hoy solo son el 1,97% de la plantilla

Madrid: la crisis y la ley jubilan a la fuerza a casi todos los médicos de más de 65 años

Desde 2013 la comunidad solo permite como máximo que el 30% de los facultativos que se jubilan siga trabajando. Hoy solo hay 310. Muchos son rechazados por motivos económicos

Foto: Médicos del hospital Clínico San Carlos de Madrid.
Médicos del hospital Clínico San Carlos de Madrid.

"Estimados compañeros: quiero expresaros mi agradecimiento por vuestro apoyo frente al atentado contra mi dignidad profesional que han supuesto los argumentos esgrimidos por la Dirección General de Recursos Humanos del Servicio Madrileño de Salud para denegar mi permanencia en el servicio activo, declarándome en situación de jubilación forzosa a partir del 14 de agosto [....] No entiendo qué razones pueden existir para que, al final de mi vida profesional, lejos de recibir una carta de agradecimiento a mis labores prestadas en estos 39 años y en la que se lamente la imposibilidad de concederme la prolongación por motivos económicos, reciba una notificación ofensiva que falte a la verdad".

Jorge Petrement Briones, durante muchos años jefe de Ginecología Oncológica del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), envió una carta a sus compañeros para despedirse y denunciar así una situación que él considera injusta y que se repite con bastante frecuente en la Sanidad madrileña: profesionales a los que les llega la hora de jubilarse y que quieren seguir aportando experiencia y trabajo, pero no les dejan. Los datos son reveladores. Actualmente (mayo de 2016) solo hay 310 médicos con más de 65 años que siguen ejerciendo, el 1,97% de la plantilla.

El Plan de Ordenación de Recursos Humanos de la Comunidad de Madrid recoge la obligatoriedadde que los médicos se jubilen a los 65 años

Se trata de 270 especialistas, 18 pediatras, 15 médicos de familia y siete médicos de urgencias del Summa 112. Todos han tenido que pedir permiso para seguir trabajando. La Comunidad de Madrid aprobó en el año 2013 el Plan de Ordenación de Recursos Humanos, que recogía la obligatoriedad de que los médicos se jubilasen a los 65 años. Antes de aprobarse el plan, los facultativos podían, si así lo solicitaban, seguir trabajando hasta los 70 años. La comunidad impuso la jubilación forzosa para ahorrar, pero dejó una puerta entreabierta: un 30% de los médicos, como máximo, podía seguir trabajando después de los 65 si su centro hospitalario emitía un informe favorable y luego lo aprobaba la Consejería de Sanidad. La medida afecta solo al personal estatutario.

Prórrogas anuales

En 2013, Sanidad jubiló de un plumazo a 625 médicos de más de 65 años que estaban trabajando. Ahora, tres años después, solo son 310. El Confidencial ha preguntado a la consejería cuántas peticiones ha rechazado y si esos 310 facultativos son el 30% tope que permite la ley. No hubo respuesta. La jubilación forzosa a los 65 años está regulada en el artículo 48 de la Ley 8/2012, de 28 de diciembre de 2012, de Medidas Fiscales y Administrativas de la Comunidad de Madrid para 2013. En él se especifica que "podrá prorrogarse la permanencia en el servicio activo como máximo al 30% del personal que cumpla la edad de jubilación en el año correspondiente, en función de las necesidades de la organización, articuladas en el marco de los planes de ordenación de recursos humanos del Servicio Madrileño de Salud. Las prolongaciones se efectuarán mediante resolución expresa por un periodo de un año, prorrogables por periodos de igual duración".

Médicos operando en un quirófano de un hospital.
Médicos operando en un quirófano de un hospital.

Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS (el mayor sindicato de médicos y titulados superiores), asegura que estas prórrogas "las concede Sanidad después de que la dirección del centro en el que trabaja el médico emita una memoria que incluye un informe del servicio de prevención". Es decir, todo depende de unos informes que hace la gerencia del centro "que generalmente no son muy objetivos", señala Ezquerra. El Colegio de Médicos de Madrid muestra su preocupación "ante un tema tan sensible", ya que los médicos veteranos "aportan al sistema sanitario conocimientos y habilidades adquiridas a lo largo de sus años de experiencia y casuística. Entendemos que la valoración física y psicológica del médico a los 65 años debería ir acompañada de una valoración profesional que avale su trayectoria laboral y el valor añadido que aporta a la sociedad en el momento de solicitar la prórroga".

Ese es el problema de fondo que señalan muchos médicos que piden la prórroga, que no hay una valoración objetiva de su petición. Suelen ser alegaciones genéricas, una carta-tipo, que no suele ir debidamente motivada y que a veces incurre en contradicciones. El doctor Petriment asegura en su misiva: "Mi trabajo es relevante y así lo consideró el Sermas otorgándonos en junio de 2011 el premio a las mejores prácticas e innovación en gestión de calidad". Recalca además: "Continúo interesado por el funcionamiento de mi hospital y en los planes de mejora... soy miembro de la comisión de quirófano y participo todas las semanas en el comité de mama". Por último, señala: "Sigo teniendo inquietudes profesionales y es un hecho que participo en la elaboración de guías clínicas". Nada de eso ha servido. "Se elaboró un informe para valorar su continuidad, pero no cumplía los requisitos. Su plaza ya se ha cubierto", explica un portavoz del Severo Ocho sin dar muchos más detalles.

"La valoración física y psicológica del médico debería ir acompañada de una valoración profesional que avale su trayectoria laboral", señalan los médicos

"Analizada la memoria presentada, la trayectoria profesional, la actividad y los planes del servicio, se puede constatar que no colabora de forma activa con el proyecto actual del Servicio de Gastroenterología y Hepatología. No se considera necesaria su permanencia". Son algunas de las palabras con las que el director del hospital Ramón y Cajal despachó la solicitud que el doctor Rafael Bárcena Marugán le había remitido con el objetivo de continuar dirigiendo el servicio de Gastroenterología. Llevaba 36 años de servicio y 20 al frente de la Unidad de Trasplante Hepático.

Otros 1.837 entre 60 y 64 años

La crisis económica ha hecho mella en la Sanidad madrileña. La plantilla del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) ha perdido 5.343 efectivos desde el año 2009, una reducción del 7%. La última memoria del Sermas (datos a diciembre de 2015) pone de manifiesto la sangría que ha sufrido el personal sanitario en estos seis años. Se han perdido 713 médicos, 839 enfermeros, 1.028 auxiliares de enfermería, 183 celadores y 10 matronas, a pesar de que la población que tiene derecho a asistencia sanitaria ha crecido en 173.000 personas. La situación puede empeorar en los próximos años. El 13,5% de los facultativos y el 11% de los enfermeros tienen más de 60 años y se jubilarán en un plazo inferior a cinco años. Además, el 35% de la plantilla no es fija.

Según los datos de mayo, hay otros 1.837 médicos que tienen entre 60 y 64 años. Los facultativos que rondan esa edad son los mejor pagados del sistema, y obviamente los que más experiencia tienen. Acumulan trienios y carrera profesional, y muchos ocupan jefaturas. Son, por tanto, los más caros del sistema. Ezquerra, de AMYTS, asegura que las ofertas de empleo público de los últimos años "no han sido suficientes para compensar las bajas por jubilación en una plantilla ya de por sí muy envejecida". La Consejería de Sanidad les ha comunicado que para este año 2016 se ofertarán 1.024 plazas, "pero solo 453 son nuevas. El resto son plazas que vienen a solucionar una oposición ya anterior que tuvo problemas. De las 453 nuevas plazas, todas son para médicos menos 69".

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
39 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios