la fiscalía tambIén cree que hay discriminación

"No puedo ingresar al Ejército por 1,13 cm y reclamo un baremo distinto para mujeres"

Varias aspirantes a las Fuerzas Armadas piden que los requisitos de altura sean distintos para hombres y mujeres. Defensa esperará una resolución judicial antes de estudiar su reclamación

Foto: Begoña de espaldas (i) y de niña, posando como militar (d)
Begoña de espaldas (i) y de niña, posando como militar (d)

A Begoña le han recomendado que haga estiramientos y ejercicios para ganar 1,13 centímetros, los que le faltan para poder cumplir su sueño. Tiene 24 años, se acaba de licenciar en Psicología y desde niña ha querido formar parte de las Fuerzas Armadas. Tras pasar las pruebas físicas y teóricas, su candidatura fue descartada durante el reconocimiento médico.

En el Hospital Gómez Ulla le dijeron que no llegaba al 1,60 de estatura requerido para los oficiales. “Para tropa y marinería exigen 1,55, de manera que yo estaba tranquila. No pensé nunca que me podían rechazar por bajita para trabajar como psicólogo militar, una profesión en la que la estatura no tiene ninguna importancia”, dice. En realidad, se dio cuenta la noche antes de la revisión, repasando el cuadro de exclusión médica. “Me asusté e hice algún ejercicio que vi en internet para ver si me estiraba un poco, pero al final no ha habido manera”.

Begoña ha enviado una carta a la ministra de Defensa, Margarita Robles, alegando que el criterio aplicado es discriminatorio. Su protesta, como la de otras aspirantes en situación parecida, depende ahora de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. La Fiscalía remitió un escrito a principios de mes solicitando que se estime la demanda interpuesta por otra opositora —candidata a una plaza de interventora—, quien decidió llevar la reclamación a los tribunales. “Este tipo de normas”, decía la nota, “vulneran los artículos 14 y 23.2 de la Constitución”, que defienden la “igualdad ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo y acceso a funciones y cargos públicos en condiciones de igualdad”.

Margarita Robles y su homóloga francesa, Florence Parly, en París. (EFE)
Margarita Robles y su homóloga francesa, Florence Parly, en París. (EFE)

¿Discriminación indirecta?

Se trata, insiste la Fiscalía, de “una discriminación indirecta por razón del sexo en relación a la mujer para el acceso al cargo público”, ya que es “razonable” que se distinga entre la altura exigible al hombre y a la mujer, ya que “se parte de situaciones de hecho distintas, con medidas de estaturas diferentes en cada uno de los sexos, de manera que los conceptos valorativos en el marco social difieren según se trate de persona de uno u otro sexo”.

La argumentación se basa en datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS): mientras que solo un 3,3% de los hombres españoles miden menos de 1,60, el 30% de las mujeres no alcanzan dicha estatura. “Al exigir la misma talla para ambos sexos, resulta que entre el 30 y el 45% de las mujeres españolas no pueden acceder a la oposición convocada, frente al 2-3% de los varones”. Por ello, exponen, “no se está respetando la igualdad de oportunidades que establece el artículo decimosexto de la convocatoria para este año, contraviniendo la Ley de 2007 de la Carrera Militar”, sobre igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

En su carta a la ministra, Begoña recopila otros datos y argumentos. Por ejemplo, la estatura media de la mujer española, que se sitúa entre 161,2 cm y 163,5 cm, frente a los 174-176 cm para los hombres. “Aplicando criterios estadísticos”, dice, “se considera que un individuo es de estatura normal si se encuentre en un rango de +/-2 desviaciones respecto del promedio. Por tanto, incluso una estatura de 155 cm en una mujer entra dentro del rango de la normalidad”.

El Tribunal de Justicia de la UE falló en contra de la policía griega el año pasado por exigir la misma estatura a hombres y mujeres

La misiva recuerda también una directiva europea (76/2007) respecto al principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres, así como una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 2017, cuando se pronunció sobre un caso parecido en la policía griega. Según Estrasburgo, “la fijación de una estatura física mínima idéntica para todos los candidatos”, tanto hombres como mujeres, “constituye una discriminación indirecta”, dado que “perjudica a un número muy superior de personas de sexo femenino que de sexo masculino”.

La Fiscalía pide que los requisitos de altura no sean los mismos para hombres y mujeres. (Á. V.)
La Fiscalía pide que los requisitos de altura no sean los mismos para hombres y mujeres. (Á. V.)

Curiosamente, en los requisitos de acceso para los cuerpos policiales españoles sí se establecen baremos distintos para hombres y mujeres, recuerda Begoña, quien se dice dispuesta a defender su candidatura agotando por ahora todos los recursos administrativos. “Quiero ser optimista, creo que con la sensibilidad de este Gobierno haya algún cambio pronto. Pero voy a seguir peleando porque toda mi vida he querido entrar en el Ejército”, dice.

Fuentes de Defensa aseguran que el ministerio no se cierra a cambios, pero por ahora se limitarán a esperar cómo se resuelve la cuestión en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. “Siempre hay que ser respetuosos con las decisiones judiciales”, insisten. Una vez que se tenga la sentencia encima de la mesa, el asunto podría ser objeto de estudio. Y todas las opciones quedan abiertas: desde el extremo de recurrir la sentencia hasta el de aceptarla y afrontar un cambio de normativa.

Es una discriminación ridícula que en el fondo trata de mantener una imagen del Ejército, que tiene más que ver con la apariencia física

El secretario general de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), Jorge Bravo, aplaude la "valentía" de las aspirantes que han elevado su protesta. “Gracias a lo que están haciendo el ministerio se empieza a poner las pilas. En realidad, es una discriminación ridícula que en el fondo trata de mantener una imagen del Ejército, que tiene más que ver con la apariencia física que con el desempeño, igual que antes se descartaba a quien tenía un problema estético llamativo”.

Bravo cree que dentro de las Fuerzas Armadas hay muchos trabajos, como el de psicólogo, administrativo o médico, en los que la estatura no es en absoluto relevante. “A ver, si viene alguien que mide dos metros 20 y quiere ser piloto, pues a lo mejor no se puede porque no va a entrar en la cabina, pero para dar servicio sanitario, por ejemplo, no tiene ningún sentido”, concluye.

*NOTA: Begoña es un nombre ficticio para proteger el anonimato de la denunciante.

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