PRESIDE DE LA FUNDACIÓN TRANSFORMA ESPAÑA

Eduardo Serra: "Quitarle todo a los ricos solo te cubre tres días de la vida nacional"

El exministro de Defensa y alto cargo en varios gobiernos analiza el futuro del país desde la fundación Transforma España. Es optimista pero exige pactos de Estado para progresar

Foto: Eduardo Serra, presidente de la fundación Transforma España, en Madrid. (David Brunat)
Eduardo Serra, presidente de la fundación Transforma España, en Madrid. (David Brunat)

Eduardo Serra (Madrid, 1946) ha ocupado puestos de responsabilidad en los gobiernos de UCD y PSOE. Además, fue Ministro de Defensa en la primera legislatura de José María Aznar (1996-2000). Durante 40 años ha trabajado en multitud de instituciones y organismos relevantes en la vida política y económica española. Actualmente preside la consultora multinacional Everis, así como varias fundaciones entre las que destaca Transforma España, una iniciativa que asesora a las altas esferas políticas y económicas con el fin de dibujar un futuro mejor para la sociedad española.

PREGUNTA.- Andarán desbordados en Transforma España con tantos frentes abiertos en lo político, social y económico.

RESPUESTA.- Empezamos en 2010, en lo más profundo de la crisis, con nuestro primer diagnóstico. Obtuvo bastante éxito y enfadó al gobierno de Zapatero. Le pedimos a 100 personalidades de la vida económica, política y social que nos dibujaran el futuro y me sorprendió que el diagnóstico era muy optimista. Decían que si España ha ido tan bien en los últimos 40 años no hay razón para pensar que eso se va a romper. Algo que puede usarse, creo, para hablar de la situación actual. La propuesta más urgente que salió de allí era reformar el modelo económico, pero lo más importante era la reforma del modelo educativo. Y así lanzamos la fundación y hemos realizado ya unos 20 programas distintos de promoción del talento joven en las empresas con gran éxito. Tampoco nos olvidamos del talento sénior. Se está desperdiciando talento de gente experimentada a la que tenemos que mantener sin hacer nada, a veces a costa de esas personas, que quisieran seguir trabajando pero no pueden. Tanto las pensiones como la esperanza de vida coadyuvan a que hagamos algo.

Transforma España trabaja para que entidades privadas auditen los programas electorales pese a la reticencia de los partidos políticos

P.- Desde el estallido de la crisis existe cierta desilusión social hacia la clase política. ¿Tiene remedio?

R.- La gente no cree los programas de los partidos porque sabe que los incumplen. En Holanda hay desde hace años entidades privadas que auditan los programas electorales. Un partido dice que construirá un aeropuerto o una línea de AVE. Bien, veamos cuánto cuesta, se audita, se pregunta cómo se va a pagar y se informa a la sociedad. Esto se lo encargamos a un grupo de expertos españoles y extranjeros e hicieron un estudio. Hablamos con la IDEF [Instituto de Dirección de Empresas y Finanzas], que pertenece a la Unión Europea, y estuvieron de acuerdo. Presentamos la propuesta a los partidos políticos en marzo de 2017. Podemos nos dijo que les encantaba la idea pero no querían que auditara la IDEF sino el Congreso, algo que no tiene mucho sentido, y se descolgaron. En el lado opuesto, Ciudadanos dijo que lo quería aplicar de inmediato y presentó una proposición no de ley. El PP tardó seis meses en contestar y dio su conformidad. El PSOE lleva mareándonos casi dos años y sigue sin responder.

P.- ¿Y qué ocurrió con esa proposición no de ley?

R.- Ahí está, durmiendo el sueño de los justos. Esto nos convence aún más de que España necesita un proyecto de futuro. Los independentistas tienen su proyecto, más o menos viable, y nosotros no. Hoy se habla mucho del relato y por eso necesitamos un proyecto sugestivo de vida en común que ahora no existe. Hemos pedido ayuda a mucha gente y lo estamos trabajando.

La diputada Dolors Montserrat (PP) interviene en el Congreso de los Diputados. (EFE)
La diputada Dolors Montserrat (PP) interviene en el Congreso de los Diputados. (EFE)

P.- Va a ser muy difícil que la clase política detenga la guerra de trinchera para pactar asuntos de Estado.

R.- Con la irrupción de los nuevos partidos se complica un poco más, pero hasta el año 2016 teníamos 280 escaños de los 350 del Congreso copados siempre por PP y PSOE. Es decir, nunca menos del 80%. Con eso se puede hacer en un país casi todo, incluida una reforma constitucional. Pero PP y PSOE nunca se han puesto de acuerdo e incluso con mayorías absolutas tuvieron que recurrir a partidos nacionalistas. Y esto ha hecho que para gobernar en mayoría se cedieran competencias que nunca se deberían haber cedido. Si PP y PSOE hubieran alcanzado acuerdos globales en lugar de pelearse nos habrían evitado que quien se lleve el gato al agua siempre sean los partidos nacionalistas.

P.- Estas peleas se remontan ya a los inicios de la democracia.

R.- Por supuesto. En la Transición hubo los Pactos de la Moncloa, personas de distintos signos con voluntad de pactar. Pero eso se terminó muy pronto y no han querido pactar más en 40 años para beneficio de partidos que quieren lo que no quiere ni el PP ni el PSOE. Es una estrategia bastante tonta. Hay puntos imprescindibles que exigen acuerdos. Todos los países de Europa tienen una base común, como nosotros, pero ellos la ejercen y nosotros no.

P.- Hemos vivido algunos momentos muy críticos, como la fuga de talento joven o la reciente crisis política en Cataluña, y la dinámica frentista del Congreso no ha variado.

R.- Hasta que le vean las orejas al lobo, aunque en efecto hemos pasado momentos muy críticos y no han hecho nada. Hace un año hubo la declaración de independencia de Cataluña pese a que finalmente quedó en agua de borrajas. Parece que no escarmentamos.

Estamos retrasando el progreso en Educación, en política, I+D, por la falta de pactos

P.- ¿Qué le parece que la aprobación de los Presupuestos dependa del PDeCAT?

R.- Otro ejemplo clarísimo de que, con un mínimo acuerdo, PP y PSOE no necesitarían alianzas con partidos y coaliciones que tienen otros intereses. Todo eso nos perjudica. Estamos retrasando el progreso en Educación, en política, I+D, por la falta de pactos. Tampoco sé si estamos peor que hace unos años, pero sí se mantiene ese problema tan español de la falta de autoestima. Hasta el siglo XVII y XVIII éramos los amos de Europa y todos los países reafirmaban su personalidad frente a España para ganarnos esa guerra. Hicieron propaganda contra España. Los protestantes alemanes ponían en las puertas de las Iglesias los grabados de [Theodor] de Bry donde se veía a españoles descuartizando a los niños indios y nosotros nos lo creímos. Y llegamos a la paradoja de que nosotros, que somos los únicos que nos hemos mezclado con los indios, que los llamábamos españoles, somos culpables y los sajones del norte que no hicieron ese mestizaje porque los mataron a todos son los buenos.

Imagen de la XXV Cumbre Iberoamericana celebrada en Colombia. (EFE)
Imagen de la XXV Cumbre Iberoamericana celebrada en Colombia. (EFE)

P.- Por lo que cuenta, si España fuera una empresa se diría que sufre un grave problema de comunicación interna.

R.- Un problema enorme. En la UE se hacen encuestas de cómo se valora un país y cómo lo valora el resto. Todos, unánimemente, valoran más a su país que a los demás. Con una excepción, España. La valoran más los de fuera que nosotros. La peor consecuencia de la decadencia española fue el aislamiento, por eso hablamos tan mal otros idiomas los mayores. Que haya españoles que salgan no está mal si luego vuelven y traen aires de fuera. Si tú no has salido nunca, ves tus defectos nítidamente pero no ves los de fuera. Si sales ves que no hay malos y buenos, la leyenda negra que nos creímos luego la hemos cultivado nosotros mismos porque no salíamos. Que los españoles salgan y vean mundo nos viene divinamente, aunque perdemos a aquellos que se van para siempre. Así vemos que nuestro talento no es peor que el de los demás. Es un buen momento para incrementar nuestra autoestima. Un ejemplo: se hizo una sola pregunta a siete países de la UE, y era qué país reúne estas cinco condiciones: sus empresas hacen el tren de alta velocidad La Meca-Medina, hacen el segundo canal de Panamá, fabrican los sistemas que controlan el 50% de los vuelos del mundo, una de ellas tiene más de 7.000 tiendas 'retail' en todo el mundo y es número uno en trasplantes y donación de órganos. El 60% dijo Alemania y solo un 10% España. Cuando la encuesta se hizo aquí, solo un 3% dijo España.

Que haya españoles que salgan no está mal si luego vuelven. Así vemos que nuestro talento no es peor que el de los demás

P.- El AVE La Meca-Medina y el canal de Panamá no son precisamente dos ejemplos de excelencia empresarial ni de marca país.

R.- Bueno, pero nos llevamos el gato al agua.

P.- Pero de qué manera. Esos dos casos han sido dos bochornos para España.

R.- ¿Sabemos qué problemas ha tenido Bechtel para hacer obras fuera de Estados Unidos? No, pero sí sabemos los nuestros. Antes teníamos unas cuotas de exportación, de déficit comercial y balanza por cuenta corriente crónicos y ahora somos superavitarios. En exportaciones en proporción al PIB éramos los quintos de Europa y ahora somos los segundos. El primero es Alemania con un 49% y el segundo España con un 34%. Por eso nos atacan, porque si no estuviéramos ahí no se meterían con nosotros. Es lo del Quijote de 'ladran, luego cabalgamos'.

Inauguración del trayecto de AVE a La Meca en Arabia Saudí. (EFE)
Inauguración del trayecto de AVE a La Meca en Arabia Saudí. (EFE)

P.- Antes decía usted que las conclusiones del informe de España en 2010 eran optimistas. ¿Lo serían ahora con el aumento de la precariedad, el 'procés' o el peligro de una nueva recesión?

R.- Creo que sí. Lo que más he visto en mi vida ha sido ver a los pesimistas equivocarse. Cuando murió Franco decían que íbamos a una guerra civil, que el español no es apto para vivir en democracia. Y se hizo una Transición que en el mundo consideran modélica. Diez años después íbamos a entrar en la UE y decían que no entraríamos, o que sería peor porque hundiría nuestra industria. Y entramos y no hubo ningún problema. Diez años después llegaba el euro. Dijeron que no cumplíamos ningún criterio y entramos con nota. Luego en 2010 llegó el bache de la crisis y se decía "aquí ya no llegamos, se terminó la fiesta". Y Merkel le dijo a Obama hace cinco años que el país modélico para salir de la crisis no es Grecia ni Italia, sino España.

P.- ¿De verdad España ha sido modélica? La estructura laboral y económica ha quedado muy debilitada.

R.- Desde luego que lo ha sido. Lo han pagado una parte de los españoles, es verdad. Pero antes, cuando había crisis se hacía devaluación y ya. Ahora se ha hecho a pelo.

P.- También ha ayudado mucho Europa con su tremenda inyección de dinero, ese rescate al que aquí se alude con eufemismos.

R.- El rescate ha sido a Grecia, a España no se la ha rescatado. Y ahora el problema enorme que tenemos es Italia, que sí necesita un rescate. Un país que es un gigante. La gente dice "se rescató a la banca" pero no es verdad, fueron las cajas de ahorro. Fue parte del sector financiero, no la banca, quien necesitó dinero. Las cajas de ahorro me dan vergüenza. Una institución de 300 años creada con fines altruistas y de solidaridad para que la gente humilde pudiera hacer líquidos sus ahorros, en 40 años de políticos se las han cepillado. Eso ha sido lamentable, pero no ha sido todo el sector financiero. Respecto a la recesión que dicen que se avecina no estoy tan seguro. Lo que puede venir es una desaceleración, aunque nadie lo sabe.

Las cajas de ahorro me dan vergüenza. Una institución que en 40 años de políticos se las han cepillado

P.- El gobierno habla de "frenazo".

R.- No me gusta lo que digan los gobiernos de turno porque dicen lo que les conviene. También Zapatero decía que no había crisis en 2009 y se quedaba tan pancho. Pero la economía de Estados Unidos está tirando muy bien aunque no podrá hacerlo el año que viene porque ha tenido un chute fiscal alucinante. China ya no crecerá al 10% pero sí al 6%, que un monstruo así crezca a ese ritmo quiere decir que necesitará más productos. Casi todas las economías emergentes están yendo bien y Europa está creciendo. Nosotros hasta ahora crecíamos a más del doble de la media europea. Por eso veo quizá una desaceleración pero no una recesión.

P.- España crece pero miles de familias dependen de las pensiones de sus mayores para subsistir. ¿No es algo paradójico?

R.- Los jóvenes necesitan a los viejos, pero pagar pensiones es quitarle el dinero a los que trabajan para dárselo a los mayores. ¿No sería mejor dárselo a los jóvenes y que no tuvieran que depender de los mayores para sobrevivir? Pero los políticos, unos y otros, dicen "pues que suban con el IPC o como sea". Alguien debe preguntarse si lo podemos pagar. La pirámide poblacional de los años 70 nos daba tres trabajadores por pensionista. Ahora es de 2,1. Cada vez los que trabajamos debemos pagar a un porcentaje mayor de jubilados. Tenemos 20 millones de trabajadores y nueve millones de pensionistas. De los nacidos hace un siglo, en 1919, solo uno de cada diez alcanzaba los 65 años, que es donde se fijó la edad de jubilación. Ahora los cumplen nueve de cada diez con una esperanza de vida de 85 años.

P.- Parecería que está usted haciendo apología de los planes de pensiones privados.

R.- No necesariamente, aunque eso, sea más o menos políticamente correcto, habrá que hacerlo. Lo que hay que decir es "oiga, no le quitemos más dinero al trabajador". ¿Ahora cuántos se irán al paro si se sube el salario mínimo? Los cálculos del Banco de España y del BBVA es que se van a la calle 190.000 personas. Estábamos tan contentos porque se creaban 500.000 empleos y vamos a echar a 200.000. No se entiende. Cuando Alemania instauró el salarió mínimo se perdieron 50.000 empleos.

Los cálculos del Banco de España y del BBVA es que con la subida del SMI se van a la calle 190.000 personas

P.- Pues parece que los expertos económicos de PSOE y Podemos creen en ello y la sociedad lo ha aplaudido enormemente.

R.- Si el principal problema del país es el empleo dígase, explíquese a la gente. Yo he estado en situaciones de gobierno muchos años y lo que más he repetido es "explíquelo a la gente, la gente no es imbécil, entiende". Pero si usted no se lo explica la gente cree que hay que subir el salario porque los ricos se lo están llevando crudo. En España el 99,5% son microempresas. Pues estas dirán "chico, te tengo que despedir porque no te puedo pagar". O pagarán en negro. Vamos a lanzar a mucha gente a la economía sumergida, que ya es del 23%. Pero esto no se explica. En televisión lo que vemos es telebasura. Que alguien lo explique, que haya debate.

P.- ¿La subida del salario mínimo es una treta electoral?

R.- Eso creo. Este es un gobierno sustentado en una minoría muy pequeña y no tiene más remedio que hacer esas promesas para intentar ampliarla. Pero el perjudicado es el pueblo español soberano, a quien no se tiene a bien explicarle las cosas. La gente aplaude porque no ha sido informada. Es como el referéndum de Cataluña, claro que todos queremos votarlo todo, pero para eso hay que informar bien de las consecuencias. O el Brexit. Tú no puedes decirle al señor que vive en una granja que decida sobre 5.000 tratados entre Gran Bretaña y la Unión Europea. Con el salario mínimo se ha hecho un discurso único. ¿Quién explica que el sistema de pensiones va a reventar?

Firma del acuerdo de ley sobre Presupuestos entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. (EFE)
Firma del acuerdo de ley sobre Presupuestos entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. (EFE)

P.- Está dibujando un panorama político trufado de populismo.

R.- Lo está, y quien mejor lo encarna es Podemos. El populismo no es de derechas o de izquierdas, sino de los de abajo contra los de arriba mediante fórmulas simplistas. Podemos dice "vamos a subir los impuestos pero solo a los ricos" y la gente lo aplaude. ¿Cuántos ricos hay en España? Venga pues, quitémosles todas sus riquezas. ¿Cuánto tiempo vive el país quitándoselo todo a los ricos? El número de contribuyentes con más de un millón de euros es de 10.000. Pues 10.000 millones es un 1% del PIB, te cubre tres días de la vida nacional y se terminó la riqueza de los ricos. ¿Por qué nadie lo explica? Ojalá tuviéramos más ricos. Y segundo, ¿quién es rico? Todo aquel que gana un euro más que yo al año.

P.- Usted fue ministro de Defensa. Ante la actual polémica sobre la venta de armamento y corbetas a Arabia Saudí, agravada ahora por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en un consulado en Turquía, ¿usted qué haría? Angela Merkel ha dicho que detiene la relación hasta que se aclare el caso.

R.- ¿Cuántas democracias hay en el mundo? Pongamos como mucho 20 sobre 200 países. China no es una democracia y le estamos vendiendo y comprando. ¿En China no pasa lo de Arabia Saudí? ¿Pero quién es el estúpido que no cree que una dictadura hace eso por definición? Ahora cuatro señores han decidido "sáquese lo de Arabia" y estamos todos "Arabia no, Arabia no". ¿Kuwait no es igual? ¿Y Omán? Estamos haciéndonos trampas al solitario. Con el asunto de las corbetas los populistas han tragado cuando han visto que 7.000 personas en Cádiz se quedaban sin trabajo siete años. Yo no soy partidario de las dictaduras, en España hemos tenido la suerte enorme de liberarnos de una. Pero no exija usted para hablar con la gente que sea una democracia porque entonces se va a quedar usted solo. ¿Dónde están las democracias en África? ¿Y en Asia?

Con Arabia Saudí estamos haciéndonos trampas al solitario. ¿Quién es el estúpido que cree que una dictadura no hace eso por definición?

P.- ¿Cómo interpreta pues el zapatazo de Merkel?

R.- Es una salida populista. No tiene más remedio por la presión social. El problema es que las democracias son regímenes de opinión pública. Esto del periodista ha salido porque un señor occidental lo ha denunciado y ha aparecido en los medios de comunicación. Seamos realistas, porque si no lo somos… Mi experiencia en la vida es que si explicas las cosas la gente lo entiende, pero si no lo haces las personas se agarran a lo fácil.

P.- El juicio a los políticos presos, los impuestos de las hipotecas, el juicio a La Manada… ¿Le preocupa el descrédito que padece la Justicia?

R.- Es uno de los fenómenos nuevos y me preocupa mucho. En el orden liberal en que nos hemos educado, el Estado de derecho exige que para juzgar un problema lo tengas que conocer bien, y una vez conocido y oídas las dos partes entonces puedes dictar sentencia. En lo de 'La Manada', de los cuales no conozco a ninguno, lo que he visto es que la gente los estaba condenando antes de oírlos. Eso es un retroceso en la historia de la civilización, es volver a los juicios en las plazas públicas. Estoy muy preocupado.

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