NUEVOS DATOS DEL PADRÓN

¿Cuántos forasteros hay en tu municipio? Los españoles se van a vivir a la periferia

La mayoría de las localidades españolas han perdido a más del 20% de su población local. Solo Galicia, Asturias y Andalucía pueden presumir de mantener a habitantes autóctonos

Foto:

Dejar el campo por la ciudad, la provincia por la capital. Los españoles siguen acudiendo a las ciudades en busca de mejores puestos de trabajo, más estabilidad y atractivos como el ocio que ya no encuentran en sus localidades de origen. Los núcleos urbanos concentran cada vez a más españoles, a la vez que expanden sus límites con ciudades dormitorio y suburbios que hacen accesible vivir en la urbe pero sin estar inmersos en ella. Así lo demuestran los datos sobre el padrón, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) este martes y actualizados a 1 de enero de 2018.

Los registros del padrón de los más de 8.000 municipios españoles dibujan un 'retrato robot' de los movimientos migratorios que se dan dentro de nuestras fronteras. Nuestros pueblos y ciudades son cada vez más variados demográficamente y la periferia de las principales ciudades aumenta con fuerza.

Tan solo la zona de Galicia, el este de Asturias y Andalucía pueden presumir de contar aún con municipios capaces de mantener al menos el 75% de su población autóctona. De hecho, la comunidad andaluza goza de casi un centenar de pueblos con esta condición. Como ejemplo, en Montalbán de Córdoba todavía viven 3.870 de los 4.429 cordobeses nacidos en su tierra.

En la zona de la meseta, Castilla y León supera a Castilla-La Mancha y Extremadura en municipios con un alto porcentaje de habitantes foráneos, registrando 67 localidades frente a las 26 manchegas y 24 extremeñas.

Cerca de las capitales de provincia, sin embargo, la cosa cambia. Los que nacieron en ellas se quedaron a vivir ahí, pero los que lo hicieron en otros municipios de la misma provincia decidieron acercarse a la gran ciudad eligiendo municipios periféricos, donde los precios de la vivienda son más baratos.

Basta con mirar el punto más central de mapa para ver que ninguna ciudad mediana madrileña tiene más de un 25% de habitantes propios. A una persona de la Comunidad de Madrid le saldrá más barato vivir en Tres Cantos o en Villalba que comprar un piso en cualquier barrio de la capital.

Así lo demuestra también el mapa que dibuja la tendencia de aquellos que nacieron en la misma provincia, pero son de otros municipios. Si se superpone uno sobre el otro, los datos casan: donde están los porcentajes más bajos de habitantes de los mismos municipios, se registran los más altos de los forasteros.

El patrón se repite en otras capitales de provincia como Valladolid, Burgos, Salamanca, Zaragoza y Barcelona dando lugar a los conocidos como 'ciudades-dormitorio', aquellos municipios en los que las familias tienen su casa aunque hagan vida dentro de la ciudad.

Viviendo en la frontera

El hecho de que la mayor parte de los habitantes de otras comunidades autónomas se concentren en las fronteras habla sobre cómo resulta mucho más ventajoso tributar en una comunidad autónoma pero trabajar en otra.

Es especialmente llamativo en el área centro, los municipios de Toledo y Guadalajara ubicados justo en la frontera con Madrid registran a más de la mitad de su población como forastera. En Ugena, por ejemplo, de 5.336 habitantes, 3.991 han nacido fuera de Castilla-La Mancha.

El fenómeno se amplía de la misma forma a la zona del País Vasco, Cantabria y el norte de Burgos donde el Valle de Mena hace frontera simultáneamente con el País Vasco y Cantabria y la variedad de sus habitantes es tal que el 55 de cada 100 personas provienen de localidades ubicadas en otras comunidades autónomas. Aprovechan, por ejemplo, un alquiler más bajo en Burgos pero con un puesto de trabajo mejor pagado y mejor régimen fiscal en los municipios de la ría de Bilbao, a cambio de cruzar la frontera entre comunidades día a día.

En cuanto a la población extranjera, esta sigue manteniéndose principalmente en las zonas de costa del Mediterráneo, donde más del 30% ha llegado con pasaporte de otro país para vivir y trabajar en la restauración y la agricultura, mayoritariamente, o bien descansar en su retiro. Esto se da también en las Islas Canarias y las Baleares, otra vez, en los municipios más cercanos al mar, zonas donde suelen abundar los turistas y la hostelería.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios