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Negocios juveniles entre Ayuso e Iglesias que los madrileños deberían conocer
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La edad de oro de la telecracia

Negocios juveniles entre Ayuso e Iglesias que los madrileños deberían conocer

En 2012, una desconocida Isabel Díaz Ayuso se metió en las tertulias televisivas de la izquierda alternativa contra el criterio del PP. Iglesias hizo lo propio en Intereconomía. Ambos ganaron

Foto: Ayuso e Iglesias en 'La Tuerka' en 2012.
Ayuso e Iglesias en 'La Tuerka' en 2012.

Año 2021: Si no vas a una tertulia de la tele es que eres un mindundi.

Año 2012: Si vas a una tertulia de la tele es que eres un mindundi.

Solo una palabra diferencia estas dos frases (y el abismo entre dos épocas).

La política es hoy una tertulia televisiva permanente; con sus refriegas, sus histrionismos y sus golpes de efecto. Pero hubo un tiempo muy (poco) lejano en el que las tertulias eran para frikis. Frikis con aspiraciones como Pablo Iglesias e Isabel Díaz Ayuso. Frikis que ahora son los reyes del mambo y el 4 de mayo disputarán el combate electoral del año. Maestros de la saturación mediática. Frikis visionarios.

Pablo Iglesias e Isabel Díaz Ayuso nacieron el mismo día y en la misma ciudad: el 17 de octubre de 1978 en Madrid. Si esto fuera una película sobre gemelos separados al nacer que intercambian sus identidades, se llamaría: Tú a Tele Vallecas y yo a Intereconomía.

"En 'La Tuerka' estaban obsesionados con que fuera gente del PP, mejor si eran mujeres y la única que pudieron pescar fue a Ayuso"

En 2010, Pablo Iglesias fundó un programa de debate (‘La Tuerka’) emitido primero en TeleK, tele local de Vallecas, y luego en el Canal 33. El entorno político de Iglesias, vinculado a la facultad de políticas de la UCM, quería que la izquierda de la izquierda empezara a ver la tele como arma de agitación y campo de batalla político.

"Al principio hacíamos tertulias entre gente más o menos afín, pero enseguida nos dimos cuenta de que la propuesta podría funcionar contrastando con los que hacían los discursos habituales en los medios de comunicación, que eso nos obligaba además a afinar", contó Iglesias en un libro de Jacobo Rivero en 2014.

En efecto, para que la operación cobrara sentido, ‘La Tuerka’ necesitaba afinar/atraer contertulios rivales. "Estaban obsesionados con que fuera gente del PP, mejor si eran mujeres" y la "única que pudieron pescar fue a Ayuso", según un conocedor de los entresijos del programa. En septiembre de 2012, 'La Tuerka' dio con Isabel Díaz Ayuso mediante un conocido en común, antiguo compañero de colegio de la presidenta de la CAM. Ayuso se convirtió en el rostro del PP en el programa de Pablo Iglesias. Entonces era una total desconocida, llevaba pocos meses como parlamentaria en la Asamblea madrileña, donde entró a cubrir una vacante en la enorme bancada popular (72 parlamentarios) del aguirrismo. Pero la última pepera de la fila en el Parlamento autonómico se convirtió en la primera de la fila en ‘La Tuerka’, rodeada de rojos como Iglesias, Monedero y Errejón. "Ayuso estaba cortada como un flan", añade la fuente citada anteriormente.

Pero era un camino de doble dirección. El objetivo final era utilizar ‘La Tuerka’ como trampolín para que Pablo Iglesias saltara a la tertulia política estrella y más morbosa de la TDT: ‘El gato al agua’ de Intereconomía (donde también acabaría Ayuso de contertulia). En abril de 2013, Iglesias entró en Intereconomía, donde mantuvo épicos enfrentamientos con Federico Jiménez Losantos, que le hicieron tan popular como para fichar por las nuevas tertulias de La Sexta y Cuatro y acabar (en 2014) de candidato europeo de Podemos (con su cara en la papeleta; cara de tertuliano estrella).

Iglesias llegó a Intereconomía de la mano del periodista Fernando Díaz Villanueva, a quien previamente había invitado a ‘La Tuerka’. "Pablo Iglesias es una persona muy bien equipada de ideas… especialmente equivocadas. A mí siempre me han dicho: ‘Tú siempre que tengas que discutir, ponte un marxista delante, que al menos vendrá leído’, pues ese es el caso de Iglesias", explicó Villanueva en antena. La primera vez que Iglesias salió en ‘El gato al agua’, arrancó así: "Gracias por la invitación. Es un gusto cruzar las líneas enemigas y charlar en territorio comanche". "Usted nos considera enemigos, pero nosotros le damos la bienvenida a esta su casa", replicó el presentador. Exactamente el mismo proceso (pero ideológicamente al revés) de Isabel Díaz Ayuso en ‘La Tuerka’. Separados al nacer.

La Sexta de noche

Dato importante para entender la osadía (y el olfato) de Ayuso al meterse en la boca del lobo de 'La Tuerka'. No es que en septiembre de 2012 ningún otro cargo del PP quisiera debatir con rojos en una tele de barrio, es que al año siguiente arrancó ‘La Sexta Noche’ y pasó exactamente lo mismo. Cualquier político ambicioso ‘mataría’ ahora por ir a ‘La Sexta Noche’, pero en enero de 2013 la situación era la opuesta: el programa de La Sexta tardó NUEVE MESES en convencer al PP para que mandara un tertuliano. En los nueve primeros meses de 'La Sexta Noche' no hubo políticos del PP.

Isabel Díaz Ayuso, en definitiva, entró un año antes en ‘La Tuerka’ que el PP en ‘La Sexta Noche’.

Los populares, de hecho, comenzaron enviando perfiles bajos a ‘La Sexta Noche’, como el joven diputado novato Pablo Casado, que aún no tenía cargo orgánico en el PP de Rajoy (su buen hacer como contertulio en La Sexta; de hecho, fue clave en su meteórico ascenso interno).

La entrevista

Ramón Espinar, exsenador de Podemos, estuvo en los orígenes de ‘La Tuerka’ (en modo reportero intrépido) y coincidió luego con Ayuso en varias tertulias de teles locales y digitales. Hablamos con él.

PREGUNTA. ¿Estaba claro desde el principio que ‘La Tuerka’ debía interactuar con la derecha?
RESPUESTA. Sí, la idea era provocar en antena a Intereconomía para que empezaran a hablar de nosotros. Pablo les increpaba todos los días, hasta que mordieron el anzuelo y le llevaron de tertuliano a ‘El gato al agua’. Provocar a tu rival más fuerte era algo que antes habían hecho en la radio Jiménez Losantos con Iñaki Gabilondo y De la Morena con José María García. Cuando tu rival entra al trapo y habla de ti, te hace más fuerte por retroalimentación.

P. ¿Cómo era la joven Ayuso como contertulia?
R. Coincidí con ella varias veces en una tertulia del Canal 33 que se grababa en un asador del Puente de Vallecas, rodeados de chuletones, una cosa muy bizarra, donde no nos pagaban literalmente ni el agua por participar. Como tertuliana era floja. En mi entorno nos parecía que le faltaba formación política, pero es que entonces estábamos en la clásica etapa universitaria insufrible, de minusvalorar a todos los que no conocieran a Toni Negri; si no habías leído ‘Imperio’, no eras nadie.

"Saltar a estas tertulias fue la manera astuta de Ayuso de darse a conocer y aprender a fajarse con sus rivales políticos"

P. ¿Qué le llamó la atención de Ayuso?
R. Una vez volvimos los dos a casa en autobús tras una tertulia calentita, no me acuerdo de qué hablamos, pero fue bien. Al principio estaba muy cortada en las tertulias. Yo he estado en tertulias pequeñas de extrema derecha y es duro estar en territorio hostil. Hostil y pequeño, porque si vas de tertuliano a una tele grande, es como boxear en Las Vegas, igual te llevas una paliza terrible, pero al menos te han aplaudido y abucheado 10.000 personas. Pero a Ayuso en la tele local de Vallecas no la veían ni los suyos. Los suyos ni sabían que existían esas tertulias.

Ayuso, por cierto, no jugó con su feminidad para sobrellevar aquello, no iba de chica mona de derechas en la tertulia de izquierdas, iba ahí a fajarse.

P. ¿Por qué Ayuso fue a ‘La Tuerka’ contra el criterio de su partido?
R. Ayuso era el último mono del PP en la Comunidad de Madrid, se tuvo que buscar la vida, saltar a estas tertulias fue una manera hábil y astuta de darse a conocer y aprender a fajarse con sus rivales políticos. Sobrevivir a las juventudes de los partidos (y a los partidos) es más difícil que sobrevivir en una multinacional financiera. Más despiadado. Como el espermatozoide que llega a la meta dejando a millones de compañeros muertos por el camino. Al darwinismo juvenil de los partidos no sobrevive cualquiera.

placeholder Ayuso y Espinar en una tertulia.
Ayuso y Espinar en una tertulia.

Aquellos ascensores universitarios

'La Tuerka' no fue la primera vez que Ayuso aprendió a debatir con la izquierda. Ni la primera vez que estuvo en el lugar oportuno. Una década antes, cuando estudiaba periodismo en la UCM, entró en una asociación juvenil, Altavoz, controlada por profesores conservadores y que facilitaba hacer prácticas en la radio universitaria. Allí hizo los contactos para saltar luego a Nuevas Generaciones.

"Cuando le acusábamos de derechista, Ayuso se picaba y decía que ella no era ni de izquierdas ni de derechas y que sus padres votaban a IU"

En Altavoz tuvo sus rifirrafes electorales con la asociación izquierdista George Orwell, donde estaba Raúl Camargo, que más tarde fundaría Podemos. "Altavoz era para nosotros la asociación de los trepas", recuerda Camargo.

"Cuando le acusábamos de derechista, Ayuso se picaba y decía que ella no era ni de izquierdas ni de derechas y que sus padres votaban a Izquierda Unida. Yo no creo que sea de extrema derecha, es más una oportunista que ha llegado hasta aquí sorteando obstáculos, colocada siempre en el lugar adecuado para ascender mejor", zanja Camargo.

En esa misma época, Iglesias también está dando que hablar en la universidad. En una asamblea huelguista, toma la palabra y no calla; hasta que un compañero le interrumpe: "Pablo, plasta, vete al Parlamento". Y allí acabó.

Los debates en la tele

Tras la irrupción electoral de Podemos en 2014, se publicó un libro/entrevista de Jacobo Rivero a Pablo Iglesias. Preguntado por ‘La Tuerka’, Iglesias dijo: "Empezamos a asumir que el terreno audiovisual era lo que configuraba los espacios de socialización política más importantes y que entre ellos destacaban las tertulias políticas como productores de argumentarios. Siempre digo que la gente no milita en los partidos políticos, la gente milita en los medios de comunicación. Una persona es de 'La Razón', de 'El País', de La COPE o de la Cadena SER… En este país que te estén viendo dos millones y pico de espectadores en ‘La Sexta Noche’ o en ‘Mañanas Cuatro’ hace que mucha gente por primera vez diga: Vaya, hay otra cosa en el escenario político, porque son mucho más importantes las tertulias en televisión que los debates en el Parlamento. Los debates en el Parlamento ya no los sigue nadie, además, son debates que son mentira, no debaten realmente, está todo pactado".

Nada más que añadir.

¡Que empiece el choque de trenes electorales entre Ayuso e Iglesias! Buena suerte a todos y larga vida a Debord y a la sociedad del espectáculo. ¡El que no esté enchufado a la tele, que se enchufe, y al loro!

Año 2021: Si no vas a una tertulia de la tele es que eres un mindundi.