la policía busca al recluso huido

Un soplo en un prostíbulo de Valencia: tras la pista del asesino fugado de la prisión canaria

Los investigadores creen que Francisco Mejías González pudo aprovechar su permiso para abandonar las islas y huir cuando apenas le quedaban seis años para cumplir la condena

Foto: Francisco Mejías González. ('La Opinión de Tenerife')
Francisco Mejías González. ('La Opinión de Tenerife')

Francisco Mejías González, condenado a 19 años de prisión por asesinar a su mujer en julio de 2004 en Telde (Gran Canaria), sigue en busca y captura. Agentes de la Policía Nacional tratan de localizarle desde que el pasado 27 de diciembre el hombre decidiera escapar de la prisión Las Palmas II, en el municipio grancanario de San Bartolomé de Tirajana, donde estaba recluido, durante un permiso penitenciario.

La última pista recibida por los investigadores sitúa a Mejías González en la península. Un chivatazo llegado a la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana desde un prostíbulo habría dado la voz de alarma a los responsables de la Brigada de Policía Judicial de esta región, que nada más recibir el soplo se pusieron en contacto con sus compañeros de Canarias.

Los encargados de las pesquisas, por lo tanto, tratan de comprobar si el recluso fugado cruzó realmente el charco para llegar a la costa levantina, extremo en el que trabajan desde la recepción del citado chivatazo. Las sospechas de que Mejías González -que ya había cumplido 13 de los 19 años cuando escapó- podía haber salido de la isla las tenían ya los investigadores desde los primeros días. De hecho, la orden de busca y captura emitida por el juzgado no se limitó desde el principio a las islas, sino que es válida para toda la Unión Europea.

La Sección Segunda de la Audiencia de Las Palmas condenó al reo a 19 años de prisión el 17 de octubre de 2005, después de que el propio acusado confesara su crimen. Mejías González admitió lo ocurrido, pero negó acordarse del hecho concreto de haber apuñalado a su esposa. "Jamás pensé que pudiera llegar a hacer una cosa así", dijo antes de justificar que "estaba cansado de infidelidades". El Tribunal del Jurado consideró que el condenado era culpable de asesinato con agravantes de superioridad y parentesco, aunque aceptó el atenuante de confesión. Mejías González asestó 36 puñaladas y un corte en el cuello a Fabiola González, con la que ya no convivía.

Ahora, tras su fuga, el Juzgado sobre Violencia de la Mujer número 1 de San Bartolomé de Tirajana ha decretado una orden de alejamiento de la actual pareja del condenado, que ha reclamado protección tras conocer que el hombre había huido. Los tribunales también han concedido medidas especiales de escolta a otras dos mujeres con las que Mejías González tenía relación.

La noticia de la fuga, de hecho, ha conmocionado a las islas. La delegada del Gobierno en Canarias, Eleña Máñez, ha salido a la palestra para tranquilizar a la sociedad. "Tarde o temprano" será detenido por cualquier cuerpo de seguridad del estado, ha señalado la representante del Ejecutivo en la comunidad autónoma. "Todas las fuerzas de seguridad lo buscan", apuntilló.

Según contó el diario 'Canarias 7', el preso ya había disfrutado de cuatro permisos penitenciario antes de salir de la cárcel esta última vez. De hecho, como no había habido problemas en esas cuatro salidas, la Sección Sexta de la Audiencia de las Palmas estimó el recurso que presentó la defensa de Mejías González contra la decisión de la Junta de Tratamiento y del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Las Palmas de denegarle el permiso. El anterior al de diciembre tuvo lugar el pasado verano. El hombre cumplía los dos requisitos exigibles por ley, estar calificado en segundo grado y haber cumplido la cuarta parte de la condena.

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