Es noticia
Menú
Un año de la explosión de La Paloma: "Tenemos que mirar hacia el futuro"
  1. España
  2. Madrid
en la latina

Un año de la explosión de La Paloma: "Tenemos que mirar hacia el futuro"

Hace un año que la parroquia de la calle Toledo explotó debido a un escape de gas. El incidente dejó cuatro fallecidos y diez heridos

Foto: Fachada actual del edificio. (Parroquia La Virgen de La Paloma)
Fachada actual del edificio. (Parroquia La Virgen de La Paloma)

Se cumple un año de la explosión en la calle Toledo de Madrid. La parroquia Virgen de La Paloma, situada en pleno centro de la ciudad, saltó por los aires por culpa de un escape de gas que provocó cuatro fallecidos y diez heridos. La jueza admitió que la instalación por parte de la feligresía se encontraba en perfectas condiciones.

Lo que no está nada claro es el motivo del desprendimiento del tubo, el que iba de la válvula de la acometida al origen del suministro (responsabilidad de la empresa distribuidora del gas) y que fue el que provocó la bolsa de gas debajo del número 98 de la calle Toledo que posteriormente llegó hasta los pisos superiores y que desencadenó la deflagración a causa de alguna chispa.

Foto: Foto: Sergio Beleña

De hecho, existen pruebas gráficas emitidas por una televisión en las que se aprecia cómo tres bomberos y dos operarios de la empresa distribuidora intentan abrir la arqueta para cortar el suministro pero tardan bastante tiempo debido a la gran cantidad de tierra que taponaba la abertura.

Por tanto, las primeras hipótesis, que conducían a una posible negligencia por parte de una de las víctimas, quedan descartadas. La jueza archivó el caso sin llegar al origen del desprendimiento a pesar de los repetidos intentos tanto de las familias de los heridos y fallecidos como de la propia parroquia. Ni siquiera la Audiencia Provincial ha visto oportuno abrir las pesquisas y ha cerrado la vía penal. Pero aún les queda la esperanza de la vía civil para llegar hasta el final y averiguar lo que realmente ocurrió.

placeholder Estado actual del interior del edificio. (Iglesia Virgen de La Paloma)
Estado actual del interior del edificio. (Iglesia Virgen de La Paloma)

Ayer se rindió homenaje a las víctimas en una Misa Solemne celebrada a las 20:30 horas en la Catedral de la Almudena y presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro. Asimismo, unas horas antes, era la propia parroquia Virgen de La Paloma la que ha celebrado una Misa Conmemorativa organizada por el colegio La Salle y presidida por el párroco Gabriel Benedicto.

Foto: Expertos comprueban los daños ocasionados tras la explosión. (EFE)

“Un año después, estamos en un tiempo de empezar a mirar al futuro, eso sí, con precariedad porque aquí se hacían ensayos de coros, teatro, reuniones de vecinos, catequesis, apoyo escolar... Nos falta nuestra casa. Pero con esperanza de que un día volvamos a nuestro hogar y tener nuestra parroquia”, confía el padre Benedicto.

Cuatro personas perdieron la vida

Uno de los fallecidos era sacerdote, Rubén Pérez, que salió despedido desde una altura considerable (el informe médico indica que desde la tercera o cuarta planta) y, tras preguntar por su amigo David Santos, perdió la consciencia y falleció horas después, de madrugada, en el hospital. El ya mencionado David había quedado por los alrededores para tomar algo con Rubén pero el sacerdote advirtió que algo iba mal e instó a su amigo a subir para intentar localizar el origen del olor a gas. No les dio tiempo.

La explosión les sorprendió sin capacidad de reacción. Su cuerpo también se halló en el exterior del edificio y perdió la vida en el acto. Javier Gandía, por su parte, trabajaba en una obra cercana y la mala fortuna quiso que en el instante de la deflagración se dispusiera a recoger algo en su coche. Los cascotes le alcanzaron costándole la vida. Stefko Ivanov, ciudadano búlgaro, volvía de trabajar y caminaba por la puerta de la parroquia cuando la bolsa de gas explotó.

placeholder Una de las grandes incógnitas ahora es qué va a suceder con el bloque. (Cedida por la Parroquia Virgen de La Paloma)
Una de las grandes incógnitas ahora es qué va a suceder con el bloque. (Cedida por la Parroquia Virgen de La Paloma)

Dentro del edificio solo quedó una persona, el padre Matías, que no sufrió ni un solo rasguño y quedó momentáneamente aislado ante la imposibilidad de salir del casi, por completo, derruido bloque. Cuatro familias destrozadas y que, según reconoce el padre Benedicto, siguen sostenidas por la parroquia. “Están siendo apoyados por sus hermanos de comunidad y sus familiares. Necesitamos cariño, amor y colaboración”, defiende.

Se pondrá en marcha una colecta de donaciones abierta a todos los madrileños

Una de las grandes incógnitas ahora es qué va a suceder con el bloque, cómo se va a reconstruir. “No somos el edificio, somos la Iglesia y tenemos que volver a mirar hacia el futuro, pero volviendo a nacer del Espíritu”, explica el párroco. El plan inicial, con el que se levantó originariamente la parroquia, fue con la recogida de donaciones hace aproximadamente 30 años y, ahora, se pondrá en marcha una recaudación de fondos, una colecta abierta a todos los madrileños y se reconstruirá tan pronto como sea posible gracias a benefactores y pequeñas limosnas.

“El Señor nos pone en el camino este acontecimiento, y habrá que reconstruir y, sobre todo, curar heridas. Yo creo que el mejor lenguaje para curar es la ternura”, añade en alusión a las familias afectadas con la convicción del que segundo aniversario arroje algo de normalidad a la estructura original.

Se cumple un año de la explosión en la calle Toledo de Madrid. La parroquia Virgen de La Paloma, situada en pleno centro de la ciudad, saltó por los aires por culpa de un escape de gas que provocó cuatro fallecidos y diez heridos. La jueza admitió que la instalación por parte de la feligresía se encontraba en perfectas condiciones.

Madrid