Fiscalía apoyará el indulto al acusado de ayudar a morir a su mujer con esclerosis
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A PESAR DE QUE PIDE SEIS MESES

Fiscalía apoyará el indulto al acusado de ayudar a morir a su mujer con esclerosis

A partir de 2014, "en pleno uso de sus facultades intelectivas", María José exteriorizó, tanto a su marido como a otras personas de su entorno, su deseo de poner fin a su vida

placeholder Foto: Ángel ayudó a morir dignamente a su mujer enferma.
Ángel ayudó a morir dignamente a su mujer enferma.

La Fiscalía Provincial de Madrid solicita seis meses de prisión para Ángel Hernández Pardo, el hombre que ayudó a morir a su mujer, María José Carrasco, gravemente enferma de esclerosis múltiple, para satisfacer el "constante" deseo de ella a poner fin a sus "intensos" dolores. Sin embargo, a pesar de su petición, el Ministerio Público anuncia que no se opondrá al indulto si se tramita.

En el escrito de acusación, el fiscal pide medio año de cárcel al atribuir a Hernández el supuesto delito de cooperación al suicidio, con las atenuantes de confesión y parentesco. No obstante, "atendidas las circunstancias" del caso, si la sentencia fuese condenatoria y se pidiese el indulto, el Ministerio Público avanza que emitirá informe favorable.

Foto: Change.org entrega en el Congreso más de un millón de firmas para solicitar que se despenalice la eutanasia en España. (EFE) Opinión

Ángel y María José mantenían una relación sentimental desde 1982. Seis años después, ella fue diagnosticada con esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa y aún incurable. Más tarde, la mujer recibió un grado elevado de invalidez, que le impedía realizar, de forma autónoma, las actividades cotidianas. "Por ese motivo el Sr. Hernández solicitó una reducción de jornada laboral para atenderla", reconoce Fiscalía en su escrito, "y se dedicó al cuidado de su mujer".

Fue a partir de 2007 cuando el ahora acusado comenzó a pedir "reiteradamente" a las administraciones públicas ayudas para el tratamiento de la enfermedad de su compañera. Ese mismo año, reclamó una plaza en una residencia para enfermos de esclerosis, petición denegada por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.

Ángel fue investigado por un Juzgado de Violencia Sobre la Mujer tras ayudar a su pareja a poner fin a su vida

A partir de 2014, "en pleno uso de sus facultades intelectivas y consciente de las consecuencias", la mujer exteriorizó —no solo a su marido sino también a otras personas— su deseo de acabar con su vida. Por ello, la pareja se puso en contacto con la asociación Derecho a Morir Dignamente, la principal organización partidaria de reconocer la eutanasia en España, de la cual recibieron asesoramiento. "A pesar del avance de la enfermedad —añade la Fiscalía—, el nulo apoyo de las administraciones y la firme voluntad de María José de poner fin a su vida, el Sr. Hernández intentaba disuadirla o, cuando menos, retrasar el momento".

En una carta hecha pública en abril de 2019 por la organización, Ángel volvía a reiterar que "era una constante" en su mujer "demandar ese auxilio y no habrá más remedio que proporcionarle esa ayuda para que su deseo se cumpla".

placeholder Ángel ayuda a su mujer a ingerir el barbitúrico.
Ángel ayuda a su mujer a ingerir el barbitúrico.

Sin tener aún decidida la fecha en la que pretendía morir voluntariamente, Carrasco, que aún podía usar sus manos en 2018, compró por Internet un frasco de 100 mililitros del barbitúrico pentobarbital sódico y una vez recibido, ambos "lo guardaron en el domicilio por si en un momento dado tenían que usarlo". Mientras, la situación de la esposa de Hernández empeoró aún más "sufriendo intensos dolores; más allá de los que podía soportar", reitera la Fiscalía.

En agosto del mismo año, la mujer entró en cuidados paliativos y, desde ese momento, padeció múltiples ingresos hospitalarios. También desde esa fecha, las peticiones de María José de poner fin a su vida dignamente fueron constantes. "Hizo un testamento de últimas voluntades y manifestó de forma expresa que rechazaba su alimentación por vía artificial", precisa el escrito de acusación.

Fiscalía: "Sus peticiones de poner fin a su vida dignamente fueron constantes y manifestó que rechazaba su alimentación artificial"

Así que Ángel, "consciente de que nadie más iba a ayudar a su mujer en el proceso de ingesta del pentobarbital sódico y que ella, por su estado, no podía hacerlo sola", consensuó con aquella la forma en que la ayudaría.

Tal y como había acordado la pareja, sobre las 10:00 horas del día 3 de abril del 2019, "estando solos" en su domicilio situado en el distrito madrileño de Moncloa-Aravaca, el acusado, "con la intención de cumplir el deseo de María José, que estaba inmovilizada en su cama, vertió el pentobarbital sódico (...) en un vaso con una pajita y se lo acercó a la boca a la Sra. Carrasco", que lo ingirió. Diez minutos después, ella moría por una intoxicación aguda que provocó una "depresión respiratoria y neurológica".

Foto: Aurelia Brouwers, en una imagen reciente. (Foto cedida por Aurelia Brouwers)

Acto seguido, su marido llamó al servicio de Emergencias para contar lo ocurrido y esperó en el domicilio a la llegada de sanitarios del Summa y de una dotación de agentes de Policía, a quienes relató los hechos, que habían sido grabados por el hoy acusado, quien llega a decir a la mujer que va a "prestarle sus manos". Tras ello, comenzó el calvario judicial de Ángel Hernández: fue puesto a disposición judicial el día 4 de abril y allí, "no solo relató todo lo ocurrido, sino que además aportó toda la documentación y videos sobre los hechos que tenía en su poder". Documentos que redujeron "muy notablemente las gestiones para el esclarecimiento de los hechos", según reza el escrito. Tras comparecer y reconocer lo ocurrido, fue puesto en libertad sin medidas cautelares.

Fiscalía reconoce en su escrito de acusación el padecimiento de la mujer y formula su petición a la baja: seis meses de cárcel

El caso del suicidio asistido de María José Carrasco desató una fuerte polémica en torno a la eutanasia —en 2019 no había comenzado en el Parlamento su proceso de despenalización, algo que el acusado reclamaba— y el derecho a morir dignamente en España. Tras la inhibición de la instructora del caso, Ángel llegó a ser investigado por un Juzgado de Violencia Sobre la Mujer, tipo delictivo que el Ministerio Público descartó.

Aún no está fijada la fecha de la vista oral, pero, si tras el juicio la sentencia resulta condenatoria y comienzan después los trámites para el indulto, Fiscalía —que, reconociendo en su escrito el padecimiento de la mujer, formula su petición a la baja— avanza que no se opondrá a él. De confirmarse, los seis meses que solicita no supondrían en ningún caso el ingreso de Ángel en prisión.

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