ajuste en temporales

El Brexit se cobra su primera víctima en el automóvil español: recortes del 10% en Ford

El exceso de optimismo en las previsiones de producción y menos ventas en mercados clave como Reino Unido obligan a reducir más de 400 empleos en la planta de Almussafes

Foto: Planta de Ford en Almussafes. (EFE)
Planta de Ford en Almussafes. (EFE)

No es un desplome que vaya a causar estragos monumentales, ni aparece de momento en las positivas cifras de ventas de vehículos en el primer semestre de año, pero la incertidumbre económica en el continente europeo y las posibles consecuencias de una salida del Reino Unido de la Unión han puesto en alerta a la potente industria del automóvil en España, y han comenzado a tener consecuencias en algunos fabricantes. 

Ford España anunció este martes a su comité de empresa la puesta en marcha a partir del mes de septiembre de un ajuste en la producción cercano al 10%, que obligará a recortar más de 400 empleos temporales. En el caso de la enseña del óvalo, la reorganización tiene más que ver con un exceso de optimismo en las previsiones. Si en el primer semestre las ventas de vehículos crecían un 9,4% para el conjunto de Europa, las de Ford apenas lo han hecho un 5,4%, cuando su producción estaba planificada para crecer un 17%, lo que ha elevado el 'stock' de la compañía.

Coches almacenados de la factoría de Seat en Martorell. (EFE)
Coches almacenados de la factoría de Seat en Martorell. (EFE)

Al recorte de más de 400 puestos de trabajo a partir de septiembre hay que sumar otros 160 eventuales que la planta de Almussafes (Valencia) no renovó en julio sobre una plantilla de 9.200 trabajadores. Si a principios de año la producción diaria de vehículos se estimaba en unos 2.000, ahora esa cifra se verá reducida a poco más de 1.700 a partir del tercer trimestre. La ralentización de la producción tiene un impacto directo sobre la nómina de Ford, pero también arrastra a la industria auxiliar que le da servicio. Cerca de 30.000 personas viven de la fábrica valenciana, así que es más que probable que la restricción de la fábrica tenga un efecto dominó sobre sus proveedores. El ajuste supone un cambio en la estrategia de la compañía con sede en Detroit. En febrero anunció reducción de plantillas en Reino Unido y Alemania de hasta 10.000 trabajadores y dejó fuera la planta de Valencia de su política de recortes. El comportamiento irregular en las ventas del monovolumen S-Max, que se fabrica en Almussafes, puede explicar en parte la decisión.

La de Ford es una señal de que las marcas están poniéndose la venda ante la más que probable ralentización de la economía europea derivada principalmente de la incertidumbre del Brexit. Este mismo martes, el Fondo Monetario Internacional rebajaba dos décimas sus previsiones económicas para el continente (de 1,6% a 1,4%). Un freno en la economía continental que seguro que tendrá efecto sobre la demanda interna y el consumo. 

Jesús Alonso, CEO de Ford. En agosto ocupará la presidencia. (Ford)
Jesús Alonso, CEO de Ford. En agosto ocupará la presidencia. (Ford)

Reino Unido es un mercado importante para Ford. El modelo más vendido en el país, no obstante, es el Fiesta, que se fabrica en Alemania. Pero en la lista de coches preferidos por ingleses, galeses, irlandeses y escoceses hay modelos ‘made in Spain’, como el Corsa que sale de la planta de Figueruelas en Zaragoza, el Volkswagen Polo de Navarra o el Opel Mokka, también de Zaragoza. El mercado del Reino Unido, aunque cerró el primer semestre en positivo, ha presentado las cifras más discretas entre las potencias europeas, apenas un crecimiento del 3,2%, frente al 12,2% de España, el 8,3% de Francia, el 7,1% de Alemania o el 19% de Italia. 

La industria española, que ocupa el octavo puesto mundial en la producción de vehículos, es especialmente sensible a los vaivenes de la economía continental, donde dirige el grueso de sus exportaciones. Al margen del efecto de un menor crecimiento en Europa, la implantación de aranceles o tasas aduaneras derivadas del Brexit puede repercutir en las cifras de ventas. Los herederos de Henry Ford en España ya se han puesto las pilas; no es descartable que el resto de fabricantes revise sus previsiones de producción en breve.

Estreno amargo para Jesús Alonso

Los recortes anunciados para la planta de Ford España coinciden con la sustitución de José Manuel Machado en la presidencia de la división española. El hasta ahora consejero delegado, Jesús Alonso, se convertirá a partir del 1 de agosto en el nuevo máximo responsable con un recorte de plantilla encima de la mesa como primera asignatura pendiente. Alonso trabaja para Ford y sus filiales desde 1987. Ha ocupado responsabilidades en España, Alemania, México y Venezuela. Ocupaba el puesto de CEO desde el año 2000.

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