deja la secretaría general de cdc y el escaño

Oriol Pujol tira la toalla acosado por los suyos y el escándalo de las ITV

El diputado de CiU Oriol Pujol ha anunciado este lunes que deja el acta de diputado y que abandona definitivamente la Secretaría General de CDC

Foto: El exsecretario general de CDC Oriol Pujol en el Parlament (EFE)
El exsecretario general de CDC Oriol Pujol en el Parlament (EFE)

Demasiada presión. El que había sido el hombre fuerte de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y su secretario general, Oriol Pujol Ferrusola, tira la toalla. Desde que en marzo del año pasado fuese imputado por su participación en el llamado caso de las ITV, Pujol se había mantenido en un discreto segundo plano a la espera de tiempos mejores y de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) le redimiese al fin.

Pero no pudo ser. Su implicación en ese escándalo (en el que presuntamente estaba facilitando que amigos suyos se beneficiasen de un nuevo reparto de estaciones de ITV y que entrasen en otros negocios con la Administración con los que se harían de oro) fue el inicio del fin. Durante los últimos meses, a Oriol Pujol lo han presionado desde dentro y desde fuera de su propio partido. Ha querido presentar su desaparición de escena como un sacrificio personal ante los retos políticos del segundo semestre del 2014. Es cierto, pero sólo en parte: sus cordiales enemigos convergentes ya habían puesto precio a su cabeza hace tiempo.

Su situación de imputado no gustaba a un sector convergente, que vio la oportunidad de desplazarlo definitivamente y de apartarlo de los centros de decisión de Convergència. No valía que ya hubiese dimitido como presidente del grupo parlamentario de CiU en el Parlamento autonómico y como secretario general de CDC, mientras sus funciones eran asumidas por Josep Rull y Lluís Corominas. Lo que quería un sector de su formación era quitarlo de la circulación y escoger una nueva cúpula con un diferente reparto de poder en el mayor partido catalán. Y sus enemigos no se recataban en admitir públicamente que Oriol Pujol era un “estorbo para el proceso soberanista iniciado por Cataluña”.

En los últimos meses, las informaciones sobre su familia y los millones que han movido durante los últimos años en paraísos fiscales no ayudaron a hacer olvidar su situación. Algunos rumores incluso apuntaban a que el nombre de Oriol podía aparecer asociado a alguna cuenta corriente en el extranjero, aunque estas informaciones no pasaron nunca de ser meros rumores. En cambio, la mayoría de sus hermanos e incluso su madre sí han sido vinculados a cuentas en paraísos fiscales.

Fuentes del entorno de Oriol Pujol señalaron a este diario que “hace tiempo que meditaba dejarlo todo”. Los pasados meses, según estas fuentes, han sido “un infierno” para él y consideran que ahora podrá dedicarse mejor a preparar su defensa.

El comunicado

Lea el comunicado de Oriol Pujol.
Lea el comunicado de Oriol Pujol.

Un comunicado del dirigente convergente hecho público a última hora de esta tarde señala que “la provisionalidad en que vive CDC, fruto de la delegación de funciones de la secretaría general desde el momento en que me imputaron en marzo del 2013, se ha resuelto satisfactoriamente durante estos 16 meses, tanto en el ámbito parlamentario [la presidencia del grupo parlamentario fue asumida por el portavoz del mismo, Jordi Turull] como en el del partido. Tanto para mantener la necesaria estabilidad parlamentaria, y el apoyo al Gobierno, como para la gestión del partido, su coordinación institucional y para hacer frente a las diferentes contiendas electorales que han tenido lugar”.

El comunicado añade que “otra cosa es cómo afrontamos este segundo semestre del año: el 9 de noviembre, la organización y la participación en el 11 de septiembre y, más adelante, las elecciones municipales del próximo mes de mayo… Soy consciente de que vienen meses donde precisamos mucha fuerza interior, mucha cohesión, mucho convencimiento para continuar todo el trabajo emprendido, especialmente en el proceso nacional y en la capacidad y voluntad de hacer efectivo el derecho a decidir de los catalanes”.

De ahí que haya tomado la determinación de dimitir para “resolver sólidamente y de manera permanente, con la voluntad de acabar con el interinaje, la delegación de funciones de la secretaría general de CDC, de manera que los máximos órganos de dirección del partido y su consejo nacional puedan acordar la nueva estructura y responsabilidad sin alterar, en ningún caso, el planteamiento estratégico e ideológico que ya decidimos colectivamente en el congreso de Reus”.

También renuncia al acta de diputado “para que también desde esta institución haya el máximo esfuerzo y energía concentrados en que el proceso salga bien”. Pujol recuerda que, hasta ahora, las decisiones que había tomado eran reversibles, “pero estas no lo son, porque la provisionalidad en que estamos instalados, a pesar de haber sido una buena solución temporal, no será lo suficientemente fuerte como para dar soluciones y respuestas para los próximos y decisivos meses”.

Y concluye diciendo que toma estas decisiones ahora “para que el próximo periodo de sesiones en el Parlamento, y también el próximo curso político del partido, comiencen con el orden, liderazgo y personas que Convergència necesita para poder dar la máxima garantía de que el proceso saldrá bien”. La frase de despedida, no obstante, es todo un aviso a navegantes, un mensaje a sus enemigos dentro de Convergència: “Ceso en todo para no perjudicar en nada”.

El sustituto, el 6 de septiembre

Convergència convocó para las diez de la noche un comité ejecutivo extraordinario para hacer efectiva la renuncia. Tras el mismo, los dos altos cargos que asumen las funciones de la secretaría general, Josep Rull y Lluís Corominas, explicaron la positiva valoración que hizo la cúpula convergente de la renuncia y agradecieron a Oriol Pujol su “alto sentido de responsabilidad y generosidad”, al tiempo que calificaron la su anuncio de “decisión personalísima”.

Rull destacó que la dimisión de Pujol va muy vinculada “al proceso político que vive Cataluña” y que ahora se abre una nueva etapa donde se fortalecerá la estructura de dirección de CDC “para acometer el ejercicio del derecho a la autodeterminación”.

Y mientras Rull descartó la convocatoria de un congreso extraordinario para relevar a Oriol Pujol, Corominas fijó para el 6 de septiembre la convocatoria de un consejo nacional extraordinario, el máximo órgano de dirección entre congresos. En este periodo, Convergència buscará la fórmula para cambiar la estructura de poder sin tener que recurrir a un congreso extraordinario. “No se trata sólo de cambiar un nombre, sino que los cambios serán más amplios. Hablamos de una renovación de toda la estructura”, subrayaron.

En otras palabras, no se trata sólo de cambiar una persona o una responsabilidad, sino de variar la estructura interna para fortalecer a CDC de cara a la montaña rusa que le espera después del mes de agosto, cuando entre en la etapa del 11 de septiembre, Diada Nacional de Cataluña, luego en la del referéndum del 9 de noviembre (cuya celebración no está asegurada) y, posteriormente, en la de la campaña de las elecciones municipales del 2015.

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