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Sin cama para 300 guardias civiles retenidos en Cataluña para velar por la seguridad
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tampoco hay compensación económica

Sin cama para 300 guardias civiles retenidos en Cataluña para velar por la seguridad

Los agentes se quejan de que ya han contratado alquileres, mudanzas y escolarizado a sus hijos en sus nuevos destinos, a los que no podrán incorporarse al menos hasta el 15 de octubre

Foto: Guardia civil durante una operación en Cataluña. (EFE)
Guardia civil durante una operación en Cataluña. (EFE)

Gran parte de los 300 guardias civiles obligados a seguir en Cataluña hasta el próximo 15 de octubre para apoyar a los Mossos d'Esquadra no encuentra casa ni alojamiento. Todos ellos tenían previsto salir de la comunidad autónoma para instalarse en otra con la autorización del Ministerio del Interior hasta que el pasado 4 de septiembre el Gobierno ordenó a través del Boletín Oficial de la Guardia Civil que se quedaran seis semanas más. El mandato ha trastocado sus planes iniciales y les ha obligado a improvisar.

La mayoría de ellos abandonaba estos días sus pisos de alquiler y no pueden renovar el arrendamiento porque el propietario ya tiene otros inquilinos, por lo que se encuentran en estos momentos a la búsqueda de una solución que les permita permanecer en su destino hasta el 15 de octubre, que ha sido el plazo establecido por el ministro Fernando Grande-Marlaska. No pocos tratan de buscar alojamiento en residencias del instituto armado o militares, pero éstas no tienen plazas. Desde Interior se limitan a señalar que "es una comisión de servicio ordinaria y que tendrá la remuneración habitual".

Foto: Agentes antidisturbios, el pasado noviembre en la estación de Sants de Barcelona. (EFE)

Los establecimientos castrenses están ocupados por funcionarios de la Guardia Civil o de la Policía enviados desde otras comunidades precisamente para cumplir la misma misión de los agentes a los que Interior ha ordenado retener en Cataluña. "Me echan el día 14 y me quedo en la calle, porque estoy intentando reservar una habitación tanto en las residencias militares como en las de la Guardia Civil pero siempre me responden que está todo reservado", explica uno de los funcionarios del instituto armado que se encuentra en esta situación.

"El lunes nos dijeron que teníamos que quedarnos un mes más a partir del 15 de septiembre, que es cuando empezábamos en el otro sitio", relata otra funcionaria. "Estamos de alquiler y teníamos que avisar con dos meses de antelación, cosa que hicimos ya el pasado julio; ahora nos avisan diez días antes de irnos de que nos tenemos que quedar, con una mudanza contratada y sin donde ir, porque el dueño del piso ya tiene un inquilino apalabrado para cuando nos vayamos", continúa la guardia civil, que también se queja de la falta compensación económica.

Foto: Imagen de una de las habitaciones. (EC)

"Tenemos que buscar un sitio para alojarnos durante un mes; seguramente busquemos un hotel y le digamos a la empresa de mudanza que nos lleve todo a nuestro futuro destino, pero todo el gasto correrá por nuestra cuenta; de momento no nos han dicho si nos van a pagar algo o no", explica la mujer, que protesta también desde el anonimato de que no les den soluciones. "Simplemente nos dicen que nos quedemos, ni nos pagan ni nos buscan alojamiento", subraya. "A los que traen les alojan pero a los que estamos aquí y nos íbamos a ir no nos dan soluciones", se queja.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), mayoritaria en el cuerpo, reclamó una compensación económica al Gobierno para paliar estos desajustes que sufren los funcionarios, pero de momento su petición ha caído en saco roto. "Hemos recibido el silencio por respuesta", explica el portavoz de la asociación, Juan Fernández, quien considera que con esta decisión "el Gobierno repite el error de sus predecesores, retener en Cataluña a los guardias civiles sin compensación económica ni margen para planificar su situación familiar".

Sin sensibilidad para conciliar

"Hablamos de familias que ya tenían previsto trasladarse al domicilio de su nuevo destino, con matriculaciones en colegios ya cerradas, nuevos contratos de alquiler firmados y una vida organizada", concreta Fernández, cuya organización fue la primera que se hizo eco de esta orden. "Como ya sucediera el pasado año por estas mismas fechas, la Dirección General de la Guardia Civil ha dictado una orden para que para el personal destinado hasta ahora en Cataluña que tenía previsto iniciar en los próximos días el permiso de incorporación hacia sus nuevos destinos fuera de esta comunidad quede retenido hasta el 15 de octubre", recuerda Fernández, que tacha al Ministerio del Interior de carecer "de sensibilidad hacia la conciliación laboral y familiar de los guardias civiles". "Es una improvisación impropia de un cuerpo de seguridad estatal", insiste el portavoz de AUGC.

placeholder El 'piolín', crucero donde estuvieron alojados el año pasado los miembros de la policía nacional, desplazados a Barcelona para intentar frenar el referéndum sobre la independencia del 1-O. (EFE)
El 'piolín', crucero donde estuvieron alojados el año pasado los miembros de la policía nacional, desplazados a Barcelona para intentar frenar el referéndum sobre la independencia del 1-O. (EFE)

Los agentes se quedarán en Cataluña para apoyar a los Mossos en el establecimiento de la seguridad en la calle durante los próximos días, en los que los servicios de información del instituto armado y de la Policía Nacional prevén altercados con motivo de la Diada y de las movilizaciones independentistas que hay planificadas. Además de esta orden de permanecer en la comunidad un mes más, el Gobierno ha decidido enviar 600 antidisturbios de la Policía Nacional a la región con el fin de colaborar en el mantenimiento de la seguridad, que es competencia de los Mossos.

En concreto, ya han viajado una docena de grupos de las denominadas Unidades de Intervención Policial procedentes de diferentes jefaturas territoriales, un traslado que tampoco ha quedado exento de polémica, ya que nada más alojarse han comenzado las quejas de este último grupo de agentes. Estos antidisturbios enviados a Catalluña en comisión de servicio han denunciado que Interior los ha hacinado en el cuartel militar del Bruch, donde les ha alojado en pequeñas habitaciones con hasta 15 camas por habitáculo e incluso literas en los pasillos.

Gran parte de los 300 guardias civiles obligados a seguir en Cataluña hasta el próximo 15 de octubre para apoyar a los Mossos d'Esquadra no encuentra casa ni alojamiento. Todos ellos tenían previsto salir de la comunidad autónoma para instalarse en otra con la autorización del Ministerio del Interior hasta que el pasado 4 de septiembre el Gobierno ordenó a través del Boletín Oficial de la Guardia Civil que se quedaran seis semanas más. El mandato ha trastocado sus planes iniciales y les ha obligado a improvisar.

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