tiene el mensaje: "no apto para el uso alimentario"

Se roban para el bocata: Madrid derrocha al mes 7,5 millones de bolsas de caca de perro

En Madrid hay 274.770 perros, que producen al año 34 millones de kilos de heces. Solo el 9% de las papeleras tienen estas bolsas, que cada vez más se usan para envolver comida

Foto: Una madrileña, con su mascota cerca del museo del Prado de Madrid.
Una madrileña, con su mascota cerca del museo del Prado de Madrid.

Para envolver el bocata o para congelar la comida en el frigorífico. Incluso para labores artesanales y tejer con ellas bolsos de plástico. La bolsas negras para que los dueños de perros tiren las heces de sus mascotas están de moda. Tanto, que se reponen 7,5 millones de bolsas al mes, y creciendo, según datos de la Dirección General de Servicios de Limpieza y Residuos del Ayuntamiento de Madrid. El equipo municipal dirigido por Manuela Carmena ha intentado poner coto a una costumbre que ya viene de lejos, y este verano tuvo que pedirle al suministrador de las bolsas, la empresa Plastic Omniun, que cambiara el color verde por el negro y que introdujera el siguiente mensaje: "Artículo no apto para uso alimentario". 

En Madrid hay 274.770 perros, según el último censo municipal de junio de 2016. Cada animal general de media al año 125 kilos de excrementos, lo que supone 34,3 millones de kilos de caca que recoger con estas bolsitas negras. Es el dueño quien debe hacerlo. Si no, se enfrenta a una multa económica que oscila entre los 751 y los 1.500 euros. El ayuntamiento también ultima un reglamento para permitir que las sanciones se sustituyan por trabajos para la comunidad, como limpiar la calle. El problema es que no todos los dueños retiran las heces de sus perros de la vía pública y que muchos madrileños utilizan las bolsas para usos distintos a aquel por que fueron concebidas. De hecho, este 2016 se pondrán 90 millones de bolsas, cuando en 2013 solo se pusieron 72,5 millones.

La bolsa antigua, verde, y la nueva negra con el mensaje de 'no apta para el consumo alimentario'.
La bolsa antigua, verde, y la nueva negra con el mensaje de 'no apta para el consumo alimentario'.

Las matemáticas, no obstante, revelan un cruda realidad, según las fuentes municipales consultadas. Los 7,5 millones de bolsas al mes suponen 90 millones al año, que divididas entre los animales censados tocan a 327 bolsas por perro en todo el año, ni siquiera una diaria. Muy poco teniendo en cuenta que los canes suelen hacer sus necesidades entre dos y tres veces al día. Conclusión: no se recogen todas las cacas, no hay bolsas para ello. Y encima muchas de ellas se consumen para un uso incorrecto, envolver comida. Obviamente, al ayuntamiento le resulta imposible controlar y sancionar el mal uso de las bolsas. Lo único que puede hacer es multar a quienes dejan las heces de sus mascotas en la calle o en un parque. Tampoco hay muchos datos al respecto. En 2012, se pusieron cinco multas, cifra que subió a 14 en 2014 y que en 2016 ya llega a 33.

Actualmente, hay repartidas por toda la capital 64.124 papeleras, de las que solo 6.040 tienen expendedor de bolsas para perros, es decir, solo el 9,4% de las papeleras que hay en la ciudad disponen de estas bolsas. De estas últimas, unas 2.500 se colocaron donde antes estaban los 'sanecanes', las papeleras especializadas donde se depositaban los restos caninos y que fueron suprimidas con la última adjudicación y la instalación de estas papeleras con expendedores de bolsas. El resto, hasta llegar a las 6.000, está colocado en puntos estratégicos por los 21 distritos de la capital.

72 millones de euros en 10 años

El coste de las bolsas no supone un gasto extra para el ayuntamiento, explican desde la Dirección General de Servicios de Limpieza y Residuos. Forman parte del contrato que en 2009 el consistorio, entonces gobernado por el PP, adjudicó a la firma Plastic Omnium Sistemas Urbanos por 72 millones de euros. Un contrato que vence en 2018 y que consiste en el "suministro, la instalación, el mantenimiento y la conservación" de las 64.000 papeleras que hay en Madrid. En el pliego de condiciones del contrato, el ayuntamiento exigía como mínimo que cinco vehículos y 10 operarios de la empresa ganadora se dedicaran a las labores de reposición de las bolsas para cacas. En 2016, 2017 y 2018, la adjudicataria recibirá por parte del ayuntamiento 7.661.076,78 euros cada año. El Confidencial ha intentado, sin éxito, hablar con un portavoz de Plastic para conocer cuál es el coste de estas bolsas.

Una de las papeleras de Madrid con expendedor de bolsas para perros.
Una de las papeleras de Madrid con expendedor de bolsas para perros.

De momento, la distribución de las papeleras con bolsas de perro se ha intentado hacer en función de la población canina. El distrito con más canes, Puente de Vallecas (23.507 animales), es el quinto en el número de papeleras (348). El segundo en número de perros, Carabanchel (19.275), es el tercero en estas papeleras especializadas (410). El tercer distrito canino es Latina (18.434 perros censados), aunque ocupa el séptimo lugar en número de papeleras (339). El cuarto en número de perros, Fuencarral-El Pardo (17.975), es el primero en papeleras (481). 

Más en el Centro

Centrándonos en la totalidad de las 64.000 papeleras que hay en Madrid, la distribución es distinta. Los ocho distritos centrales (Centro, Arganzuela, Retiro, Salamanca, Chamartín, Tetuán, Chamberí y Moncloa) tienen unas 25.000 papeleras para una población de 1.097.726 habitantes, lo que supone una ratio de una papelera por 44 habitantes. Sin embargo, los 13 distritos restantes tienen 39.000 papeleras para dos millones de habitantes, que es una ratio de una papelera por cada 53 habitantes, lo que supone un 22% de papeleras por habitante menos que los distritos centrales. En Moncloa-Aravaca hay una papelera por cada 34 vecinos, el distrito mejor dotado junto a Centro (una papelera cada 37 vecinos). En el otro lado de la balanza, Carabanchel, con una papelera por cada 60 empadronados. 

El ayuntamiento cree que también hay que valorar la capacidad de las papeleras por habitante. En Madrid, hay instaladas papeleras de 40 litros, de 50, de 80 y de 120. Los distritos del sur tienen menos papeleras por habitante porque generalmente son calles más anchas, son desarrollos más nuevos y las papeleras suelen ser más grandes, ya que cuentan con más papeleras de pie de 120 y de 80. Mientras que en zonas como Centro, por ejemplo, las papeleras, al ser las aceras mucho más estrechas, suelen ser de 40 litros. También es el distrito con más turismo y que más gente acoge para las compras, por lo que hacen falta más papeleras.

El contrato establece una muestra de 382 inspecciones mensuales para garantizar el buen mantenimiento de este mobiliario urbano. Esto supone 4.584 inspecciones al año, un 8,5% del total de papeleras instaladas.

Madrid

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