EL PALAU SE PERSONA COMO ACUSACIÓN EN LA NUEVA CAUSA

El 'ventilador' del caso Palau podría salpicar a la clase política catalana

La prisión de Fèlix Millet y de su hombre de confianza, Jordi Montull, antigua cúpula del Palau de la Música de Barcelona, ha crispado los nervios

Foto: El 'ventilador' del caso Palau podría salpicar a la clase política catalana
El 'ventilador' del caso Palau podría salpicar a la clase política catalana

La prisión de Fèlix Millet y de su hombre de confianza, Jordi Montull, antigua cúpula del Palau de la Música de Barcelona, ha crispado los nervios en la clase política catalana. La querella interpuesta por el fiscal Antoni Pelegrí ante un juzgado barcelonés sobre la construcción de un polémico hotel de lujo junto a la institución musical desvela algunas de las relaciones de alto nivel de los dos reos. Pero, además, los abogados de las defensas han añadido leña al fuego. “Cuando Millet llamaba a la Casa Real, hasta el Rey se le ponía al teléfono”, repitieron un par de fuentes consultadas por El Confidencial.

 

La clase política catalana le tenía respeto. “Pero era un respeto como el que se le puede tener al presidente de cualquier institución similar”, aclara una fuente del PSC. Para muestra, un botón: una carta de Jordi Montull a Manuel Valderrama, propietario de Olivia Hotels - quien tenía que construir el polémico hotel - y encontrada en la carpeta roja que Millet olvidó en su deapacho, decía textualmente: “Querido amigo, durante estos días en que no nos hemos hablado, hemos hecho varias gestiones para el tema de La Salle-hotel, las gestiones fueron a nivel político con Carles Martí [teniente de alcalde de Barcelona], las que ya te comenté, según él, ningún problema. Xavier Trias (CiU), muy amigo de la concejal, y no le ha puesto ninguna pega. Fernández Díaz (PP) dice que lo que venga del Palau no le pondrán ninguna pega. El portavoz de Esquerra en el Ayuntamiento apoyará el proyecto. El alcalde de Barcelona, el día del concierto de Cecilia Bartoli, apoya totalmente el tema y que la concejala tiene su manera de hacer las cosas y que no pondrá inconvenientes”.

 

Por si fuera poco, el letrado defensor de Montull aseguró públicamente que los reos habían hablado con presidencia de la Generalitat y con el vicepresidente Josep Lluís Carod-Rovira. Éste se apresuró a aclarar el tema: habló en una ocasión con Fèlix Millet, quien le pidió ayuda para la proyección internacional de la institución (Vicepresidencia lleva las relaciones internacionales), pero el Gobierno no destinó ni un céntimo al Palau de la Música en este concepto. Y en Presidencia, con quien se hicieron los contactos fue con el secretario general, Ramón García-Bragado, actualmente teniente de alcalde de Barcelona, ya que con José Montilla jamás se habló del tema.

 

Pero desde el PP ya se ha lanzado una acusación más grave: “Carod miente”. La presidenta popular, Alicia Sánchez-Camacho, denunció ayer que Vicepresidencia pagó 4.110 euros de un viaje de directivos del Palau para que éstos viajasen a Nueva York con el fin de que la institución pasase a formar parte de la Asociación Internacional IPSA, formada por 600 directivos de salas de conciertos, instituciones musicales y festivales. Camacho pidió explicaciones al vicepresidente por su mentira. Pero los propios documentos que presentó el PP exculpan, en esta ocasión, a Carod: la subvención fue otorgada en diciembre pasado y el informe técnico sobre la misma, que la aprobaba, lleva fecha de 29 de noviembre del 2009, es decir, más de cuatro meses después de que Millet y Montull fuesen destituidos.

 

Las citas en Menorca

 

No es el único político en el ojo del huracán. La familiaridad de Millet con el líder convergente municipal, Xavier Trias, queda de manifiesto en una carta del primero al segundo. “Te agradeceré tu apoyo. Estoy, como siempre, a tu disposición. Nos veremos durante el verano en Menorca. Hasta entonces, recibe un fuerte abrazo”. Llevaba fecha de 17 de julio de 2007. Pero el pasado verano, según algunas fuentes, después de que hubiese estallado el escándalo, ambos se vieron en su lugar de veraneo, como todos los años. Los rumores apuntaban a que el propio Artur Mas, líder de CDC, Millet y Trias comieron en la isla. Pero fuentes de Convergència consultadas por El Confidencial rechazaron tal posibilidad con pruebas: el día del supuesto ágape, Mas se encontraba en Barcelona, ya que se había ido el día antes porque tenía compromisos en la capital catalana. No descartaron, sin embargo, la posibilidad de que Trias se hubiese saludado con él por la calle, dado su vecindad, pero niegan que se celebrase reunión alguna para tratar el tema del escándalo.

 

Lo que están haciendo es poniendo el ‘ventilador’ para que la duda se extienda a toda la clase política. Es indecente lo que están haciendo todos, abogados o políticos”, señala una fuente política consultada por este diario. Según esta fuente, los contactos que haya habido sobre el tema del hotel “parecen del todo normales. Cuando alguien promueve un proyecto, intenta ‘venderlo’ a todas las instancias, pero eso no quiere decir que sea tráfico de influencias. Otra cosa sería si se hubiese cometido algún fraude de ley o alguna irregularidad en la tramitación”.

 

Para poder construir el hotel, se tuvieron que recalificar los solares sobre los que se había de levantar y fue el consejero de Economía, Antoni Castells, el que le ofreció la calificación de residencial que tenía un edificio público ubicado en la Plaza de Sant Jaume a cambio del de equipamiento educativo que tenían los solares del hotel y una cantidad de dinero como compensación. Expertos consultados El Confidencial apuntan a que la permuta de las calificaciones de edificios dentro de un distrito “es una forma de proceder normal y se hace en muchas ocasiones. En este caso, a la vista de las pruebas, no parece que hubiese nada anormal. La única cosa que pudiera arrojar dudas es la valoración que se hubiera hecho del edificio de la Generalitat, pero el precio final acordado como indemnización es bastante ajustado a mercado”.

 

De todos modos, aunque el tema no se quiera tratar en la comisión parlamentaria que funciona desde hace una semana para averiguar los supuestos tratos de favor de Millet a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), todos los grupos municipales están de acuerdo en crear otra comisión específica en el Ayuntamiento de Barcelona para investigar el asunto del polémico hotel. Además, los actuales gestores del Palau de la Música anunciaron ayer que se personarán como parte perjudicada en el proceso “por la gestión fraudulenta en la gestión del hotel”.

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