en el cpi de A Cañiza

Medio millar de niños de un colegio gallego, sin comedor por una plaga de ratas

Militares de la Brilat que acampan en verano en el centro de enseñanza denunciaron la presencia de los roedores ya en agosto

Foto: Comedor de un colegio. (EFE)
Comedor de un colegio. (EFE)

Medio millar de alumnos del colegio público de A Cañiza (Pontevedra) permanecen sin servicio de comedor desde que comenzó el curso debido a una plaga de ratas que fue detectada ya en el mes de agosto, pero de la que hasta ahora no se había informado a las familias. La Xunta sostiene que la presencia de roedores en la cocina y el comedor está ya “controlada”, pero el servicio no se repondrá al menos hasta la semana próxima, cuando se produzca la autorización de los técnicos sanitarios.

El colegio de A Cañiza es un centro público integrado (CPI) en el que conviven estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria, y su comedor es el segundo más grande de la provincia. La alarma saltó el lunes 13 de septiembre, cuando iniciaron el curso los niños de Infantil y Primaria y sus padres se encontraron con el comedor cerrado. Según la web del centro, la suspensión se debía a “labores de mantenimiento” con el objetivo de mejorar el servicio. Pero los rumores de que se trataba de una cuestión higiénica se dispararon desde el primer momento.

El problema se agravó esta semana con la incorporación de los alumnos de la ESO, que han tenido que modificar su horario de transporte y perder horas lectivas. De los 530 estudiantes matriculados en el CPI, alrededor de 500 usan el servicio de comedor. Son medio millar de familias que están acusando serias dificultades de conciliación. “Tenemos que arreglárnoslas como podemos, recurriendo a vecinos o pagando a personas para que vayan a esperar a nuestros hijos a las paradas o les den de comer”, denuncian los padres.

El alcalde de A Cañiza, Miguel Domínguez, sostiene que la aparición de los roedores está relacionada con la presencia de algunos alimentos en el almacén, como salsas o harina, y en ningún caso “con un problema grave de higiene o limpieza”. “El colegio nunca ha estado tan limpio como ahora”, asegura. Pero lo cierto es que los distintos tratamientos empleados en la desratización están fracasando. El primer producto aplicado se demostró ineficaz, por lo que la empresa contratada para la desratización de las instalaciones ha tenido que aplicar un segundo más agresivo, cuyos resultados aún se desconocen. Los técnicos continúan tomando muestras, que no permitirán sacar conclusiones hasta finales de esta semana o principios de la próxima.

La situación ha enfrentado al alcalde, del Partido Popular, con el jefe territorial de la Consellería de Educación en Pontevedra, César Pérez Ares, al que acusa de “dejadez”. Según su relato, la presencia de las ratas en cocinas y comedor fue detectada ya a mediados de agosto por la brigada ligera aerotransportable, Brilat, que utiliza las instalaciones del centro público para acampar en verano. Los militares informaron al ayuntamiento, quien a su vez puso los hechos en conocimiento de la Consellería de Educación y, ante la falta de respuesta de este departamento, trasladó la denuncia a la de Sanidad. El delegado del departamento autonómico sostiene en cambio que el aviso le llegó el 28 de agosto, y al día siguiente se envió a inspectores a confirmar la denuncia y elaborar un plan de actuación.

Cuando comenzó el curso, el alcalde atribuyó el cierre al protocolo de actuación que se pone en marcha cada año, que incluye un plan de desratización que dio por realizado. “Desde el ayuntamiento llevamos a cabo la limpieza de todas las instalaciones excepto la cocina y el comedor, competencia del personal de cocina. Por nuestra parte, está todo hecho”, afirmó Domínguez.

El regidor aseguraba ya entonces que le había remitido al jefe territorial de Educación un informe con las actuaciones necesarias en la cocina, al que Pérez Ares no contestó. “Es entonces cuando como alcalde tomo cartas en el asunto y por parte de Sanidad se exigen todas las certificaciones de garantía para el buen funcionamiento de este servicio”, añadió. Domínguez también aseguraba el miércoles de la pasada semana que las acreditaciones de las empresas certificadoras ya estaban “en orden” y que el comedor se abriría dos días después, cuando se incorporaran los alumnos de ESO, lo que no ocurrió.

La apertura del comedor está pendiente de que los inspectores de Sanidad den su visto bueno tras las labores de limpieza, para tener “las máximas garantías”, según informó Pérez Ares. El alcalde coincide en que ya se han adoptado “todas las medidas que había que adoptar", y que están a la espera de que la Consellería de Sanidade autorice la apertura del comedor. “Después de la aplicación de los productos, hay que tomar muestras, que van al laboratorio. Eso tiene un tiempo de cultivo, y estamos esperando los resultados”, explicó.

La Asociación de Padres y Madres (AMPA) del colegio celebró este lunes una reunión para informar de la situación y aclarar las dudas de las familias. Los portavoces de la asociación criticaron “la tardanza” en la actuación de la Jefatura Territorial de Educación, que aseguran que estaba informada desde el 14 de agosto, pero reclamaron a la Xunta que se tome el tiempo necesario para garantizar la seguridad de los niños.

El CPI de A Cañiza tenía contratada una empresa para el control de ratones en las instalaciones de cocina, comedor y almacén, y esta visitaba el centro cada tres meses. Del resto del colegio se encargaba otra compañía contratada por el ayuntamiento, que también supervisa otros edificios municipales. El alcalde ha anunciado que a partir de ahora el ayuntamiento también asumirá las labores de desratización del colegio al completo, incluidas las zonas de comedor y cocina.

Galicia

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