está fijada una subvención máxima de 5.000 euros por trabajador en cinco años, si bien este tope puede ser superado de forma “excepcional” cuando “concurran circunstancias extraordinarias que así lo aconsejen previo estudio y autorización expresa de la Comisión de Préstamos y Fondo Social”.

Las ayudas están abiertas a todo el personal funcionario o contratado en régimen laboral o administrativo. A este respecto, puede ser solicitante el personal que se encuentre en activo o en situación de excedencia por cuidado de familiares o por razón de violencia de género en la UPV. También pueden acogerse a estas subvenciones el cónyuge o compañero/a y el hijo/a menor de 25 años o mayor de esta edad con minusvalía en grado de dependencia, así como ascendientes consanguíneos o afines en línea recta siempre que convivan con el trabajador. De cara a determinar el acceso a estas ayudas en función de los ingresos de los solicitantes, la UPV establece tres tramos diferentes: bases imponibles inferiores a 50.000 euros (la suma de los gastos justificados y favorables deberá ser igual o superior al 2% de las bases imponibles de la declaración de la renta de la unidad familiar), de entre 50.000 y 80.000 euros (3%) y superiores a 80.000 euros (5%).

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