Hay que ordenar el partido y el grupo parlamentario

La marcha de Domènech deja a Colau en una difícil situación de cara a las municipales

A Colau le quedan varios frentes abiertos. El más complejo: conseguir el control de Podem Catalunya, donde los sectores anticapitalistas hicieron la vida imposible a Domènech

Foto: Xavier Domènech en el Parlament el pasado junio. (EFE)
Xavier Domènech en el Parlament el pasado junio. (EFE)

Xavier Domènech era el hombre que siempre decía "sí". Incluso decía "sí" cuando quería decir "no", aseguran personas de su entorno. Así, Domènech aceptó venir a liderar la política en Cataluña cuando estaba encantado en el Congreso. Del mismo modo, cuando Pablo Iglesias le pidió que encabezase Podem Catalunya y pusiese orden en la montaraz delegación de los podemitas catalanes, no pudo negarse. Al final, fue demasiado para él. Se encontró atrapado en una situación incómoda con poco margen de maniobra y cuestionado en algunos temas clave por la vieja guardia de ICV. Al final, Domènech no pudo más y ahora Ada Colau hereda una situación caótica en la que ha de poner orden antes de las municipales. Apenas tiene seis meses.

Estas mismas fuentes descartan la teoría conspiranoica de que Colau y su pareja, Adrià Alemany hayan acabado con Domènech, que alegó razones personales para su sorpresiva renuncia. Al contrario, había un acuerdo más o menos tácito de que Domènech dejaría su cargo después de las municipales, precisamente para causar el menor daño político. Ahora, en el peor momento y con Manuel Valls asediando el castillo de Barcelona, Ada Colau ha de poner en orden su casa antes de batirse el cobre por recuperar la alcaldía de la capital catalana.

Ada Colau es una política muy hábil leyendo el contexto. Ante Valls, no puede parecer que simpatiza con el independentismo, según apuntan fuentes del equipo que le asesora. Por tanto, todos los ajustes que lleve a cabo para poner orden en su casa, se llevarán a cabo en esa clave: desmarcarse del soberanismo, algo un tanto complicado cuando tienes un lazo amarillo gigante colgado de la fachada del Ayuntamiento en Plaza Sant Jaume.

Así que Colau tiene varios frentes abiertos. El más complejo: conseguir el control de Podem Catalunya, donde los sectores anticapitalistas hicieron la vida imposible a Domènech. El pasado mes de julio los órganos de los Comunes en Cataluña no pudieron cubrirse, lo que generó frustración en Domènech. Además, miembros de ICV estaban en desacuerdo con el excesivo protagonismo de Elisenda Alamany, considerando que actuaba como portavoz con demasiado margen y sin valorar que el grueso de los votantes de los Comunes en Cataluña no es independentista.

El pasado mes de julio los órganos de los Comunes en Cataluña no pudieron cubrirse, lo que generó frustración en Domènech

Elisenda Alamay es partidaria de la confluencia entre los Comunes y ERC. Es independentista, siempre que se mantenga un compromiso con la agenda social. Domènech la colocó como portavoz del grupo parlamentario. Ahora Colau ha de ver si la mantiene en el puesto o la sacrifica en aras de ganar las municipales. Por ahora, ya ha descartado que Alamany pueda suceder a Domènech al frente del grupo parlamentario de los Comunes. La favorita de Colau es Jéssica Albiach, actual portavoz adjunta en el Parlament.

Xavier Domènech y Ada Colau en una foto de archivo de 2017. (EFE)
Xavier Domènech y Ada Colau en una foto de archivo de 2017. (EFE)

Pacificar Podem

Además, Colau tiene el reto de pacificar Podem Catalunya. Será complicado y habrá que aplicarse a fondo. Podem Catalunya es un avispero de facciones difíciles de armonizar.

Por último, hay que definir una lista para Barcelona en la que no se cuestione su poder ni se dé una imagen de coqueteo con el independentismo. Fuentes de la antigua ICV, que hoy por hoy es el principal apoyo de Colau, apuntan a que se sacrificará a Jaume Assens, su actual número tres y el más cercano a los sectores soberanistas.

Ada Colau ya ha anunciado que evitará acudir a la Diada de este año, al contrario de lo que había pasado en ediciones anteriores de la 'festa nacional'

Colau ya ha anunciado que no acudirá a la Diada de este año. Otra manera de desmarcarse de tentaciones "indepes", después de haber ido a las anteriores. La razón: de nuevo las municipales.

El salto a España

Si Colau pierde las municipales, la alternativa para la alcaldesa es dar el salto a la política española, ya que, como a Domènech, la política catalana no le interesa. Y menos si tiene que definirse alrededor del eje ideológico soberanista. Portavoces de Colau a los que se ha requerido la opinión de la alcaldesa para este artículo no han querido colaborar con el mismo.

Domènech supone una pérdida. Después de Miquel Iceta, era el principal político que aboga por tender puentes entre los dos sectores de catalanes que están agriamente enfrentados por la cuestión del independentismo. Habrá que ver cómo actúa su sucesor.

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