"no sabíamos quién era el dueño"

Una familia francesa alquila el piso de un neonazi catalán y sufre un asalto policial

"Aparecieron doce policías". La odisea de unos turistas que no sabían que el propietario de su tranquila casa en un pueblo de Barcelona era el conocido neonazi Pedro Varela

Foto: Captura de Airbnb, web para encontrar habitaciones o casas de sus propietarios
Captura de Airbnb, web para encontrar habitaciones o casas de sus propietarios

Anne-Sophie y su familia reservó una casa en el pueblo de Vilalba Sasserra (Barcelona) a través de Airbnb para reunirse con unos amigos. Ella y su pareja, de origen francés, se encontraron con el dueño, al que recuerdan “agradable pero con algo de prisa”, para proceder al intercambio de llaves. Les esperaba una tranquila estancia de una semana pero a los pocos días, doce policías armados con fusiles de asalto se presentaron en la casa a las 7,30 de la mañana mientras desayunaban en la terraza.

Pedro Varela, en una imagen de archivo. (EFE)
Pedro Varela, en una imagen de archivo. (EFE)

“Mi marido oyó un pequeño ruido, miró hacia arriba y vio un hombre encapuchado armado con un fusil”. Tras él, otros 11 agentes invadieron la casa preguntado por el dueño. Después del susto, y el registro de todas las estancias, los policías comprobaron que Anne-Sophie y el resto de los habitantes eran solo turistas que le habían alquilado la vivienda a un conocido neonazi. Se trataba de Pedro Varela, dueño de la Librería Europa que vende propaganda de extrema derecha, y expresidente de CEDADE, el Círculo Español de Amigos de Europa.

Según ha contado la propia inquilina al periódico francés Ouest France, “no sabíamos nada del propietario, solo la dirección y el precio”. Varela tenía la foto de un perro como perfil en Airbnb y se escondía bajo el seudónimo de Rex, una referencia al movimiento fascista belga de los años 30. “Cuando nos dio las llaves nos dijo que se iba unos días a hacer senderismo a las montañas”.

El editor neonazi acabó entregándose por voluntad propia a la policía días después del incidente. Ha quedado en libertad bajo fianza acusado de incitación a la discriminación y el odio.

La pareja ha pedido una compensación por los hechos a Airbnb por “daño moral” pero la compañía la ha rechazado porque ha superado “el tiempo de reclamación de 24 horas”. “Me parece increíble que no comprueben los antecedentes de los propietarios”, se ha quejado la inquilina. El anuncio de la casa ha sido borrado de la web.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios