Animales: Ni el frío y la nieve pueden con Buitreman. Noticias de España
el hombre que alimenta buitres en teruel

Ni el frío y la nieve pueden con Buitreman

José Ramón Moragrega, alias Buitreman, no deja de alimentar a sus buitres ni con temperaturas bajo cero. En este video se ve a cientos de ellos acudir a su presencia sobre el manto nevado

Se podría decir que los buitres del Matarraña aragonés son unos auténticos privilegiados de la zona. La ola de frío y nieve que ha asolado esta comarca de Teruel obligando a cerrar colegios, institutos e incluso carreteras, apenas ha afectado la rutina de estas suertudas aves.

Y todo gracias a José Ramón Moragrega, más conocido como Buitreman, el hombre que lleva treinta años alimentando a más de 300 de estos animales, diariamente, en Mas de Bunyol, su observatorio de aves en el municipio de Valderrobres.

Una labor que, como demuestra el video grabado por su esposa, Dolores Carrasco, alias Buitrewoman, no se detiene ni cuando el clima lo pone difícil.

Estas imágenes son inéditas. En más de veinte años no habíamos tenido la posibilidad de darles de comer en este paisaje”, explica Buitrewoman en el video. “Esto es un privilegio”.

Los buitres llevaban tres días sin acercarse a Mas de Bunyol, seguramente recelosos de ese extraño color blanco del muladar donde se han acostumbrado a comer de la mano de Buitreman. “Estos animales son muy asustadizos, si les cambias la rutina desaparecen”, nos contaba Moragrega hace unos meses.

De hecho, la pareja ha desarrollado todo un sistema para evitar que los visitantes que acuden a ver el espectáculo de los buitres puedan espantarlos.

Un sendero escondido y un pasadizo bajo tierra conducen a un mirador acristalado en el último piso de la masía. Todo para evitar otro desastre como el que les produjo la visita de Frank de la Jungla y su empeño en darles de comer. “Los animales se asustaron tanto que estuvieron varias semanas sin bajar. Pensábamos que no volvían”.

En el vídeo se aprecia como los buitres revolotean ansiosos ante la llegada de las carretillas con restos de conejos muertos con que Buitreman les obsequia, mientras Buitrewoman se sigue sorprendiendo de la naturalidad con que José Ramón se mueve entre esa nube de aves hambrientas. “Para él es lo más normal del mundo. Pero claro, es su día a día”, afirma orgullosa.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios